LUYS COLETO: La “vacuna” covid: arma biológica genocida, matando a Dios en el camino.

Repitamos lo axiomático y lo consabido: el SARS-CoV-2 no existe.  Eso no  significa que no se hayan liberado una o más armas biológicas COVID-19. Armas cuaternarias, pues.

Atacar criminalmente a su propia población: un clásico

De hecho, los bioterroristas del NOM (Nuevo Orden Mundial), preferentemente militares, han lanzado una serie de armas biológicas COVID-19 en todo el mundo, contra su propia población, así como múltiples y difusas variantes de cada arma biológica original, cada una con su propia tasa de mutación de bioingeniería que puede producir una versión mutante diferente de la enfermedad en cada individuo.

Grosso modo: cada arma biológica COVID-19 estaría “armada” con una mezcla diferente de microorganismos patógenos, que incluyen componentes bacterianos, parasitarios, víricos, fúngicos y micoplásmicos.

Muñecas diabólicas, en Burgos.

Tres insoslayables datos

En primer lugar, volvamos a lo indiscutible, tantas veces, el asunto frisando lo cansino: el SARS-CoV-2 no existe: una compleja conspiración criminal y planetaria, pues, que incluye a la Organización Mafiosa de la Salud, los CDC, los NIH (National Institutes of Heath), la FDA y la FARMAFIA, así como a varias otras instituciones gubernamentales, burdas marionetas, y empresas transnacionales con multitud y satánicos intereses creados. Los perrodistas, correas de transmisión del lavado de cerebro generalizada. Pérdida de olla, precisión

En segundo lugar, existen diferentes versiones del arma biológica COVID-19 que han sido cuidadosamente diseñadas para producir diferentes procesos patológicos, cada uno con su propio y plural sintomatología. A cada una de estas armas biológicas le ha seguido por el lanzamiento estratégico de diferentes variantes, ambas programadas biotecnológicamente para mutar a diferentes ritmos en distintos progenies, lugares y entornos.

Mi salud es mía y el mejor gobierno el que no existe

Un arma biológica COVID-19, cuaternaria (incluye, por ejemplo, vacunación gripal del pasado año, atroz tecnología 5-G clave, geoingeniería/chemtrails…), propagada por todo el planeta, peligrosa y mortal dependiendo de la edad, del grupo sanguíneo, de las comorbilidades, del modo de vida, del régimen alimentario, de exposiciones diarias, de hábitos nocivos, etc…entre otros categóricos factores de riesgo.

Cada uno de estos cofactores de riesgo ha sido utilizado, deliberada y criminalmente, cual bioingeniería en las referidas armas biológicas COVID-19 para “explotar” las vulnerabilidades seleccionadas de las poblaciones objetivo en todo el mundo (por ejemplo, los ancianos, los inmunodeprimidos, los que tienen múltiples comorbilidades…), y ciertos grupos han resultado preferente objetivo de esta arma biológica. Qué decir de nuestro brutal gerontocidio de marzo y abril del pasado año.

En tercer lugar, todas estas armas biológicas originales COVID-19, sus variantes y las versiones mutantes se hallan intachablemente coordinadas en el contexto de un sistema de armas cuaternarias muy sofisticado que permite a los bioterroristas amplificar en gran medida los efectos de estas «tres generaciones». Por ejemplo, las tasas de infección y mortalidad se incrementan espectacularmente en una gran área metropolitana si se intensifica la red eléctrica 5G. No hay mejor ejemplo de este sistema de armas cuaternarias que las denominadas “explosiones de racimos” que se fueron multiplicando por todo Wuhan, Milán, Madrid, Teherán, Guayaquil y Nueva York durante los dos últimos meses de 2019 y el primer cuatrimestre de 2020.

La mezcla de microorganismos patógenos que contiene cada arma biológica COVID-19 “brota” de forma experimental y se va perfeccionando con cada lanzamiento posterior. Cada generación sucesiva de variantes y mutantes de la denominada covid refleja el proceso de bioingeniería en curso que se puede utilizar para aumentar, cuando convenga, sin problema alguno, las tasas de mortalidad. Del mismo modo, el sistema de armas cuaternarias se perfecciona constantemente para aumentar la letalidad y/o la transmisibilidad del arma biológica COVID-19. De este modo, los bioterroristas pueden mantener esta plandemia durante todo el tiempo que estimen oportuno.

La mejor arma biológica genocida: “vacuna” covid

Siempre estuvo claro el propósito: el genocidio mundial obligaba a la imposición de un régimen de vacunación mundial obligatoria (aunque lo hagan pasar por opcional). La vacuna Covid, asesina: un arma biológica genocida, deicida nanotecnología funvax (Fundamentalist Vaccine) mediante. La conspiración globalista para imponer la vacuna COVID-19, inequívoca conspiración satánica. «Vacunas», tecno-venenos transgénicos: armas biológicas de exterminio masivo e incapacidad generalizada.

El programa de supervacunación covid deviene pilar nuclear del programa del Nuevo Orden Mundial que está poniendo en marcha la élite genocida para establecer un Gobierno Mundial Único. Y, por supuesto, aniquilar a los que no nos vacunemos a través de los diversos programas de “vacunación” COVID-19, valga la aparente contradicción.

Luchar sin descanso

La acelerada, aceleradísima, Súper Agenda de Vacunación Covid lleva decenios en marcha. Conspiración perfectamente organizada y planificada durante muchos años…

…Cada más zambullidos, irremediablemente, en la Matrix COVID-1984: hacia un  ELE, evento de nivel de extinción, siglas en inglés. Solo queda luchar sin descanso. En fin.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: