El hijo del Rey elefante, superando a su puto padre, en sus discursos de «sin fin de engaño» o de «Necedad».

Que el primero de todos los espenoles de su discurso en una habitación parecida a la sala de espera de una clínica dental cutre… bueno, es de de menos, porque debería darlo desde un cuarto de baño y sentado en el inodoro, pues no hace más que cagarla.

Su penúltima memez masónica: la ya famosa foto de los nenes embozalados. Supongo que 2 de ellas serán sus inquietantes nenas (*) y el resto otros gilipollas cercanos a ellas y muy amiguitos de este pederasta. Pero siendo estoy muy grave (¿las fotos también contagian y se contagian los fotografiados y por eso hay que salir en ellas embozalado?) a mí me inquietan más los 2 cuadros y el cutre nacimiento digno de cualquier tienda de chinos… ¿no se ilumina o, por lo menos, brilla en la oscuridad con una música de villancicos incorporada?Mira detrás de las figuras, que habrá un botón de encendido para esta herejía cristiana Ronalda, que este cutre nacimiento que sale en todos sus discursos de (sin) fin de engaño o Necedad.

Y que decir del arbol fúnebre, todo oscuro digno de un velatorio más que de una celebración navideña. Pero los cuadros… inquietantes. Por suerte soy daltónico exacerbado y no veo ni un sólo color igual que el resto de humanos, mi daltonismo es único e irrepetible, pero el que está tras la foto de los maltratados imbéciles embozalados – imbéciles porque no parecen tener 3 años y ya deberían saber qué es eso del bozal – me recuerda a algo luciferino a tope (obra del pintor qatarlán Albert Ráfols)y el otro («Aquarium» de Sarah Grilo) algo muy raro, tenebroso y abigarrado, una especie de «Jardín de las Delicias», actualizado, donde se leen inquitantes palabras como «Truth» (verdad, en inglés) o Satán…

Detalle del cuadro: «Satán» (cuadrado superior derecho) encima de «Truth»(cuadrado inferior izquierdo)

Sabemos que estos satánicos masonazos no dan puntada sin hijo y nos muestran su psicopatía a la cara, es uno de los requisitos de su secta. Así que vaya usted a saber todo lo que se puede analizar de ambos cuadros. Por desgracia no los tengo enteros ni en alta resolución… y, sinceramente, no me hace falta analizarlos en profundidad para saber que «na bueno» puede salir en algo que exhibe este pedazo de cabrón. Por cierto, ya no luce el pin de la agenda 2030 que antes no se quitaba del traje ni para llevarlo a la tintorería…

¡Ah, calamar! no me olvido de que esa composición de banderas oficiales de Espena y la Unión Europea, que siempre muestran, es la bandera de Venezuela, pero con otro color en las estrellitas… que no… que no dan puntada sin hilo, insisto.

(*) la foto de los embozalados son las hijas de este membrillo con patas, curisamente «celebrando» el Día internacional del medioambiente… donde fueron, a parte de para hacer el gilipollas, plantar árboles: humanos embozalados preocupados por el medio ambiente pero no por sus propias vidas humanas. De locos es poco.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: