ARTÍCULO: ¿Por qué no se prohíbe el tabaco?

Queridos niños, cuando yo tenía vuestra edad los adultos, esos seres (en su inmensa mayoría) nauseabundos nos daban cigarrillos de chocolate, exactamente igual que los de verdad y de las mismas marcas. Y los nenes “fumábamos” como los adultos, pero sólo jodiéndonos la salud por el exceso de azúcar, fomentado sobremanera con el “alimento de los campeones” (mi vídeo sobre el Cola-ko, aquí) y los refrescos, encima, carbonatados.  Pero me centro en la mayor causa de muertes “inducidas”, es decir: no generadas por enfermedades humanas inherentes a nuestra condición mortal o por actividades industriales y consumo de productos indispensables para la vida humana. EL PUTO TABACO.

La principal razón obvia de que no se prohíba y encima se fomente su consumo (ahora de manera publicitaria más indirecta, ya no como lo de los cigarros para nenes, todos los actores y personajes infantiles fumando, hacer creer a los hombres que “eran más hombres” si fumaban y a las mujeres que “eran más mujeres, con el accésit de libertad feminista y empoderamento” si fumaban) es el puto dinero. OBVIO. Negocio redondo para la industria tabacalera y para los Estado que trincan ingentes cantidades de pasta en impuestos.

Pero luego hay otras muchas razones como FARMAFIA que vende miles de productos asociados a las enfermedades que provoca el tabaco. Los matasanos, que tienen clientes por doquier gracias al tabaquismo (los pacientes no existen, estos hijos de puta funcionarios de bata blanca en su mayoría – pues hasta los galenos privados trabajan en el sector público – nos ven como clientes y por eso nos necesitan enfermos, y qué mejor que el tabaco para esto. La puta tele y los putos publicistas, que se forran con los anuncios de tabaco, aunque desde hace años por lo menos se lo tienen que currar más, porque ahora suele ser publicidad indirecta o subliminal (que es ilegalísima y por eso se usa tanto… ¡ay! ese MK Ultra…).

Y hay otro factor que suele pasar desapercibido para el vulgo, porque el vulgo es gilipollas: el factor socializador. Es decir: “vamos a echar un cigarrito”. Nada como crear un nexo de unión entre borregos para que el rebaño sea dócil y uniforme a más no poder. Y luego está el asunto del control social al enfermo por tabaquismo, ya que el poder psicológico del tabaco es brutal y muchos “mejoran su vida, se relajan, piensan, ríen y etc.” gracias al cigarro, y si se lo quitas se montaría la III Guerra Mundial.

En resumen: que el producto más nocivo para el ser humano es el más permitido. Pero llegar al nivel que ya he comentado en este BLOG, de estar por encima de LA MAYOR PANDEMÍA DE LA HISTORIA… esas miras no las tenían ni tabaqueras ni Estados, ni matasanos ni farmafiaceúticos hasta hace año y medio… Ya imagino a los políticos que firmaron la ley por la cual los estancos eran lugares esenciales durante el confinamiento y luego exención para el uso de bozal a los fumadores… me los imagino diciendo: “¡joder, nos estamos pasando con estas normas, nos van a cortar los cojones y el pueblo va a darse cuenta de la PLANdemia y de que les queremos siempre enfermos!” ¡Pero qué va!  La insondable estupidez del vulgo se ha encargado de que los enfermos de tabaquismo sean covidiotas y se bajen el bozal sólo para fumar… ¿No querías café?, pues toma 2 tazas.

La mezcla entre tabaquismo y congojavirus ha parido un nuevo ser humano: el gilipollas absoluto, el siervo irredento del NOM. Porque hasta hace año y medio, cualquier fumador solía reconocer que el tabaco es malo, pero que a él le sienta bien, que “mi abuelo fumó 3 paquetes al día durante más de 80 años y ni tosía” y etc. de gilipolleces. Pero ahora han descubierto que tienen ventajas y súper poderes sobre los demás, pues al ser fumadores gozan de privilegios sociales y una clara supremacía sobre sus semejantes ¡les pueden echar el nocivo humo en la geta y, encima, disfrutar de ventajas ciudadanas! Sobre la barbaridad que nos hacen a los no fumadores, recomiendo este vídeo breve mío. Cebar a los animales para luego tener más kilos que comernos y a los peces para pescarlos fácilmente… una broma comparado con lo que les hacen a los fumadores. La putada es que cuando cebas a un pavo, los gorriones no sufren las consecuencias… ¿pero qué pasa con los fumadores pasivos? No sólo morimos y tenemos graves problemas de salud por culpa de los fumadores… sino que fomentamos toda esta aberración con nuestros impuestos. ¡Somos esclavos de los siervos del NOM! a-c-o-j-o-n-a-n-t-e.

Sois una especie animal muy imbécil y muy psicópata, humanos. Perdido en un monte desconocido, de noche, con tormenta, sin alimentos, agua ni luz… me siento 1.001 veces más seguro que en cualquier ciudad o pueblo grande del mundo, malditos extraviados mentales y criminales, que es lo que sois. Tenéis menos conocimiento que el que asó la manteca, pero muchísimo menos, fumadores.

INTERESANTE VÍDEO ME ENVÍA MI AMIGO LUYS COLETO, A COLACIÓN DE LA MAFIA TABAQUERA Y, POR AÑADIDO, ESTATAL Y LOS MATASANOS QUE SE VENDEN COMO PUTAS A CUALQUIERA QUE ATENTE CONTRA LA SALUD… PERO LES PAGUE POR OCULTARLO:

9 respuestas hasta “ARTÍCULO: ¿Por qué no se prohíbe el tabaco?”

  1. Unoquefue Says:

    Hail César. Qué recuerdos. Yo probé esos cigarrillos de chocolate. Eran una guarrería porque acababas comiéndote parte del papel que era difícil de despegar y el chocolate era super dulzón, no amargo como es el chocolate puro. En cuanto al tabaco, para hablar con propiedad hay que distinguir bien entre la hoja de tabaco y el producto que se mercadea bajo el nombre de «tabaco» y que contiene infinidad de sustancias químicas que no proceden de la hoja. Yo no he fumado ningún tabaco, ni el auténtico ni el adulterado, pero no cabe duda de que no puede ser bueno aspirar ningún producto de la combustión y más le si añaden sustancias chungas. Creo que la los indigenas fumaban el tabaco sin tragar el humo y lo hacían como parte de ceremonias y no de forma compulsiva, pero tendría que revisar este dato. Sin embargo, al hablar del tabaco estamos mirando el árbol del cigarrillo y perdiendo de vista el bosque de los tubos de escape. Cualquiera que viva en una aglomeración urbana y Puente Hediondo lo es está respirando muchas más particulas nocivas del tráfico que del tabaco, qué duda puede caber. Por eso hay tanto EPOC y tanto asma y no es por el tabaco, que está mucho más controlado que antes. Por eso, me echo las manos a la cabeza cuando veo a gente haciendo jogging a lado del tráfico. Faringitis garantizada. Un abrazo, chaval.

    • Ya sabes que el patógeno de cualquier contaminante es la exposición a él. imagina los fomosos suicidios por la manguera enchufada al tubo de escape o esos incautos que mueren en garajes por tener el motor en marcha o cuando los hornos y hornillos eran de gas. En Hediondo Puente de Bellacos, lo ATROZ es que los tubos de escape pasan a pocos centímetros del viandante, ojo… no digo metros, centímetros. De ahí que aquí el problema de contaminación no sea «la boina» sino que te meten el puto tubo de escape en la boca, sobre todo las motos que van hasta por la acera y que debido al tamaño del motor y las revoluciones contamina mucho más que cualquier coche.
      Pasa lo mismo con el tabaco… el fumador te echa bocanadas de su pútrido humo, encima tras haber pasado por su asqueroso cuerpo cancerígeno y tóxico a más no poder. El que quiera fumar, en su casa y con las ventanas cerradas o en los antiguos clubs de fumadores. Qué fume el que quiera pero junto a quien quiera aspirar su puto humo. Eso sí… que la Sanidad no atienda a nadie con tabaquismo, porque yo soy un enfermo oficial por múltiples patologías… y a mí el Estado NO ME DA NADA. ¿Tengo que gastar el dinero que podría usar para ir a terapias privadas en tratar a los drogadictos de tabaco? Este país es una paranoia total.

      • Unoquefue Says:

        Ay, señor. Me apenan estas cosas. He vivido estas experiencias durantes años, pero afortunadamente ya no. La solución, Cesare mio, es poner pies en polvorosa. En otros tiempos, los paisanos arrojaban sus deyecciones por la ventana cuando se les llenaba la palangana de excreciones. Eso si que sería atroz. Imagínate deambular por esos lares intentando evitar las charcas de detritus y los «agua va». Aunque bien pensado, siempre nos quedarán los cánidos para aderezar los equipamientos públicos con un buen riego y su guarnición de albóndigas (los recoge mierdas de sus dueños a veces se hacen los despistados). Recomiendo siempre máxima precaución con las farolas ya que varias han ido a pique debido a la corrosión acumulada tras las sucesivas oleadas de chorros ácidos a tres patas. Te imaginas la esquela: «Fallecido a causa de un traumatismo craneo-encefálico de origen perruno-farolingeo».

      • Hay que huir, está más que claro Yo huí durante años (por desgracia no seguidos) y la vida no tiene nada que ver con eso que los animales humanos hacen sobre el asfalto. Pero no siempre es posible la huida, y desde hace año y medio ni siquiera «una escapada» para los que no somos covidiotas ni tenemos un puto coche en Madrid (hay que estar chalado para tenerlo aquí, por cierto).
        El civismo es algo antagónico al ser humano urbanita. En mis etapas campestres juro que cualquier cochiquera, gallinero o establo es mil veces más higiénico que casi cualquier rincón de la urbe… y muchos pisos… qué se ve cada cosa «in door»…

  2. Rafael López Says:

    Que te regalaran una cajetilla de cigarros de chocolate era el sueño imposible cuando yo era un niño, igual daba la muy mejorable calidad del chocolate aquello te sabias gloria.

    Es curioso, César, que hayas sacado hoy este artículo porque precisamente hace unas pocas horas hablaba con unos tíos de un estanco sobre si todavía tenían el «Ducados», me ha mostrado una cajetilla a 2,70 euracos, cuando les he contado que, cuando lo fumaba, costaba 15 pesetas casi ni se lo creían.

    Por desgracia aquellos paquetes del «Celtas» corto y largo (con filtro) desaparecidos en combate, al igual que el tabaco picado (Ideales), o las papelinas para liarse a mano los cigarrillos.

    Hace mucho que no fumo, pero no me importaría «echarme unos pitos» llegada la ocasión, incluso aunque fueran de chocolate. Me parece un plan mucho más estimulante que ver la televisión, o leer la prensa sodomizada por el malgobierno.

    Esas cosas sí que son lesivas para cualquier biennacido.

  3. .. LOS GILIPOLLAS,…, Y LOS FACHAS, Y LOS COVIDIOTAS,,,

  4. Unoquefue Says:

    Palabras del Dr. Eduardo Alfonso Hernán:

    Muchas veces se me ha preguntado: ¿Qué fórmula nos dá ud. para conseguir una vida feliz, longeva y saludable? Y he contestado lo siguiente: «Adaptación al medio, no beber alcohol, no fumar, alimentación vegetariana individualizada, contactos oportunos con los elementos de la Naturaleza (aire, tierra, sol y agua), pensamiento positivo, buen humor y estar conforme consigo mismo». La adaptación al medio y la conformidad consigo mismo son factores fundamentales. El que no se adapta al medio vive en lucha con su «circunstancia» y esto impide la felicidad, produce tensión psicológica y como consecuencia hipertensión sanguínea. La conformidad consigo mismo, o sea, del pensamiento con el sentimiento (de la cabeza con el corazón) es indispensable para evitar una lucha «introvertida» que, como la lucha con la circunstancia, impide la felicidad. Sobre la base de estos dos cimientos de «adaptación» y «conformidad» puede elevarse el edificio de una vida feliz, longeva y saludable.

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