LUYS COLETO: La inquietante (y diabólica) simbología del cyber-polygon.

El hexágono, en estricta puridad hermenéutica, representa el perpetuo movimiento de la creación. Morir y renacer. Reinicio. Resetear. Great Reseat. ¿Les suena? Algo así como el camino que siguen los procesos permanentes de renovación a través de la transformación y el cambio. Es el hexágono o morir. Ahora o nunca, y los degenerados sociópatas ciberpoligoneros lo tienen claro. La plandemia, minucia al lado de la ciberplandemia en ciernes. Y el simbolismo de su logo, crucial. El citado hexágono. Y más.

Rubens. Saturno Cronos.

Hexágono: transhumanos en ciudades de mierda

Y recordemos, volanderas pinceladas, el significado simbólico de semejante polígono. Cuando la sonda Voyager pasó por Saturno (Cronos devorando a sus hijos, memento), tomó unas fotografías insólitas de su polo Norte. Poseía un claro hexágono. Teosofía y cábala mixturadas, dado que la Estrella de David, azulón hexagrama, es uno de los más manipulados símbolos por parte movimiento teosófico, además de la bandera de Israel. El venerable sabath, sábado, el día de Saturno, día sagrado de la semana para los judíos.

Goya. Saturno devorador.

Otro apunte. La geometría hexagonal es fundamental para la vida, tanto orgánica como inorgánica. Las bases del ADN (Adenina, Citosina, Timina y Guanina) son hexagonales, y muchas moléculas bioquímicas también lo son. Las abejas (sagradas para los egipcios y presentes en simbología masónica) construyen celdas hexagonales en sus colmenas. Y en este manicomio plandémico vislumbramos todo esto: mutación de nuestro ADN, de nuestro ser. Mutaciones antropológicas, transhumanismo mediante.

Y colmenas. Ciudades-colmenas. Las ciudades de mierda del futuro que nos aguardan. Smart cities, babosa y payasesca retórica. Con sus abejas reinas y sus zánganos sacrificables. Y sacrificados, transhumanos. Y transhumanizados. Lo propio de la tiranía feminazi. O femibolche. El hexágono, pues, y sus fascinantes implicaciones metafísicas.

El azul masónico, el diabólico CERN y la diosa Shiva

El ojo que todo lo ve

El azul, fundamental color masónico. En nuestro caso asociado a inquietante simbología. Veamos en primer lugar el poderoso recuerdo del CERN (Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire– Organización Europea para la Investigación Nuclear). Y en referencia al logotipo primario del CERN, recuerden los anillos entrelazados: podían considerarse sin forzar en exceso  el cacumen como tres figuras «6» (bordeando el símbolo). Símbolo 666, claramente visible.

Y otra vez las chalaúras dizque espirituales. La estatua de la diosa hindú Shiva que se puede ver a las afueras del edificio de la sede en Ginebra, helvética localidad, clave para entender en su hondura la internacional masónica: origen de tantos y revolucionarios males contemporáneos.

Shiva, a la sazón, simboliza la creación, la muerte y la destrucción. Como el antedicho hexágono de los ciberpoligoneros. Preguntita, preguntita. ¿Por qué el Consejo de Investigación Nuclear elegiría a la deidad de la destrucción ( y la “recreación”) como su mascotilla corporativa. Debemos señalar, no obstante, que la estatua de la deidad india fue un regalo del gobierno indio, inequívoca potencia militar por otra parte, recibido en 2004.

Muchos logos de corazón raro…

¿Pedofilia VIP?

Y ahora la turbación. Abisal. Nada que nos sorprenda, obvio. Simbología pedófila. El triángulo azul es el símbolo de los pedófilos que se identifican a sí mismos como boylovers, el corazón significa que se tiene interés por las niñas, y la mariposa con las alas azules y rosas significa que le gustan indistintamente ambos sexos.

Son símbolos básicos e infantiles duplicados, donde la forma más grande representa al adulto que “acoge” al pequeño, que sería el dibujo de menor tamaño. Cuanto más fino es el trazo de la línea, de menor edad es el perfil de víctima. Bebés, incluso. Y recuerden lo no visto, valga la irresoluble aporía, en Eyes Wide Shut

Fotograma de “Eye wide shut”.

…Y este el “maravilloso” mundo que nos tienen preparados. Pura tiranía, tecnológica y sanitaria, por ejemplo. Y criminal depravación a espuertas. No lo consintamos. En fin.

En fin.

7 comentarios para “LUYS COLETO: La inquietante (y diabólica) simbología del cyber-polygon.”

  1. Rafael López Says:

    Querido Luys, recomendé hace unas pocas semanas, la estupenda película “La diligencia” del gran John Ford, y mientras viajan, ese microcosmos humano, en la diligencia surgen “muy serias divagaciones” sobre lo que necesitaba el país (habiendo un banquero es normal), entonces el médico borrachín ante tanta dialéctica estéril les suelta :

    “Este país lo que necesita son más cogorzas”

    No seré yo quien le lleve la contraria a John Ford en esta cuestión, así que los circulicos, hexágonos y colorines los aparcaremos este fin de semana mientras nos deleitamos con los excelentes “caldos” de Ciudad Real.

  2. Gran película y el mejor personaje, el que dices. Los caldos, por supuesto, siempre, “in vino véritas”. Eso sí, los de mi segunda tierra no son malos, pero los hay mejores, y eso que me habré tomado un metro cúbico de los de esa tierra. Un amigo decía, cuando tomaba un vino un tanto morapio: “No hay vino malo. Los hay buenos y superiores: este es bueno”.
    Y el Teniente Coronel Ramos Alcaraz, que cito en muchas ocasiones, me decía que hasta el de cartón era bueno. La última vez que lo vi, ingresado en un hospital por una hostia que le dio la botabara del velero donde navegábamos los 2, me preguntó si llevaba ron o güisqui encima, jajajjaaja, y se conformó con unos cigarros, que por entonces yo fumaba de vez en cuando, ahí en la habitación del hospital, fumando y hablando. Os debo un artículo de esto y como alcalde vuestro que soy, os lo pagaré.

    • Rafael López Says:

      Lo de tu amigo sobre que los vinos son buenos y superiores debería estar esculpido en mármol en todos los lugares donde se comercializa.

      Después de haber recomendado en estas páginas liberrimas al gran Luis Lucena con ese descomunal tema “El vino de Cariñena” no entraré en cuestiones estrafalarias sobre ambas procedencias. Si nombré Ciudad Real fue porque lo creo y los consumo, y como dicen los cursis es “un guiño” hacia un “maldito”.

      Del teniente coronel, sólo tengo que reprocharle una cosa que no pensará en el coñac, y confiar que se haya restablecido de aquel trompazo (con esas terapias que nombras en tu animado comentario estoy convencido que así habrá sido y con mucha más celeridad que con las porquerías que dan y te meten en los hospitales) .

  3. El “Botavarazo” fue en 2002. Este señor falleció ya hace años… pero no de ese botavarazo, claro. Por cierto, ese mismo día yo también recibi un botavarazo y salí volando –aferrado a él – de babor a estribor. Menos mal que la manga era corta (unos 4 metros de vuelo tuve. Y como ya era calvo, ni me despeiné).
    El mío fue culpa de que él no aferró bien la escota de la mayor y un golpe de viento giró la vela. Y el suyo fue un golpe de viento al hacer yo una bordada ordenada por él (daba órdenes, que eran consejos y enseñanzas, pero a veces se equivocaba). A ver si apunto lo del artículo que os debo, que os vais a reír y, encima, con notas de historia de España, antes de ser Espena. Por cierto, a un hombre tan de secano como tú, por más que veas el mar todos los días, igual estos términos marineros le suenan a cantonés.

    • Rafael López Says:

      Cuanta razón tienes en lo de secano y el mar. Desconozco todo de ese mundo pero con tu habitual capacidad didáctica me hago una idea de las situaciones.

      Sólo he subido una vez en un barco, fue uno de esos monstruos de hierro que les llaman ferrys en la ruta de Cádiz a Las Palmas de Gran Canaria, a los veinte minutos de salir del puerto ya estábamos los cuartos más mareados que unos “patos” (lo digo por el dicho “pareces un pato mareado”, aunque dudo que los patos se mareen en el agua), y así con pastillas para el mareo, vomitinas, una manzana y un poco de agua pasamos el día y medio que dura el trayecto.

      Lo malo es que cuando llegamos a Las Palmas el suelo se estuvo moviendo casi una semana.

      Mi Esposa, que es la que peor lo paso, no era de coger aviones pero después de aquella “idilica” experiencia marinera sube a esos artilugios voladores con la mayor alegría.

  4. […] sobradamente de la pajarraca que nos tienen preparada: colapso digital en octubre. Incluso de su simbología satánica. Cyber Polygon, recuerden. En dos capítulos, julio 2020 y 2021. La plandemia al lado de la […]

  5. […] al tanto del asunto. Pero, hijos de puta, se os ve demasiado el cartón. La simbólica, pues. Satánicos ciberpoligoneros, ejemplo. Otro más, psy-op secuestrando a la chavalería en Mallorca para forzar la […]

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