ARTÍCULO: “No es fiera Vallecas para domar”.

Este es un eslogan (uno más entre 1.001) que se puede ver en el barrio donde sobrevivio, Hediondo Puente de Bellacos. En este caso lo luce una amable señora, a la cual le hice la foto de cabecera de este artículo. Está posando, por cierto. Es en un Gastamenos, en el cual el único ser humano soy yo, pues el resto van embozalados ¿qué les pasará?, me pregunto, para tener que ir embozalados… pobrecicos míos, que malo es estar malo.

Mientras esperaba para comprar algo parecido a pechuga de pollo, vi a esta señora con este bozal “diferente” y este lema delirante. Estaba hablando con otra, por supuesto a 2 metros –casi exactos – de distancia. Y me introduje en su distancia con un respetuoso “Perdonen” para leer de cerca lo que me había parecido leer de lejos, que es el eslogan del bozal.  Queridos niños, como hoy no estamos en clase de lenguaje, no voy a explicaros por qué está mal redactada esa frase. Voy a hablaros de su trasfondo y su supuesto y erróneo significado.

En este barrio de mierda y de mierdas está asumido que somos los mayores y mejores revolucionarios sobre la Tierra. Es un hecho contrastado y contrastable que Vallecas (suele escribirse con k) es tierra irredenta, una especie de aldea gala. Vamos, que los que vivimos aquí tenemos los cojones más grandes y nobles del orbe. Bueno… tras el despolle sobre este concepto que tiene, de sí misma, la gentuza que habita este barrio, vamos a analizar la foto y el momento de hacerla.

Como veis, esta señora que vive en un lugar que no es una fiera para ser domada, está haciendo cola para comprar trozos de cerdos asesinados y lleva bozal, para  no morder, como todas las fieras. Yo estuve dentro de una jaula de leones y tigres de un circo en Eivissa. Por supuesto sin las fieras dentro, no soy gilipollas. Estaba grabando mi documental sobre ese circo, aún así, miraba de reojo a la parte de la jaula por donde entran las fieras… por si alguien o algo abría la rejilla del remolque-cárcel donde viven las fieras y que comunica directamente con la jaula dentro de la carpa.  Durante un tiempo tuve en mi cartera (por llamar de esa manera a un trozo de plástico rodeado de celo) la tarjeta de visita de un domador de leones. Tal cual. Ponía su nombre, un dibujo con leones, sus datos de contacto y su oficio: “Domador de leones”. Bueno… con esta tarjeta yo he ligado bastante y he vacilado mucho más. Con tan sólo decir: “¿Quién de los presentes tiene una tarjeta de un domador de leones?” ya era el amo de la fiesta, tras enseñarla. Le doy las gracias a (no recuerdo el nombre y no tengo la tarjeta conmigo, pero no la perdí, estará por algún lado). Este hombre me dijo que ya le habían grabado otras veces y que “los periodistas” (así me llamó, pero es que no era español y no sabía expresarse bien en la lengua de Cervantes y el Che pa Blenin) nunca cumplían su palabra y no le enviaban el documental. Por supuesto, la primera copia en dvd de mi docu fue para este señor. Su hija era domadora de otras bestias, que no fieras. Una llama, un elefante, un pony, un ñu y no sé que otras hostias raras. Me decía la chica (era mona, no de hembra del mono sino de tía buena) que amaba  a los animales y que su vida estaba dedicada a ellos. Yo, como estaba viendo que sus amores estaban metidos en jaulas, me dije: “hay amores que matan”. Luego había otra tía que amaestraba gatos, y encima vivía con ellos en un trailer.  Con esta hablé en inglés, no por manías raras sino porque sólo sabía hablar en esa deleznable lengua. La tía se dedicaba a hacer un show con gatos. En plan: Mira qué guay es un gato haciendo que es un ser humano. Siéntate en un silla y tal. Luego había prodigios gatunos que cualquiera que sepa lo que es un gato no se asombra por ello, en plan: Salta 10 metros y entra por un aro, y cae de pie. Bueno… interesantísimo asunto, como veis. La que sí estaba requetebuena era la trapecista, una italiana que sería la madre de todos nuestros hijos y la perfecta divorciada cuando, por el paso de los años, perdiera su tremebundo atractivo físico.

Recuerdo que la jaula de los leones y un tigre no era precisamente Alcatraz. Yo la tocaba, con cuidado de que no me hicieran una caricia sus presos, insisto: Hay amores que matan. Y no la veía del todo sólida y , ni mucho menos, para contener a esas bestias. Vamos, que parecía que si le daban con el rabo (la cola, no lo otro, que también) rompían la jaula y se iban a dar una vuelta por mi isla bonita. Aún así, supuse que de hacer eso, al primero que matarían es a su victimario, y como pesaría más de 80 kg. creo que hasta que se lo comieran me daría tiempo a motarme en mi bici y salir de allí. Sí, queridos niños soy el único director y productor audiovisual que iba en bici. Por eso estaba yo tan tranquilo a 20 cm. de 2 leones y un tigre. Pero yo estoy loco, así que no hagáis esto en casa.

Vuelvo a la foto del Gastamenos. ¿Qué más puedo decir? Miradla bien. El entorno, los cartelitos, todo… ¿de verdad alguien puede creer que esta mujer embozalada crea que es una fiera indómita? Por cierto, el bozal tiene referencias al puto jurgol, pero no saco esa parte en la foto, hasta ahí podríamos llegar. “Todavía hay clases, conserje” (Cassen dixit en la enorme peli “Atraco a las 3”). Su interlocutora era del Real de Madrid, pero primero del Rayo Chabacano, me dijo henchida.  Yo le dije que yo era del Barçalunya y que odio al Rayo Chabacano. Pero ellas a lo suyo… eran fieras indómitas. Mientras la pollera trajinaba mi trozo de supuesto pollo, seguí hablando con estas 2. Y les dije: “joder, pues los bozales son para las fieras, normal que los llevéis” Y la del bozal me decía, orgullosa, que ese bozal se vende “en no sé donde coño” y que hay muchos. Que se lo vio al segurrata del Gastamenos (lo llamó por su nombre, como si un segurrata pudiera ser tu amigo) y él le dijo donde lo podía comprar. A todo esto, yo iba sin bozal, como sabéis… y creo que estas mujeres ni se dieron cuenta. Si cerebro (por llamar de alguna manera a lo tienen debajo del pelo) estaba muy okupado. Sí, con ka.

2 comentarios para “ARTÍCULO: “No es fiera Vallecas para domar”.”

  1. Rafael López Says:

    Muy buen artículo, César, y muy entretenido.

    • ¿Ves lo maravillosa que es la vida? En un rato voy a la tienda de fotos donde creen que soy el Diablo, por no llevar bozal. Me han llamado para recoger el trabajo que les pagué el otro día… ¡se atreven a llamar al Diablo para decirle que vaya a su casa! Luego iré al Carrefuck frente al Castillo de Díaz Abuso. ¿Te imaginas las maravillosas aventuras que viviré? Por supuesto, pillaré una lata de birra en un chino al que tampoco me dejan entrar, y así cometo 2 delitos: beber algo con un poco de alcohol en la vía pública, e ir sin bozal. Para macarra, yo.

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