LUYS COLETO: PCR y bozales, con sus mortíferas nanopartículas, atroz e irreversible peligro para la salud.

Desaforada peligrosidad de las nanopartículas presentes en los materiales sanitarios que pretenden “salvarnos” del inexistente SARS-Cov-2. Estas nocivas nanopartículas forman parte de los materiales de algunos bozales y de los hisopos utilizados en las fraudulentas pruebas PCR.

Los bozales llevan tóxicas nanopartículas

Recordemos que las nanopartículas se utilizan en pluralísimos sectores industriales: electrónica, textil, alimentación, medicina…formando inextricablemente parte de nuestra vida diaria ya que las encontramos en diferentes objetos de uso común desde el teléfono móvil, la nevera, los citados “sanitarios”,  diversos alimentos y sus respectivos envases.

La toxicidad de estas partículas daña seriamente el ADN, dando lugar a variadísimos cánceres, afectando a una gran cantidad de órganos: pulmones, riñones, órganos reproductores…y, especialmente, el hígado.

Las referidas nanoparticulas pueden entrar a nuestro organismo de tres formas: ingeridas, por inhalación o a través de la piel. Su reducido tamaño hace que nuestro organismo no las reconozca, en un primer momento, como hostiles y por lo tanto no las rechace, llegando hasta nuestro torrente sanguíneo sin problema de ninguna índole.

Antes de apuntillar al morlaco con la PCR

Bozales con nano-grafeno, dióxido de titanio y de plata

Bozales con nano-grafeno o biomasa de grafeno: conlleva serio riesgo de toxicidad pulmonar al inhalar las nanopartículas que se hallan en los recubrimientos de los bozales originando gravísimos efectos adversos, incluso deviniendo consecuencias potencialmente carcinógenos.

Bozales con dióxido de titanio y de plata.  Y recordar que desde hace más de dos lustros se sabe perfectamente que los nanotubos de carbono conllevan serios riesgos al entrar en organismos vivos – pueden actuar como agujas, insertándose en tejidos – lo que causa graves procesos inflamatorios que pueden derivar incluso en la aparición de variados tumores. Deviene una acción similar a la ingestión de partículas de asbesto o amianto.

Canadá da la voz de alarma

Hace poco, las autoridades sanitarias de Canadá advirtieron que ese mismo proceso se podría dar al inhalar partículas de grafeno que se han incluido en varios modelos de mascarillas. Científicos que dominan el asunto de la evaluación de riesgos de las nanopartículas reconocen que es un problema muy grave, especialmente con el aumento explosivo del uso del bozal durante la presente plandemia, además de falsa pandemia. Consideraron que merecía la pena su prohibición.

Pero tal prohibición en Canadá representa apenas la punta del iceberg. Veamos. La producción de los bozales que motivó la decisión (que aplica a todas los bozales con grafeno) la realiza la multinacional con sede en China Shengquan Group (SQ) que vende su letal mercancía a una amplia gama de distribuidores, poseyendo subsidiarias en Alemania, Usa, Brasil, India y Rusia. Según la empresa transnacional, tienen capacidad de producir de dos a cinco millones de bozales diarios.

Pese a que las máscaras de SQ llevan impreso los sellos de aprobación de la Comisión Europea (CE) y la FDA (agencia de Estados Unidos), ni la empresa ni los distribuidores respondieron a la solicitud del gobierno canadiense de presentar estudios de evaluación de inocuidad.  La impresión de las letras “CE” en productos, recordemos, no la otorga la Unión Europea, sino que solo indica que las empresas se comprometen voluntariamente a usar los estándares que esa región europea define.

Bozales, peligrosos para la salud humana y el medio ambiente

Bozales: nanopartículas de diferentes materiales y en diferentes formulaciones, por considerar que son potentes agentes de desinfección. No obstante, las regulaciones y evaluaciones de riesgo a la salud y al medio ambiente de estos materiales en su producción, venta y uso, es muy limitada en todo el mundo, y en la mayoría de los casos apenas se trata de normas que, o son voluntarias, o su cumplimiento no es fiscalizado, lo cual es el caso en México, por ejemplo.

Otra vez desde Canadá,  Jim Thomas, director de investigación del Grupo ETC, organización de la sociedad civil que investiga los impactos de las mortíferas nuevas tecnologías y que ha sido pionera en la denuncia de los riesgos de la industria nanotecnológica aseveró que “se supone que las mascarillas son para proteger a la gente, no para someterlas a más riesgos. Usar nanomateriales no probados en millones de máscaras faciales y otros equipos sanitarios es un ejemplo de especulación pandémica sin escrúpulos. La Unión Europea y todos los países que lo permiten o no las supervisan, deben prohibirlas y retirarlas del mercado urgentemente”…

Y lo mismito con las fraudulentas y tóxicas PCR

Les dejo el video en italiano en el que la doctora Gatti denuncia ante el Senado italiano el uso de deletéreas nanopartículas en los falsarios test diagnósticos PCR. Un invasivo palo por la napia. O por el culo. Sádicos. Nos están envenenando, enfermando, matando. En fin.

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