RELATO: Qué machistas somos los que cuidamos de las mujeres que NO quieren llegar a casa solas y borrachas.

Por lo menos en mi jeta, son miles las veces que me han engalanado con el adjetivo “machista” y todos sus sinónimos conocidos o inventados. Sin que yo me entere, el número tendrá mínimo un cero a la derecha.

2 de los mementos más divertidos en este enajenado despotrique hacia mí tuvieron a conocidos míos como instigadores o colaboradores inconscientes necesarios… y ambos casos los solventé con mano izquierda, pero amenazante. Una fue tras el furibundo ataque de una amiga de carne y hueso no de esas “de internet” (le toqué las tetas y todo lo demás… doy fe de que éramos amigos de los de antes), enamorada de mí, que me acusó de “terrorista” (en los albores de Unidas Podemos, cuando nos llamaban así a los que no comulgamos con el satánico feminismo) y que me iba a denunciar (obviamente la Ley Integral de Violencia de Género habilita a estas zorras a condenar a cualquiera. Sí, no sólo a denunciar y llevar a juicio, sino a condenar, porque su palabra ya es una sentencia). Mi “sutileza”, para evitar ir a la cárcel por el capricho de una despechada fue decirle algo muy parecido a esto: “ (…) sabes de sobra que iré a la cárcel si me denuncias. Da igual la falsedad de tu acto, la ley te habilita para joder la vida a cualquier hombre inocente. Pero como me conoces, sabes igual que cuando salga de la cárcel, que será algún día, te mataré”. Mano de santo, no sólo para no denunciarme falsamente, sino para pedirme perdón hasta la extenuación y desaparecer para siempre de mi vida.

El otro momento fue mi crítica de cine sobre la pésima, partidista y patética (3 pes, más que el Puto Partido) película espenola: “Te doy mis ojos” (podéis leerla aquí) que fue compartida por un conocido mío de la Revista donde se publicó. En las pocas horas posteriores a que este hombre publicara eso tanto en su facefuck como en el facefuck de la Revista… decenas, cientos de ataques hacia mí… por el hecho de que una película cuyo argumento era una mujer maltratada por un hombre (Luis Tosar), no me gustara en absoluto… ¡son tan oligofrénicos que confunden la crítica de cine con estar a favor del maltrato humano, en este caso a una mujer! Así son, y a Luis Tosar no sé, pero otros actores que han interpretado papeles “socialmente mal vistos” les han acosado y denunciado. Pobres imbéciles. Me dijeron de todo, metiéndose hasta con mi madre con mis novias y etc. de mujeres de mi vida, al ser cómplices de un torturador como yo o mis víctimas indefensas…

¿Cómo corté estos ataques? Pues dirigiéndome personalmente a los más furibundos y, sobre todo, a mi conocido de la Revista (amigo o conocido de todos ellos y ellas, pero sobre todo eran planchabragas) y soltándole(s) una amenaza parecida a la del otro caso. Mano de santo defenderse de los ciberfascistas haciéndoles entender que a quien atacan no es un bot, sino alguien de carne y hueso que les puede partir la crisma. Porque mi conocido en la revista me conocía y sabía lo que había…

“Sola y borracha quiero llegar a casa”.

Me centro en ese pútrido eslogan satánico femirrojo implementado, en Espena, por las hordas de Ipene Moncerdo (la mujer abandonada, con 3 nenes y muchos millones del erario español, por el Che Pa Blenin. ¿Si hay tantos millones, robados, de por medio, ya no es violencia de género eso? Claro que no. ¡Sí se puede, qué coño!

Os contaré, queridos niños, varias historias mías con mujeres, TODAS las cuales me agradecieron (como es lógico) que les ayudara a no llegar solas y borrachas a casa. No daré nombres, pues las hay famosas (actrices) y exnovias y amigas cuyo anonimato preservo. Curiosamente, de no haber sido hombre y con mucha fuerza (física y mental) no podría haber cuidado así de la mayoría. No, zorras femirrojas, los hombres y las mujeres, por suerte o por desgracia, somos diferentes. En estos casos por suerte, os lo aseguro, empoderadas de papel.

1/ En Venecia, nochevieja de 2001. Yo, tras el advenimiento de 2002, deambulando con una mexicana que luego fue mi novia en Madrid. No es Venecia, de madrugada, lugar muy adecuado para ir más pedo que Alfredo, para nada. Cuidé / cargué de ella, hasta ayudándola a que no se rompiera la crisma al potar y esas cosas tan bonitas para Ipene Moncerdo.

2/ Lavapiés (Madrid) 2007. Yo, con una despechada (no de mí) que me acababa de poner su mano abierta en mi linda cara para que oliera la polla del motivo de su despecho, por aquel entonces muy buen amigo y compañero profesional mío. Creo que lo más escatológico que me han hecho en la vida, y era dentro de una sala cultural donde yo participaba. Tras tener relaciones sexuales con el motivo de su despecho, en el baño del garito, asumió que era su zorra y no su novia y “vino a mí” por la amistad y el vínculo profesional que nos unía. En situaciones normales, quien me hace lo de la mano no sigue estando en mi compañía, pero esta mujer estaba beoda y pretendía seguir soplando por los pubs de Lavapiés, así que acepté ir con ella, pues así me lo pidió y, si no lo hubiera hecho, también hubiera ido de carabina. Estaba buena y se le había ido la olla con el pedo y el desamor. Por mucho que diga Ipene Moncerdo, una mujer no puede ir así por Lavapiés, de madrugada.

No obstante dejé que saliera sola, pues tenía que lavarme la cara después de la cerdada que me había hecho. Al salir, la encontré llorando y sentada en un rincón de la calle donde meaba la gente, por suerte no encharcado todavía. ¡Qué puto asco, joder! La saqué de ahí y tras percatarme de que, efectivamente, todavía no había “abierto el baño” esa noche, seguimos. En los pubs donde parábamos no os podéis imaginar la de hijos de puta que la entraban, al estar buena – como he dicho – borracha y con ganas de marcha para resarcirse del despecho y reivindicar su atractivo. Eché a tantos tipos de su lado… que perdí la cuenta. Tiré infinidad de chupitos a los que la invitaban y evité que soplara más, pues es fácil manejar a un borracho en este sentido. Pero cuando yo iba al baño, se quedaba al acecho de los depredadores de las que quieren llegar solas y borrachas a casa (aclaro que esto nos pasa igual a los hombres, y he hecho lo mismo por ellos, sólo que muchísimas más veces, y hasta por mí mismo, pues yo soy un borracho consciente y no me la pegan). 

Ya amaneciendo y queriendo largarme a sobar, tuve que ponerme algo más serio de lo normal con 2 moscardones bípedos que pretendían “cuidar de ella” y ella encantada de la vida, en su colosal pedo. Les dije un par de sutilezas a estos 2 cabrones, paré un taxi y obligué a mi amiga a meterse conmigo en él. Como había dormido muchas veces en su casa, la llevé a ella, pero no me quedé. Pasaba de aguantar más a una borracha y, sin estar yo, se dormiría como un tronco y dejaría de hacer el gilipollas.

Tras dormir la mona me llamó para pedirme perdón “por mi ataque de divismo de anoche” y para darme las gracias “por haberme cuidado todo el tiempo” (SIC).

3/ Cerca de Príncipe Pío (Madrid) 1995. Yo, con una compañera de clase (Derecho) tras una fiesta dentro de la propia Facultad. Ella más pedo que Alfredo y casi como el Señor Godofredo. Nos llevan en un buga, cerca de Príncipe Pío, para coger allí un búho. Yo, llevándola en brazos desde la Facultad. La tía, dormida que no inconsciente, pero con tamaña intoxicación etílica que tuve que hacerla potar varias veces. Tras varias horas, ya volviendo a ser algo de la persona que era antes del cebollón, la dejé junto a 2 amigas en el búho. Posteriormente estuvimos juntos en Ámsterdam, yo con 5 tías por el barrio rojo (el de las lumis) y se les ocurre entrar en un pub a tomar algo… sin ninguna tía en él y atestado de hombres cachondos a tope, pues ya sabéis que en ese barrio los escaparates están llenos de tías en bolas, con una cama detrás para follártelas, a cambio de guita. Salieron ilesas de todos los pichabravas del bareto…iban conmigo.

4/ Córdoba, 2006. Yo, en el interior del mítico pub/taberna “La Espiga”, si queréis conocerlo 1 poco, ved este vídeo de donde era encargado y, esas semanas, vivía en él (tenía un apartamento en la última planta, no vivía detrás de la barra…). Cuando llega mi turno de laboro, me dicen “mis camareros” que una amiga mía está liándola (en una estancia apartada de la zona central del local). No la había vuelto a ver desde el año anterior, tras retozar con ella, por 2 veces, muy lozanamente en mi anterior casa cordobesa. “A qué tengo unas tetas preciosas” me dijo follándome encima de mí. Y la acababa de conocer y no la subí a mi casa para retozar… pero es que soy irresistible, parece ser. Ella sabía donde curraba yo ahora ( en Córdoba capital fui bastante popular) y vino, exprofeso de Montoro a verme.

La libero de las garras de varios cabrones que querían aprovecharse de su estado y le digo que se calme. Pero como no lo hace, mis camareros me plantean echarla, ante lo cual acepto… pero la eché del pub no del edificio del pub. La subí a mi apartamento y la dejé durmiendo la mona en mi cama, yendo (y, a veces, mandando a algún camarero) a ver cómo estaba. A la noche siguiente sí eché a un borracho que se estaba propasando con mi novia (en breve la anuncio) y evité que varios capullos siguieran invitándola a chupitos… es que mis novias siempre han estado muy buenas y las moscas, en este caso, no van sólo a la mierda. A este le pedí varias veces que se calmara y dejara de hacer el gilipollas con mi novia. Hizo caso omiso y le dije que viniera conmigo fuera del local. Y nada, que no quería. Así que tuve que agarrarle de un brazo (con cuidado de no partírselo) y le grité: “!Qué te vengas conmigo!” grito que se oyó muy por encima de la música del local y uno de los camareros se quedó blanco, tanto por el grito, como porque me conocía y creía que yo iba a partir en 2 al pesado ese. Nada más lejos de la realidad, soy pacífico (que no pacifista). Le saqué del local, sin hacerle absolutamente nada, y volví a encargarme del local.

Al cerrar (sigo con la beoda) le preparé un camastro cojonudo en la planta de abajo, pues no iba a dormir con ella en la misma cama, al ponerse ella excesivamente cariñosa conmigo cada vez que me acercaba a ella. Quería echar el tercer polvo, y yo no podía ya, hace 1 año sí hubiera podido.  A media mañana le di pasta para el autocar a Montoro, porque yo tenía que ir a la estación del AVE, que venía mi novia de visita.

5/ Madrid centro, 2007. Yo, con 2 actrices (una muy famosa en esa época). Ellas soplando tequila y yo birra. Tras la excesiva ingesta, todo en el mismo local, pululamos por un Madrid atestado donde muchos tíos reconocen a la actriz, a la cual llevaba yo agarrada porque se caía. Toreo a los miuras con el cuerno entre las piernas, porque ella, aún en su pedo, se mostraba solícita con ellos… hay que joderse. Hasta un conocido mío (poeta cree ser) me reconoció y se ofreció “muy caballerosamente” a unirse al grupo… le mandé a tomar por el culo y llevé a la beoda a su casa (ya había pernoctado allí varias veces, pero éramos amigos castos) y la dejé en la cama. Y me fui con la otra, recién conocida esa noche, a una segunda cama, donde echamos 3 memorables polvos.

6/ Eivissa. 2019. Yo, con una gran amiga de muchos años atrás, mayor que yo (que ya es decir). Ella beoda total y yo amortiguando sus caídas en una helada madrugada ventosa con olor y sabor a mar. Aferrada a mi costado, llego sana, borracha y salva, pero no sola, a su casa (edificio en el cual tenía yo mi alojamiento, por cierto). Lo siento, Ipene Moncerdo, fui un machista maltratador y violador y no dejé que mi amiga se rompiera la crisma y llegara sola y borracha… a donde fuera, porque una mujer en ese estado no suele llegar a casa, hija de la gran puta, que me das más asco que los pederastas y ya es decir.

7/ Córdoba. 2005. Yo, en mi primera casa de alquiler allí, con uno de mis ligues y otro amigo y su novia (primera vez que la veo). La novia se emborracha y empieza a faltar a mi amigo, insultándole… cada vez más y más. Hasta que se pone tan torpe que rompe cosas y etc. Que rompan la vajilla me la suda, más o menos, pero que se comporten como trogloditas, en mi casa, no; ahí el único cromañón puedo ser yo. No echo a la tía, por respeto a mi amigo, pero hete ahí que ella decide irse – dando tumbos – despechada y entre lágrimas, por no sé qué polladas de celos con mi amigo. Era un 4º sin ascensor y ella, borracha y con tacones… La acompañé hasta la calle, bajándola casi en brazos. Se hubiera roto la crisma si no lo hago.

8/ Córdoba. 2005. Yo como cliente y programador cultural (y “artista” que proyectaba sus vídeos y recitaba poesía) con una amiga que se toma unas copas de más y empieza a ser acosada por varios clientes, que la meten mano, tal cual, pero de buen rollo, ojo. Eso a mí me la suda, pero no con una beoda que, encima, se me tira en los brazos libidinosamente… La saco de allí para que no sea presa fácil y, tras un alto en una preciosa placita donde logro que se serene, la acompaño a casa. Hicimos migas y a los pocos días volví a su casa y me la chupó en un lugar insospechado para mí: debajo de la bandera de la II República. No me di cuenta salvo cuando ya era demasiado tarde como para levantarme del sofá. Luego fuimos buenos amantes y amigos.

A las pocas semanas de lo de la puta bandera republicana, le presenté a su admirado Luis Eduardo Aute, amigo mío que justo vino una semana entera a Córdoba. DEP, por cierto, a los 2. Seguro que alguna vez han hablado de mí en la Dimensión donde están ahora. Era muy buena gente esta mujer, y no mereció morir como lo hizo, inopinadamente delante de sus 2 hijos. La vida, a veces, es una colosal putada.  Hablé con ella, por tlf. pues yo estaba en Madrid esos días, el día antes de su muerte súbita, estaba enamorada de mí pero ya sólo éramos amigos. Me enteré de su óbito al pasar justo por la placita que he dicho antes. Hay un bar frente a ella, donde tomamos muchos vinos junto a una amiga suya, la cual estaba allí. Al verla por la gran cristalera, me saludó pero la vi muy triste. Entré y me dio la tétrica noticia, entre un mar de lágrimas cordobesas. Volví, perplejo, a mi casa y se lo conté a mis 2 huéspedes de ese día, 2 de mis mejores amigos que actualmente son 2 de mis mejores enemigos. La respuesta de estos seres del inframundo fue descojonarse diciendo: “¡Bakken mata, Bakken mata!”. Ahí supe la calaña que eran estos 2 cabronazos. Si queréis conocerles un poco ved este vídeo, este otro y este otro.

9/ Alcalá de Henares. 2012. Boda de una , por entonces, buena amiga y prima hermana, eso sigue siéndolo. En las copas finales, en un pub lejos del banquete, ella más pedo que Alfredo. Me doy cuenta y dejo una jugosa discusión con un mostrenco cabrón – al que iba a partirle la cabeza por haberme agredido (levemente) sin motivo, hacía unas horas, en el baile del banquete – al percatarme que ella estaba fatal. Salimos a la calle, pota que te pota. Le pongo mi abrigo, pues su vanidad sólo iba vestida de novia pero su cuerpo tiritaba; la cojo en brazos y me la llevo 1km. o más, hasta el hotel – guiado por uno de sus hermanos y su novio de entonces – para “tirarla en la cama”.

10/ Lavapiés (Madrid) 2003. Yo en la casa compartida de mi novia, tras sacarla de una fiesta donde se puso más pedo que Alfredo y, si no es por mí, pierde su buenísima cámara de fotos. Toda la madrugada cuidando de su pedo y capeando sus incongruencias.

11/ Lavapiés (Madrid) 2003. Yo en la misma casa compartida de mi novia, soportando a una compañera (que realquilaba la casa a ella y otra más) follando a gritos con su novio. Pero a gritos que ríete tú de los de pedir socorro. Mi novia me dice que la puta loca esa le ha comentado: “si no grito, no me corro”. Y ahí me tenéis a mí, acojonado, a muchos metros de distancia pues la casa era muy grande, menos mal…Tras el asco de soportar los gritos y orgasmos de la zorra esta… empezó el show de otros gritos, esta vez de pelea con su novio; pues estaba pedo y empastillada y “siempre la lían”, me dijo mi novia… y se encerró en uno de los cuartos de baño y escándalo brutal…

Este nº 11 es una rara habis en este relato, pues no salvé a ninguna titi… sino que no acabé con ella por asquerosa… que es parecido a salvarla, por eso la incluyo.

12/  Lavapiés (Madrid) 2006. Yo volviendo, de madrugada, para sobar en casa de un amigo. Me interpelan 2 damas, una de las cuales (la que estaba más buena) iba algo perjudicada. Me preguntan por una parada de taxi, porque iban a un garito lejano. Les digo donde pueden encontrar taxis y ellas me sugieren que me una. Obviamente, me uno. Pero al entrar al garito ya el pedo había aumentado en la tipa esa e intento que no pida una copa. La pide. Pues nada, la cuido de los rapiñeros de tetas beodas, mientras que la amiga me intenta ligar. Surrealista: yo cuidando de la amiga y la otra comiéndome la oreja con lascivia. Las obligo a que nos larguemos de ese antro de farloperos. Taxi y a la casa de la beoda, la cual – en su pedo – me dice que quiere follarme y me dice que suba a su casa. Y yo le tomo la palabra, obvio. Pero vamos los 3. Y la dejamos en su dormitorio.

Para hacer tiempo hasta que se serene (pues yo no follo con borrachas), me tiro a la otra en el sofá, que resulta ser sexóloga y me hizo unas técnicas sexuales muy molonas. Pero yo quería liarme con la dueña de la casa. Y la sexóloga me dice que me vaya a dormir con ella a otro cuarto. Y paso, obvio. Me quedo en el sofá y a las horas entro en el cuarto de la otra y nada… que no se le había pasado el pedo. Así que me piré.

13/ Fernán Caballero (Ciudad Real). 1992. Yo en una zona de casas de campo, hospedado en casa de unas tías segundas maternas, de borrachera con una amiga de mi clase del insti de Leganés (coincidencias, sus papis tenían una casa ahí y eran amigos de mis tíos y tías) y 2 amigas y 1 amigo suyo. Pillan no sé qué coño de brebaje etílico típico de los borrachos adolescentes de allí, y nos vamos a soplar en pleno campo, en medio de un sembrado (creo que un maizal a medio brotar) Pedo glorioso. Todos por ahí desnucados y yo sujetando a mi amiga para que no se partiera la crisma… ¡a quién se le ocurre emborracharse en ese lugar! Anda que no he “salvado la vida” a borrachos en lugares inadecuados.

Pese a que teníamos 17 años, la moza ya tenía traumas sexuales, pues aparentaba veintimuchos en cuerpo, en cabeza 7 u 8. Y estaba muy buena. Rubia tetona. Pues empezó a invocar a Satanás (tal cual), “ven a mí” y se le ponían los ojos en blanco… y todo porque – me decía – un tío le había comido el coño en un coche… estando ella borracha y ella no había querido y tal… ¡qué situación! Bueno, pues logro que no se rompa la crisma, impido que sople más y a las pocas horas ya se le pasa la posesión…

Pero cuando los 5 retomamos la vuelta a la zona de casas y chalets, abrazados en hilera por la carretera solitaria, oigo un coche que se aproxima a toda hostia por detrás. Giro el melón y, antes de que nos envista, aparto a todo el grupo. El coche pasa y le hago el gesto de los cuernos, gritándoles: ¡”hijos de puta!”. Frena en seco y se bajan varios notas, uno blandiendo un machete. Yo, que ya había tenido muchas navajas rozando mi body, ni me inmuto; pero el amigo de mi compañera de clase sale corriendo hacia los del coche, para apaciguarles. Resulta que eran todos conocidos del pueblo. Entre paletos se entienden, parece ser.

Les noto nerviosos a todos. Al principio quería pegarme con todos esos maricones, por habernos intentado atropellar y, encima, ponerse chulitos con el machete de los cojones. Las 3 tías me paraban y yo me dejaba parar porque mi amiga seguía pedo. Así que cambio de tercio, vuelvo a sujetar a mi amiga y les digo que se dejen de charlas, que quería irme a sobar y dejarla a ella en su chalet. Vuelve el notas y me dice que los del coche me han visto el gesto del dedo y oído el insulto, y que son peligrosos (dijo el nombre de una banda de paletos de pueblo) y que van con machetes (como si yo no tuviera ojos en la cara, joder) y que les ha pedido perdón en mi nombre. “¿Encima de que casi nos atropellan se ponen chulos? – digo cabreado y suelto a mi amiga para irme a por los palurdos de los machetes. Pero, de nuevo, entre las 3 tías y con la ayuda del otro, me paran y los peligrosos de la banda de la borrica sin ordeñar, se piran con su coche.

14/ Chamberí (Madrid) 1998. Yo dentro de la conserjería de un enorme edificio de oficinas donde curraba la noche del sábado al domingo (y muchos meses de verano y suplencias diurnas. Turnos de 36 horas hacía muchas veces). De mis 5 años en este curro he de escribir un libro de más de mil páginas. Esa madrugada oigo gritos desesperados de una mujer, pidiendo ayuda. Salgo y me topo con la gritona y un tío tirado encima del capot de un coche. “¡Ayuda, qué alguien me ayude, por favor!” sigue gritando entre lágrimas. Me acerco para ver si al tipo ese le cuelgan las tripas o algo… y qué va, resulta que estaba pedo total y semi-inconsciente.  Me lo echo a la chepa y los llevo a la portería (enorme, con larga escalinata, paredes de mármol).

Y siento al notas en mi sillón con ruedas y tal, pero fuera de la gran mesa de recepción, porque sabía que iba a potar tarde o temprano. Tranquilizo a la chica (soy maestro en momentos de crisis estúpidas) y, como sospechaba, el borracho se pone a potar ahí en medio del hall… la chica histérica, el otro que se despabila al potar y se da cuenta de que está feo… y yo: “No pasa nada. Eso nos ha pasado a todos. Tranquilos.” Bajo a los avernos de la portería, a por cubos y fregona, y mientras el otro duerme la mona en mi sillón con ruedas, recojo la asquerosidad. Así soy yo. Estuvimos varias horas juntos, hablando de literatura (pues a ella le gustaba, pese a haber leído poco más que la etiqueta de su ropa de pija). Cuando amaneció y el capullo se medio restableció, salieron de allí (a las 9 llegaba mi relevo). La nena no paraba de darme las gracias, y el borracho ídem, pero ella mucho más porque había visto toda mi ayuda. Y decía que volvería para darme otra vez las gracias e invitarme a no sé qué pollas y tal… nunca volvió o yo no la vi volver.

Nótese que esta última historia no es, directamente, de ayuda a una beoda, pero casi.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: