ARTÍCULO con vídeo: Va un loco de remate y… ¡gol!

A borrico entre 2005 y 2006, estuve 2 meses impartiendo un taller de dirección audiovisual, en una Asociación cordobesa de enfermos mentales diagnosticados, es decir, de la minoría de enfermos mentales del orbe, llamada ASAENEC (Asociación de Familiares y Allegados de Enfermos Mentales de Córdoba). Queridos niños, habréis comprobado que las siglas no corresponden con su significado, pues debería ser AFAEMC, o algo muy similar, por lo menos una puta F ha de salir ahí.

 Pero… como yo defiendo que los muros del manicomio están para evitar que no entremos los de fuera, pues que (poned la deidad favorita, pero sólo una, 2 es ventajista y, además, puede generar conflictos internos entre deidades y, por lo tanto, puede ser peor el remedio que la enfermedad y generar una guerra Santa o se podría dar el caso de que pensarais: “virgencita, virgencita que me quede como estoy” o “hay más lágrimas derramadas por los deseos concedidos que por los no concedidos”. Así que mucho ojo a quien le pedís ayuda. Yo os lo aviso, y ya sabéis que el que avisa, es avisador…) nos proteja de aquellos sanos que quieran custodiar/cuidar /ayudar a los enfermos.  La veracidad de la insensatez del nombre lo podéis comprobar en esta foto del “Acuerdo de divulgación del documental” (hice un documental sobre –y con –parte de los enfermos que tuvieron los santos cojones de ser mis alumnos, como “práctica final”. Ellos pidieron que mejor les hiciera un documental. Dicho y hecho).

Y como todo puede ir a peor, ahora veo que tienen web y han cambiado el nombre, pero mantienen las mismas siglas… que siguen sin coincidir con el nombre… ahí va un pantallazo de su web:

Mis alumnos eran gente extraordinaria, muy especialmente los 4 que salen en el trailer del documental que os enlazo al final de este despropósito.  De las personas más sensibles, amables e inteligentes, no sólo emocionalmente –que no es poco – que he conocido y conoceré. No sé si por torpeza mía, de ellos o dejadez mutua, no mantuvimos el contacto. También eran tiempos sin redes sociales, wasap y tal… o sea que no era tan fácil estar tocando los huevos a la gente como ahora, máxime cuando yo me marché de Córdoba a final de 2006 y luego sólo volví para borracheras y gilipolleces vacacionales al uso.

Mi taller lo impartí gratis, porque todavía en esa época me importaba todo un huevo (o era estoico, si queréis la versión filosófica de que todo te importe un cojón de mico. Ante todo no confundir con Stoichkov, el exfutbolista del Barçalunya cuando se llamaba FCB. A este le vi jugar en directo muchas veces y sin pagar la entrada al Camp Nou… pero eso es otra historia).

Con mi desquiciada mente de hoy, les hubiera cobrado, pues manejan presupuesto para estas cosas tan molonas y para otras muchas nada necesarias. Y ellos hubieran pasado de pagarme, ergo no hubiera trabajado y no estaría hablando de esto ahora, ni vosotros leyéndolo. Y esto sí me preocupa, porque confío podríais estar leyendo cualquier gilipollez y no este artículo tan cojonudo, que no existiría, a no ser que me lo estuviera inventando todo, claro ¿pero para qué iba alguien a inventarse esto? Vaya usted a saber, hay gente pa´tó y estamos todos locos. El caso es que no les cobré y puedo contaros que proyecté el documental (41 minutazos) en una maravillosa cutre-premiere en la misma asociación, con rotundo éxito de público y crítica. Pero como ahí estaban todos locos, pues a saber si fue un buen acto o, visto desde fuera, era para que nos bloquearan la puerta del local y dejarnos allí encerrados y mantenidos con vida metiendo tortillas por debajo de la puerta. Tortillas de esas para hacer tacos, no de insultos, sino mexicanos. Porque las de papas no entran por debajo de una puerta, y las francesas tampoco. Además, cojones qué puto asco comerse algo así pasado por debajo de la puerta.  Agua tendríamos la del baño.  ¿Cuánto hubiéramos aguantado hasta empezar a comernos a nosotros mismos? Igual no hubiera sido tan malo porque alguna de las voluntarias estaba buena y supongo que me nos hubiéramos comidos los genitales, pero a saber como hubiera acabado eso y, en cualquier caso, el hambre sería el mismo. Además, que estaban los empleados y los de dirección y esos sólo te pueden comer la cabeza. No tipo zombi sino peor.

Os quería contar que para distribuir y divulgar mi documental redactaron un documento que me enviaron por e-mail (ver foto) y que, por supuesto, no firmé. Porque era un legajo lleno de gilipolleces supuestamente legales, porque los que dirigen estos sitios piensan que todos somos igual de cabrones que ellos y, literalmente, te obligan a firmar mierdas para evitar que jodas a los que ellos llaman enfermos mentales. Les faltó pedirme que, por ese contrato, me comprometiera a no robar allí, ni a matar a nadie y etc. de delitos que no se evitan por contrato, sino que se persiguen por ley cuando se cometen. Si les hubiera querido joder no les hubiera impartido un taller gratuito y cojonudo –pues soy un pedagogo estupendo de lo que domino, como en este caso la creación audiovisual – y mis alumnos estaban encantadísimos conmigo y yo con ellos. De los que veréis ahora, el de las gafas era un erudito y sabía casi más de cinematografía que yo. El gordo era un cacho de pan y un gran comunicador, con un alma tan bondadosa y solidaria que debería haber sido él el presidente de la Asociación. El de la porra gorda era el tío más cariñoso y bienintencionado que he conocido, amén de muy alegre y jovial. Y el que parece el más tarado, puro candor, entusiasmo y bondad. Este me dijo: “Sésar, ohalá te den un premio con nuehtro documental y te puedah comprá la cámara que necesitah”. Me hacían falta 3 mil pavos para comprar una cámara profesional, que es la que sale en mi foto del blog que parece una merienda de negros. La historia de cómo me la pude comprar parte de Córdoba y de la puta Casa Encendida de los criminales de Caja Madrid. Pero eso es otra historia.

Lo del mal funcionamiento de ONG , Asociaciones, Fundaciones y demás martingalas oficiales que sangran al erario y se aprovechan –y fomentan – de lo que quieren “defender” ya lo sabéis todos los que habéis llegado a leer hasta aquí. Por eso os cuento un chiste que me contó mi primo Jaime y que explica perfectamente como funcionan estas entidades. La intención del chiste no era esa, pero ya veréis como viene al pelo.

Un tipo, perfectamente sobrio entra en un bar y pide 5 chupitos de vodka. Se los bebe de una tacada. Luego 4, algo menos sobrio, y lo mismo. Luego 3, ya claramente embriagado, y lo mismo. Luego 2, ya hecho un pingajo, y lo mismo. Al final ya ni puede casi hablar, pero pide sólo uno. Y se lo bebe a muy duras penas. Y, casi cayéndose, le dice al camarero (leer con voz de borracho): “¿Te das cuenta de que cuanto menos bebo más borracho estoy?

Esto es lo que hacen las entidades públicas y las subvecionadas. Cuanto más pasta tienen, menos dicen recibir.

Una respuesta para “ARTÍCULO con vídeo: Va un loco de remate y… ¡gol!”

  1. Rafael López Says:

    El chiste graciosisimo y el artículo está muy bien.

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