LUYS COLETO: A despollarnos un rato con el absurdo y criminal relato de la prensa covidiota.

Antes de echarnos unas risas, un chistoso cuento de terror, valga el aparente oxímoron. Y una sencilla definición. Comencemos con la fábula de la imprescindible Cristina Martín Jiménez, autora de la estimable La verdad de la pandemia. Al turrón. “Érase una vez un virus mágico con superpoderes, podía pasar de una especie a otra cuando le daba la gana. Surgió de la nada en un pangolín, paso a un murciélago nadie sabe cómo, un chino que cocinó sopa de murciélago se contagió con ese virus, a pesar de que la sopa hirvió como todas las sopas. El chino se puso muy malito y contagió a otros chinos, pero no porque los chinos comieran sopa de chino, sino porque el virus con sus superpoderes, pasó de la sopa al estómago, del estómago a la sangre, de la sangre a los pulmones, de ahí salió volando con sus superpoderes y en una fiesta ilegal en la que estuvo el chino antes de morir, en la que incluso dicen que se lo pasó bien con no convivientes, contagió a otros chinos. Éstos no se enteraron porque eran asintomáticos y esparcieron la enfermedad por todo el planeta…colorín colorado este cuento que muchos se han tragado, todavía no ha terminado…”.

Toque de queda, nada sanitario: pura y dura opresión

Del cuento de Cristina a una de las liberticidas joyas de la corona, junto al criminal bozal: el toque de queda. Recordemos cuantas veces sea necesario que el toque de queda deviene instrumento militar y policial, no sanitario. Se utiliza en las guerras para controlar el movimiento de las personas. Se usa en las grandes catástrofes para evitar los posibles saqueos. Es completamente imbécil y decididamente anticientífico pensar que va a servir para controlar un virus, y mucho más si no existe, como si el virus no tuviera el día entero para moverse por dónde le diera la gana.

El toque de queda es la enésima prueba de que estamos sometidos a una mafiosa banda de criminales que impone unas medidas políticas con el pretexto sanitario. Todos sus actos, absolutamente todos, se basan en la agresión y en la humillación del ciudadano, jamás en el cuidado de su salud: pistolas-termómetros apuntadas innecesariamente a la cabeza (la temperatura se puede tomar en muchos sitios diferentes), putos, y asesinos bozales, amenazas constantes, multas desproporcionadas, insultos, acusaciones, (¡irresponsables, insolidarios, egoístas…!), delaciones de balconazis, linchamientos a quienes no se comportan “como debe ser”, sistemático abuso policial , milikitos en las calles, confinamientos aleatorios (que tampoco es un término médico, sino carcelario). Y tantos ejemplos…

Y ahora a ver fotos para que vean cómo no dejan de tomarles el pelo

Cual si fuera el cuñado tedioso, se las voy mostrando…

Deprisa deprisa como en la peli de Saura
Qué bueno es el bozal, ¡juas!
Síntoma COVID, ¡juas!
Síntoma, el hipo… cómo no, ¡juas!
Síntomas COVID
Síntomas covidianos. Afeminar juas qué casualidad
Síntomas covidiotas en el WC
Más síntomas COVID
sintomatología covitotal y faltará alguna imagino
Top 10 o Top 13
Una cosa y la contraria

….¿Continúan sin comprender? En fin.

8 comentarios para “LUYS COLETO: A despollarnos un rato con el absurdo y criminal relato de la prensa covidiota.”

  1. Aulicus Says:

    Brillante, Luys. Me encanta leer tus artículos y los de César y Rafael, pues claro. Esto es el colmo ya, bueno, el re-colmo. Nada, que están empeñados en deshumanizar a las personas, es decir, en convertirlas en bestias para que jamás osen acercarse a los dioses. No cejéis en vuestro empeño ya que es importante mantener algún ejemplo vivo de cordura para las pocas personas decentes que van quedando. De otro modo, la bestialidad a la que nos están empujando será su forma de exculparse por nuestra eliminación. –“Total, sólo eran unas bestias”. Un abrazo de vuestro lector acérrimo.

    • Gracias. Nuestro empeño no es tan fácil como parece, pues ha requerido renunciar a todo (a nivel laboral remunerado y vital en libertad) pero ahí seguimos hasta que nos consigan echar de la lucha por la libertad personal, que de momento no han podido… total, unos desheredados como Luys y yo (aquí no meto a Don Rafael) tampoco hacemos mucho daño al NOM… eso sí, somos 2 que jamás hemos tocado un bozal. Poca gente, muy pocos pueden decir eso. ya van 15 meses de sometimiento, barbarie y ostracismo… a ver cuantos años vamos sumando… y cuan grande es nuestra resistencia.

      • Rafael López Says:

        Mis queridos Compañeros de blog, César y Luys, se han manifestado ampliamente en sus artículos sobre lo disparatado, liberticida y totalitario del uso del bozal. Creo que ellos se sienten “orgullosos” de no habérselo puesto nunca en estos quince meses de criminal tiranía que llevamos sufriendo. También han declarado su férrea voluntad de no someterse a tan arbitraria dictadura. No seré yo quien cuestione el valor de dicho compromiso, pero tengo que realizar algunas matizaciones :

        Se que César, por causas justificadas, dispone de un documento que le exonera de la obligación de llevar bozal, y de Luys desconozco tal extremo pero tanto uno, como otro, poseen fuertes convicciones que les alientan en esta insumision legítima de no llevar bozal, y que probablemente llevaran a cabo en cualquier escenario. Pero las cosas, desde mi punto de vista, no son tan sencillas, no albergo ninguna duda de que César ha tenido que padecer los malos modos, y la estupidez, de los sumisos Cuerpos de “seguridad” del Estado, pero aún en mayor grado con esas Policías Locales que, bajo las órdenes de los Ayuntamientos, han utilizado su vergonzosa represión covidiota para camuflar su afán expolio-recaudador, vía multas. Con todo y con ello, considero que lo más terrible de su experiencia habrá sido las que haya padecido por sujetos que sin autoridad real, me refiero a personal de seguridad privada e incluso siervos anónimos (en España no hay Ciudadanos), que, lobotomizados por las brutales campañas malgubernamentales, le han recriminado o exigido el uso del bozal.

        Los españoles, siempre tan prolíficos en materia de picaresca, están adoptando respuestas para poder “respirar, que mitiguen, aunque sea microscopicamente, esta lacerante y encastrada situación. Las que he detectado son fumar, llevar una bebida en la mano y cosas parecidas que les “avalen” para llevar el bozal “bajado”. No seré yo quien cuestione esas muestras del ingenio patrio, posiblemente no sean contundentes pero, como mínimo, sí oportunas. La razón de llevar bozal está intrínsecamente ligada con las multas, no nos engañemos, al principio podrían existir principios de cautela sanitaria (la desinformación ha sido tan brutal que la adopción de unas mínimas prevenciones, a nivel individual, no puede considerarse negativa) pero después de tanto tiempo eso ya solo se lo cree la grey alienada por estos malnacidos ladronazos que nos saquean. A pesar de los artículos de César y Luys sobre los avales jurídicos de la ilegalidad el uso del bozal, yo a nadie que quisiera bien le recomendaría no cumplir las normas porque la exposición a las multas es muy cierta y muy peligrosa. Entrar en una dinámica de luchar contra la Administración es tarea fatigosa y cuasi homerica porque contra enemigo grande bromas las justas. La Administración tiene una capacidad destructora prácticamente ilimitada y de poco le valdrá al siervo contribuyente tener la razón porque lo desfondaran en interminables escritos, reclamos, embargos y citaciones, para que, cuando le den la razón, ya casi ni le valga y mucho menos compense. Y todo eso para los más aventajados en estas lides “reclamatorias, porque no todo el mundo es capaz de llevar adelante una resistencia administrativa tan numantina contra la Administración. Al final, unos y otros, se verán muy perjudicados por la criminal aplicación de las multas porque, no nos engañemos, hoy en día, para la mayoría, de las economías domésticas de este país, las multas que ponen estos carnuzos suponen auténticos dramas.

        Por todo lo expuesto, insumision quien pueda si, quien quiera allá él, y quien quiera utilizar esos métodos fruto del ingenio patrio ¿porque no?, pero irresponsabilidades, y jugarse el pan de los Hijos, nunca.

        Hay que tener memoria, y hay que tener todo muy presente, pero medir siempre los pasos, porque sin demérito alguno sobre los posicionamientos de mis Compañeros (su encomiable labor divulgativa siempre será motivo personal de agradecimiento y consideración), cuando tienes una Familia que depende, económicamente, de uno el peso de la responsabilidad sobrepasa con creces los desquiciados sistemas coercitivos de estos carnuzos que nos malgobiernan.

    • Rafael López Says:

      Gracias Aulicus por leer mis artículos, y aprovecho para felicitarle por su osadía ya que es de los elegidos que se atreven a realizar comentarios en el blog, a pesar de ser una opción sencilla, confidencial y segura.

      Un cordial saludo,

      Rafael

      • Aulicus Says:

        Comparto y agradezco sus apreciaciones Don Rafael. La verdad es que su comentario está tan bien expuesto que quedaría perfectamente bien enmarcado como una entrada de este blog. Entiendo el miedo a que lo “empapelen” a uno, pero un problema mayor es el excesivo celo en acatar y hasta en hacer acatar a los demás las arbitrarias órdenes del mandamás de turno en sus múltiples y a cada cuál más disparatadas interpretaciones. Las normas no son cómo se explican a la población. Nunca se ha hecho mucha pedagogía de las leyes, pero venimos de un sistema garantista de derechos gracias a una dictadura, que tiene guasa. Un sistema que por supuesto están desguazando pero eso llevará aún un tiempo. Mientras no se reemplacen las leyes por otras más laxas, las autoridades ignorarán las existentes. Estamos por tanto en una situación de caos jurídico y en la antesala de un desplome civilizacional (no hay Ley, ni puede haber Orden sin Ley). Las exacciones se basan en la táctica mafiosa de pescar en río revuelto aprovechando la confusión del personal. Como si se tratara de un morlaco, primero se marea al pueblo. Se le dan multitud de pases y capotazos mandándole señales contradictorias por doquier, desgastando su capacidad de atención y dejándolo aturdido. Luego viene el “picaor” con las vacunas e insiste hasta que te quedas bien “picao”. Cada vejación infligida a través del bozal, de las restricciones absurdas, de las multas injustificadas y de las amenazas de nuevos brotes, redobla el miedo, la impotencia y la parálisis. Después de tantos pinchazos, después de tantas heridas, al toro ya no le queda sangre apenas para moverse al final de la corrida. Lo que sigue es lo que nos espera: estocada y descabello, aunque siempre hay algún toro que se sale del ruedo. Un abrazo a los taurinos románticos.

  2. Aulicus Says:

    Apreciado César, te agradezco la cortesía y la voy a corresponder. Valoro mucho tu trabajo, incluyendo tus vídeos, y no comprendo que no llegue a más personas. Por eso me decidí a escribiros. Desgraciadamente la agudez no suele despetar pasiones, especialmente entre aquellos que no logran asimilar tal concepto del todo. Espero que sea cuestión de tiempo que vuestra labor alcance mayor difusión, aunque siempre sea para una minoría. La “resistencia” es más sencilla cuanto más aislado se está de todo o cuanto más autonomía se tiene para vivir, aunque en ese caso no es tal resistencia. Por contra, cuanto más integrado en la sociedad se está o más dependiente se es del sistema más difícil se torna la tarea. Más que de resistencia, yo hablaría de “obrar en conciencia”, esto es, de la necesidad de regirse sin excepción por una sincera convicción fundamentada en una labor inquisitiva propia. Tomar conciencia de los problemas existenciales que nos asedian sería sin duda un enorme logro para una mayoría de la población que está “en otras cosas”. Más o menos resistentes, que lo sois, para el que os lee, sois sobre todo personas de conciencia. Con simpatía, vuestro visitante inesperado.

  3. En lo que a mi respecta, pues no puedo hablar por Luys en esto, mi vida pública está satisfecha con mis cientos de vídeos (muchos están en 3 canales de Jewtube y otros murieron en el que me eliminaron por ser un delincuente de odio al criticar al feminismo, y otros muchos no están subidos), mis decenas de miles de líneas publicadas -también en papel –, mis cientos de fotos… en definitiva: una vida entregada a la creatividad y al intelecto sano.
    Es muy fácil llegar a mi edad (46 años), con mi talento y formación académica, y estar forrado. Lo difícil es lo que hago yo: vivir sin ganar un euro. Eso es algo que me congratula con la especie humana. Porque si yo puedo, todos pueden.

  4. Aulicus Says:

    Gracias por compartir tus pensamientos, César. Tu blog también me reconcilia con la Humanidad. Feliz sábado.

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