ARTÍCULO: La uña del dedo meñique del pie.

Queridos niños, cuando os cortéis las uñas solicos veréis que hay 2 muy insignificantes. De hecho los científicos que todo lo saben pese a que nada sepan, dicen que nuestros dedos meñiques de los pies se extinguirán en “no sé cuantas generaciones” porque no sirvenpara nada anatómico (forense, como el chiste de Gila: era forense porque tenía un coche de la marca Ford)  y, por lo tanto, se irán a tomar por el culo y nos quedaremos con los 4 dedos de los Simpson.

Pero como ni vosotros, ni yo, ni nadie que lee esto ni sus 10 generaciones posteriores; verán eso de los meñiques de los pies, pues nada, vamos a darle a la tijera (o al cortauñas que yo jamás he usado).

Tienen mucha más importancia de lo que parecen los dedos meñiques de los pies. En las casas – agujero de oro parece plata no es, bien sabemos que sus 4 esquinitas tiene mi casa y tiene mi cama 4 angelitos que me las guardan o algo así, yo sólo he rezado 2 veces en mi vida y el mismo día: cuando por desgracia no morí en un temporal a bordo de un velero. Sí, he dicho por desgracia. Todavía se recuerda “el hito del EOS en la bahía de Sant Antoni, año 2001”. Ni el ferry de mogollón de toneladas salió ese día… y sí nuestro velero de 8 metros de eslora. Con 2 cojones, hijos de puta, con 2 cojones, repito. Hijos de puta: insisto).

Los meñiques del pie son la muestra de la supremacía blanca  – para los que tenemos los pies blancos – y del poder negro, para los que tienen los pies negros, sobre todo de no lavárselos (eso es trampa, guarros de mierda, vulgo rojos). Supremacía y poder por el mero hecho de ser INSIGNIFICANTES pero cuando te das una hostia en ellos, gritas más que un narrador argentino cantando un puto gol.

Fijaos en las uñitas de esos 2 meñiques vuestros (que os den por el culo a los que no tenéis piernas, o pies, o dedos, o meñiques… es que ya no puedo estar siempre incluyendo a todos los lisiados del puto mundo en mi quijotera. Que os follen, lisiados, que yo también lo soy – y seguramente más que vosotros, “desmeñicados” y lo sufro en silencio, como las almorranas de aquel atroz anuncio de pomada. Me cago en los putos publicistas, en todos y cada uno de ellos, ellas y elles; pero qué polvos le eché a una de ellas, porque tenía una almeja entre las piernas que innegablemente denotaba su género, por mucho que digan, digon, diguen. Y qué buena estaba Laura Navas. Joder, qué maravilla corpórea sobre la Tierra. Alabado sea su culo y sus tetas y su almeja antes mencionada y su cara y su todo, menos lo de dentro del cráneo (pequeño detalle a tener en cuenta y con el que nadie cuenta).

Mirad esas uñitas. Qué insignificancia tan simpática.

¿Qué es la uña del meñique del pie? dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul

¿Qué es la uña del meñique del pie? ¿Y tú me lo preguntas?

la uña del meñique del pie… eres tú.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: