RELATO: No es buena idea cagarse “en mi puta madre”.

Durante el año que alquilé una casa de campo en una preciosa pedanía manchega, Santa Quiteria (Parque nacional de Caballeros) provoqué tanto a la vida que algún día escribiré una novela sobre ese año, no por hablar de mí, sino de todo lo que me rodeó esos 365 gloriosos días de vida libérrima al 100%, de hecho ya escribí una novela de 380 páginas sobre 3 meses de ese año que pasé en Eivissa y curré de ayudante de cocina de un gran hotel. Fue, exactamente, hace 20 años.

Una noche fui a las fiestas de Alcoba de los Montes, el pueblo al que pertenecía administrativamente la pedanía. Al pasar por un oscuro lugar me topé con varios coches donde estaban haciendo botellón, mozos/as de la pedanía y otros, supongo, de Alcoba de los Montes. A los que reconocí les pregunté si me invitaban a algo. Me respondieron que no, de bastantes malas maneras. Me dio igual y no me sorprendió, porque en los pocos meses que llevaba en el lugar ya me había granjeado la enemistad de casi toda la pedanía, ya que pensaban que me iba a follar a todas sus hijas, nietas, novias, amigas, madres… cuando a mí las lugareñas me la sudaban, ya me traía yo las tías de Madrid y hasta una de México que conocí en Venecia ese mismo glorioso año. Pero como las hijas, nietas, novias, amigas, madres… de estod paletos me hacían “ojitos”, pues ellos celosos y tal.

En ese botellón estaba el mastuerzo más grande de la zona, un enorme tarugo de Fuenlabrada, cuyos viejos tenían casa en Santa Quiteria. Su carácter era lamentable, tenía lo peor del campo y lo peor de la ciudad el gilipollas ; y le gustaba una del pueblo, que venía de vez en cuando a mi casa a tomar algo… Ese era el que más asco me tenía, lo supe esa noche. Fue el que se me puso más agresivo por el mero hecho de pedir yo si me daban una copa. Se vino arriba el tío cuando vio que sus mofas e insultos me la sudaban. Confundió mi abrumadora superioridad intelectual, vital y moral con acojone. Cuando acepté su rechazo y les dije: “Vale, me piro” y me di la vuelta, este idiota va y me grita: “Sí, lárgate, me cago en tu puta madre”.

¡”tiri ri riiiii, tralarererooooo, jijijijjji, larerolailo laaaaaaaa”! algo así canto mi chaveta al oír ese insulto. Reconozco que me gustaba mucho que me dieran una excusa, pese a odiar totalmente la violencia, pero la autodefensa… ahí, cuantos momentos de alegría le quedan a esa por darme. Me giré y fui directamente a por él, sin decir nada. El huelebragas estaba sentado en el maletero abierto de un coche, rodeado de idiotas por doquier. Todos se callaron, y como eran tan capullos de no poner ni música, se hizo el silencio. Ni se levantó. Yo pegado a él, literalmente, mirándole de arriba abajo por la posición.:

-¿Qué has dicho”? –  dije gritando –(silencio sepulcral sólo roto por el bullicio de las fiestas a un Km. de allí). Mi madre hace poco que superó una grave operación de un cáncer de mama. ¿Vas a cagarte tú en ella, delante de mí, delante de su hijo? ¿Vas a llamar puta a una mujer como ella? (silencio y caras de acojone en los que miraba, furibundo total, que apartaban la mirada. El imbécil mastodonte con la cabeza agachada). Mírame a la cara y di ahora mismo : “Siento mucho lo que he dicho de tu madre. Lo siento y lo retiro”. Porque si no lo dices te voy a reventar la cabeza ahora mismo – el notas como un flan, mirando a sus amigos, que estaban ya de mirada ausente total – ¡Qué lo digas o te reviento la cabeza ahora mismo!

– Siento mucho lo que he dicho de tu madre.

– ¿¡Y qué más!?

– Lo siento y lo retiro.

Y me largué a las fiestas del pueblo, a bailar y beber birra y tal vez a tirarme a alguna de sus mozas, para joderles más que para joderla. Ya en pleno bullicio de paletos me topé con el alcalde pedanio que estaba con el alcalde de Alcoba, sus mujeres y algunos soplapollas más, sentados en una gran mesa. Cuando pasé de largo me gritó el alcalde pedanio: “¡Eh! César, ¿qué llevas en la cabeza? (esto lo dijo porque yo iba con una manga de camiseta a modo de pañuelo, como el de la foto –esto es Eivissa, 4 años después –) ¿Es qué estás calvo?” Y todos rieron como tarados bípedos que son, que no tenían ingenio ni para reírse de alguien.

“¿Qué si estoy calvo?” dije al girarme ante los jocosos comensales. “¡Esto es un calvo!” grité dándome la espalda, agachándome, bajándome los pantalones y enseñándoles mi bonito y peludo culo desnudo que más de algún maricón de esa mesa hubiera querido sodomizar y más de alguna zorra, de esa misma mesa, agarrar fuertemente apretándome a ellas. Y me fui, tranquilamente, a bailar y beber a la carpa. Luego volví andando a la pedanía, con un pedo de cojones que hizo que se me cayera el mini de birra que me llevé para el camino; y hasta me paró la guardia civil a los que mandé a freír espárragos, porque caminar por el arcén izquierdo de la carretera no está prohibido.

Esa noche, sin yo pretenderlo, me gané –todavía más – el respeto de esa manga de cretinos. Eso sí, aclaro que tenía un par, o 3, de amigos allí, que había muy buena gente también.

(Dedicado a un buen amigo a cuya madre, precisamente hoy, han operado de cáncer de mama)

PD: os enlazo el vídeo de la foto, donde explico el origen del famoso “Café del mar”

Una respuesta para “RELATO: No es buena idea cagarse “en mi puta madre”.”

  1. Rafael López Says:

    Pues que la cirugía de la Madre de tu amigo sea exitosa y se recupere lo más pronto posible.

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