VÍDEO- artículo: INFIERNO de cobardes. Enésima agresión de segurratas de 2 patas, a una mujer indefensa.

Desde hace 23 meses, con el advenimiento de la PLANdemia, los esbirros del sistema están mostrando, para los mastuerzos que todavía no lo sabían, su verdadera personalidad: psicopatía cobarde. Y la puta sociedad, su verdadera cara: psicopatía cobarde. Y el Estado, su verdadera cara: psicopatía cobarde e impunidad para la de sus esbirros.

¿Qué cojones le pasa a esta sociedad para que ocurran hechos como los de este vídeo? ¿Cómo pueden 5 maromos armados y, supuestamente, expertos en defensa personal, hacerle esto a una mujer y por la espalda. ¿Tirarse 4 encima para “reducir” a una dama con tacones y falda? Yo, que no soy maricón ni petimetre, llevo unas pintas más cercanas al look de un gueto infame (vivo en uno, no en vano) que a las de un gentelman… tal vez por eso, de momento, no me han tocado un pelo de la calva ni segurratas de 2 patas ni maderos; por muchísimos enfrentamientos que he tenido y tendré con ellos (y, de media, en proporción de 1 contra más de 5).

¿Por qué a mí me respetan? Pues por todo lo que a esta mujer no lo han hecho, y a tantísimas y tantísimos más (aquí si hay que hacer diferencia de género, porque agredir a una mujer desarmada no tiene perdón de Dios, haga lo que haga esa mujer que como se ve en este vídeo, suele ser: NADA).

A mí me respetan por:

1/ peso más de 80 kg y mido 1,79. Mi físico está en el término medio de no ser temido pero de no ser despreciado. No soy presa fácil ni presa difícil… así que los esbirros se quedan dubitativos entre atacarme o no, por este mero hecho.

2/ tengo una comunicación no verbal de auténtico hijo de puta. Esto es muy importante, lo más importante en una pelea justa o injusta. “Tú es que no ves la cara que has puesto” me dicen siempre que alguien me acompaña en una de estas peleas, que por suerte es casi nunca. Pero sí, sé perfectamente la cara y los gestos que pongo, porque estoy loco.

3/ Conozco perfectamente la psique humana, especialmente la del psicópata ultraviolento; pues he estado entre ellos, como amigo (o no enemigo, que es casi lo mismo), cientos de veces. Conozco cómo, dónde y por qué actúan y, por lo tanto, como frenarles o provocarles. Por ello, cada una de las miles de situaciones ultraviolentas en las que – por desgracia ya que soy antiviolencia – he participado, siendo la víctima siempre, las he solventado de maneras particulares. Jamás hay que resolver estos lamentables hechos de manera unívoca, pues los psicópatas, aunque comparten pautas y roles, son diferentes entre ellos.

4/ Domino la retórica. Sé decir la palabra adecuada en cada momento, sin perder jamás la sangre fría, porque – insisto – estoy loco. Y no es fácil esto cuando, por ejemplo, estás encañonado, o rodeado por varias navajas y decenas de psicópatas; por citar 3 ejemplitos de lo puta que puede ser la vida… Una mala palabra puede acabar con tu vida, así que aplicaos lo de Manolete: “si no sabes torear, pa qué te metes”, y si no domináis esto, quedaos en casa todas las veces que podáis.

5/ Empatizo con el psicópata porque al estar loco puedo hacerlo, me meto en su psique y busco su miedo, su punto más débil, pues en todos aflora bien sea por sus gestos, su físico y aspecto y, sobre todo, el motivo de la pelea y lo que rebuzne. Al analizar esto, en 1 segundo, sé perfectamente cómo responder a su agresión (siempre en grupo, jamás me he enfrentado a un tipo solo, curioso. Una vez me agredieron 4 red skin, armados y a la vez, circundados por decenas más… porque me confundieron “con un nazi” SIC. Pues salí indemne y me invitaron a birras… larga y molona historia). Elijo al más gallito y, sin abandonar visualmente a todos los demás que pueda – si son más de 10 es imposible, aquí hay que gritar, entonces, más de la cuenta – le hago entender, sin decírselo a las claras pues de hacerlo así me matarían “en defensa propia” al sentir demasiado miedo hacia mí; le hago entender, decía, que si no me dejan en paz su integridad física corre severo peligro; mínimo la de uno de ellos, así que nadie le pondrá el cascabel al gato. Es el mismo ejemplo de cómo alguien con un revólver puedes dominar a cientos de personas desarmadas (sólo hay 6 balas… pero los 100 no se arriesgan a perecer 6)

 Y en estos casos, si lo haces bien como lo hago yo (es un arte, un talento innato, os lo aseguro, aplicad lo anterior de Manolete si no lo tenéis) se irán con el rabo entre las piernas porque (GRABAOS ESTO A FUEGO): el objetivo de 1 psicópata no eres tú, sino cualquiera. Su sed no necesita ser saciada con tu sangre. Si le dais a entender que hay una posibilidad, aunque remota, de que salga escaldado, se irá. Siempre se van, os lo aseguro. E incluso, si estás loco como yo, puedes hacer que humillen e incluso, se coman una buena somanta de hostias de tu parte. Y da igual que sean 2 o 50 (creo que unos 50 es el número máximo al que me he enfrentado solo, esta vez yo con un cuchillo y una estaca… y todos corriendo como en San Fermines). Jugad siempre con esto que os digo. Tú no eres el objetivo de los psicópatas, así que no seas presa fácil y trata de disuadirle, que encontrará otra presa al momento.

6/ No vayáis de listos con las leyes y vuestros derechos… porque en una pelea eso NO EXISTE. Si es contra esbirros del Estado, ellos saben que la ley está de su parte y tus derechos se los pasan por los cojones. Diciendo estas chorradas aviváis su ego y dais ánimos a su psicopatía. Y si vuestro enemigo no es esbirro del Estado… pues decirles algo de eso les engorda igual y, encima, se descojonan: ¿crees que ellos no saben que están actuando contra la ley o qué?

Nada más, que ya me he enrollado mucho. Sólo decir que si la mujer del vídeo fuera mi mujer o mi hermana esos 5, no 1 ni 2, sino los 5, morirían en mis manos, tal cual. Ya buscaría yo la manera de que así fuera y, si puede ser, salir impune, que creedme… se puede… y no digo más que luego tó´se sabe.

Menos mal que son mortales y, por lo tanto, se les puede matar.

2 respuestas hasta “VÍDEO- artículo: INFIERNO de cobardes. Enésima agresión de segurratas de 2 patas, a una mujer indefensa.”

  1. joseignacioh Says:

    No me digas que le han puesto «esposas»? El colmo! 😦

    • Y a saber qué harían con ella. Desde violarla a matarla… todo pueden hacerlo estos psicópatas, sobre todo cuando «la custodia» cambia de segurratas de 2 patas a maderos y te llevan a un calabozo y, puede, posteriormente a una cárcel.

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