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VÍDEO. (Canal5tv.): “LA NUEVA RELIGIÓN DEL COVID. UN ACTO DE FÉ”.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO, CREACIÓN AUDIOVISUAL with tags on abril 15, 2021 by César Bakken Tristán

Vídeo imprescindible para que los covidiotas nos llamen de usted a los “negacionistas” (dura 6 minutos… sacadlos de vuestra ajetreadra e interesantísima agenda):

ARTÍCULO: La plandemia no es violencia… ¡ja-je-ji-jo-ju!

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on abril 15, 2021 by César Bakken Tristán

¡Cómo no! “Liberticido Digital” un mass mierda covidiota perdido. Ya sabéis que en (casi) el resto de mass mierda, todos abrumadoramente comunistas, dirán algo parecido, pero cambiando “izquierda” por “derecha”… y se me viene a la mente esa terrible canción “La yenka” ya sabéis: izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás: 1,2,3…

Todos los mass mierda son globalistas, es decir; siguen la misma hoja de ruta, como hacen TODOS los partidos memocráticos. Pero el vulgo… ¡ay! el vulgo… sigue en su sempiterno maniqueo analfabeto de “la yenka” y no sale a la calle a luchar por su libertad, por sus derechos inalienables… qué va… salen para atacar al otro polo de este estúpido imán (momento ramadán…ojo, que te la cojo) de necedad que es Espena. Resulta que la plandemia no es violencia… qué va. El temor son las “extremas” que luchan entre sí. Por cierto… ¿exactamente qué es la extrema derecha? Porque los guarros creen que son los anglosionistas de VOX.

Por desgracia, este titular de “Liberticidio Digital” tiene parte de razón, pues TODA LA VIOLENCIA que asola el orbe viene de la extrema izquierda, que esa sí que existe y lo domina todo. Qué listas han sido las élites sabiendo ultracapitalizar el comunismo. Bueno… su “creador” ya era un burgués y sionista acojonante… pero sabía de la debilidad mental del populacho, y que éste era el 95% de la población humana. Era una victoria muy fácil, Karl Marx. Menos mal que tu apellido fue eclipsado por los hermanos. Digan lo que digan todos conocen más a los Marx Brothers que a este barbilluengo psicópata. La pena es que, como ya no hay humor, lo único que trasciende es el vandalismo de los rojos, nutrido en el analfabetismo internacional, ahora imparable gracias a la “revolución tecnológica en telecomunicaciones”.

Pues nada, que nos den pomada. Y, de momento, un saco de cemento.

Menos mal que soy mortal (hacía mucho que no decía esto, pero no se me había olvidado, que conste. A ver si alguien ha pensado que había vuelto a sentir la alegría de estar vivo. Nada más lejos de la realidad. 14 meses de demolición humana y sumando…).

¡Vamos todos a botar! con la canción anunciada. De votar, nada de nada, ¿eh?

ARTÍCULO: “El congojavirus ha matado a Dios. ¿O lo ha fortalecido?”.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on abril 14, 2021 by César Bakken Tristán

Queridos niños, sin pretender meteros en temas teológicos, hay una reflexión que debéis hacer, si no queréis pasaros la vida haciendo genuflexiones: ¿qué pasa con Dios? ¿Es covidiota o clarividente?

Como agnóstico de base, que no de desarrollo, parto de la ventaja de no estar constreñido a ninguna religión, es decir: de no estar acojonado por la ira de un redentor que me ponga las pilas al salirme se su mágico redil. Eso sí, he de estar ojo muy avizor de los siervos de estos Dioses (pese a que las religiones monoteístas digan que es el mismo, obviamente lo acaparan a sus dogmas, por lo tanto, son múltiples dioses o uno travestido). De las religiones politeístas no voy a decir nada, porque eso es ya un circo de más de 3 pistas, y ya tengo bastante con hablaros de este circo de 3 pistas: cristianismo, judaísmo e islam. Las 3 principales religiones, no sólo de las monoteístas, sino en general.

Mi amigo y compañero de BLOG, Luys Coleto, os podría hablar 748 horas sobre estos asuntos, pues él es –además de otras cosas – teólogo, pero os hablo yo porque esto pretende ser algo muy breve (memento poema de mi amigo Óscar Aguado: “seré bre…”). A veces es bueno escuchar a los neófitos en algo –como en este caso yo con la teología – porque estamos en esa justa frontera entre la ignorancia y la sapiencia del tema en cuestión, y es en esa frontera donde se aprenden más cosas, donde la lógica, la dialéctica y la retórica alcanzan un glorioso esplendor que ilumina ambos lado de la frontera y, pardiez, los nutren y hasta ocasionan transfuguismo.

Yo creo que el congojavirus ha matado a Dios, así de claro os lo digo, queridos niños.

Yo creo que el congojavirus ha fortalecido a Dios, así de claro os lo digo, queridos niños.

Me abstengo de hablar de los ateos, pues mucho antes de la plandemia no creían en Dios ni lo esperaban. Me centro en los creyentes de todo rango, desde el beato al no practicante (momento vacuna genocida: ¡va de retro, banderillero de Lucifer!).

Desde la perspectiva de un NO covidiota no beato, Dios ha muerto, porque partiendo de la faceta vengativa, hostigadora y punitiva de Dios, la plandemia lo ha matado porque no está castigando a “los malos”. Pero, desde esta misma perspectiva, Dios está fortalecido, porque hay que ser muy vengativo, hostigador y punitivo para hacernos esto a los no covidiotas.

Desde la perspectiva de un NO covidiota beato, Dios ha muerto. ¿Dios mío, por qué me has abandonado? (momento Unamuno, “San Manuel Bueno, Mártir”). Desde esta misma perspectiva, Dios está fortalecido, pues hay que rezarle más que nunca, para que nos libere del Maligno.

Desde la perspectiva de un covidiota no beato, Dios ha muerto, porque ninguna deidad puede endilgarnos tamaña pandemia. Desde esta misma perspectiva, Dios está fortalecido porque, al igual que antes, ninguna deidad puede endilgarnos tamaña pandemia.

Desde la perspectiva de un covidiota beato, Dios ha muerto. ¿Dios mío, por qué me has abandonado? (otra vez, momento Unamuno, “San Manuel Bueno, Mártir”). Desde esta misma perspectiva, Dios está fortalecido, pues hay que rezarle más que nunca. Exactamente igual que la opinión del beato no covidiota.

Toda esta miscelánea parece un galimatías, pero qué va, es algo clarividente a más no poder, y lógico a tope, aunque enrevesado. Eso sí, para entenderlo y debatirlo, y refutarlo –por supuesto – hay que usar un poco las conexiones neuronales cerebrales, cosa que de sobra sabéis que está ahora penado, y –digo yo – qué pena, ¿verdad? perder la nuestra mejor cualidad animal: la de pensar.

Queridos niños, espero que hayáis discernido el concepto axial de todo esto: la fe mueve montañas, pero las destruye igualmente; todo depende del uso o el mal uso que le demos a esa fe. Lo único que debéis grabaros a fuego en el melón, es que ningún Dios que se precie de ser llamado así quiere dañaros, ergo… si ahora alguien os daña, no metáis a Dios en estos asuntos y resolved vuestras tribulaciones con los humanos, sean beatos, ateos o lo que les dé la gana decir que son y cuales sean sus asideros morales y/o religiosos. Que nadie os quite el libre albedrío que os otorga la madre naturaleza, muy por encima de cualquier creencia. Que nadie os neutralice como ser vivo, libre e independiente sobre la Tierra.  Qué las energías etéreas os acompañen, pero jamás os esclavicen.

La historia ha demostrado, y demuestra, que jamás hay que mezclar religión con vida civil. Un templo es un lugar de adoración, no de legislación. De ahí lo atroz que es la única religión monoteísta que sigue actuando así: el islam. Pero este terrible dogmatismo, llevado si queréis a su extremo, la Sharia y la Yihad… son cariñosos gatitos al lado del colosal dragón policéfalo que es la iglesia Covidiota. Nos han metido el mayor dogma de fe de la historia de la humanidad, con el Dios más vengativo, hostigador y punitivo imaginable: “Sars-cov-2”. Y en sólo unas semanas logró cotas de feligresía inimaginables y tras 14 meses de imperar, ha matado a Dios, por acción u omisión. ¿Y quién es el ente o ser que más deseaba la muerte de Dios, queridos niños? una pista: azufre.

VÍDEO-artículo: el Gobierno de Espena se descojona de la plandemia.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO on abril 14, 2021 by César Bakken Tristán

La bruja Avería, venida a menos.

Que el Gobierno de Espena es criminal, lo saben hasta los criados de Moncloa. Ya en cualquier libro de historia contemporánea de España se pueden leer los crímenes del PSOE y el comunismo en general. La historia, que debería ser el talón de Aquiles de Espena, lejos de serlo, le da soporte vitamínico a esta nación de analfabetos y psicópatas donde crean la Ley de Memoria histórica (ahora democrática) y ya está, de un plumazo falsean todo y fantasean con las ínfulas que su sempiterna corrupción y maldad les permiten. Y se hacen más millonaros a costa del erario.

Y vosotros que sabéis todo esto, ¿como os creéis algo que salga de las satánicas bocas de estos políticos? En este caso: la plandemia.

Este vídeo es demoledora muestra de la frivolidad y la desfachatez con las que estos hijos de la gran puta se toman el mayor liberticidio de la historia de la humanidad. “Ya nos podemos quitar… jejejeje… la mascarilla”, dice la esquizofrénica ministre del Fisco (podéis ver aquí la causa de su esquizofrenia) antes de comparecer en ruda de prensa con el siniestro catalufo Pesad-Illa y, creo, el chupóptero Escri¡bah!

Hay cientos de imágenes y vídeos donde vemos a los políticos pasándose por el forro el protocolo COVID, y no sólo ellos, sino las élites en general. ¿Qué más queréis, de verdad, qué más necesitáis para espabilar, covidiotas?

Os están masacrando, os han arruinado, os han acojonado, os han zombificado; y ellos, a lo suyo, risitas por aquí, risitas por allá. Asumo, pese a que no lo tolere, vuestro nulo conocimiento científico y sanitario. Asumo, pese a que no lo tolere, vuestro ancestral miedo a estar vivos. Asumo, aunque no lo tolere, vuestra dependencia TOTAL de la puta tele y de Papá Estado. Asumo y requeteasumo… pero ante vídeos como este, el que no espabile, no merece ser llamado, si quiera, ser humano.

VÍDEO (SON 10 segundos que, espero, podáis sacar de vuestra interesante y ajetreadísima vida):

https://superocho.org/watch/MDQ1vEt72ctK4Kr

ARTÍCULO: Despidos en el VVBA, que se jodan los esbirros de la usura.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on abril 13, 2021 by César Bakken Tristán

El VVBA (si creéis que voy a escribirlo bien, vais listos o sois muy tontos) es la primera ficha importante de dominó de la caída brutal que tendrá el empleo en el sector usurero. El transhumanismo va a acabar con infinidad de empleos, digamos “manufacturados”. En este caso, qué se jodan y se rejodan los empleados de estos usureros que asolaron, asolan y asolarán el orbe y al ser humano. La pena es que les quede paro y les tengamos que pagar a estos expoliadores tras décadas de jodernos la vida con la usura.

Fijaos como les justifican los despidos, sus satánicos jefes:

La entidad ha asegurado en una carta dirigida a los empleados que su objetivo es explorar conjuntamente fórmulas que permitan minimizar el impacto en la plantilla.

En la misiva, la entidad que preside Carlos Torres argumenta que esta decisión se enmarca en un contexto de “profunda transformación” para el sector, marcada por una enorme presión competitiva, bajos tipos de interés, la adopción acelerada de los canales digitales por parte de los clientes y la entrada de nuevos actores digitales” (SIC).

Nos vamos a reír con la brutal crisis económica que ha provocado el transhumanismo. Seguid embozalados, covidiotas, y no tiréis los bozales que os lo tendréis que comer, y sin patatas.

ARTÍCULO: ¿Y si dejaran de pagar por hacerlo mal y gratificaran por hacerlo bien?

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags on abril 12, 2021 by César Bakken Tristán

Queridos niños, ya sabéis que yo estoy loco, no tengo cuenta bancaria, ni hijos, ni hipotecas ni bienes materiales de valor pecuniario. Por eso jamás os fiéis de los que NO SON COMO YO. Fijaos en este dicho: “De esta perra vida sacarás lo que metas nada más”. Es decir, que quien no invierte no mama.

Ahora que todavía sois peques, imaginad que cuando no hacéis la tarea os dan un caramelo. Imaginad que cuando llenáis la pared de pintadas de rotulador, os regalan una bici. Imaginad que cuando no coméis verduras y frutas, os dan bollería industrial. En definitiva: imaginad que cuando lo hacéis mal, os premian.

Esto es, exactamente, lo que están haciendo con la Plandemia (lo llevan haciendo de toda la vida de Dios, porque en el mal está el negocio y como hacer el bien es algo innato, no podrían sacar réditos de algo que es común y unívoco). Pero el caso de la Plandemia es ESPECTACULAR. Miles y miles de millones del BCE, la OMS y etc. y etc. de organismos mafiosos… pagados porque lo hacemos mal. Es decir, premian los contagios, los muertos y las pruebas de detección. Es decir… en vez de sancionarnos por cada contagio, por cada muerto, por cada prueba que haya que hacer… ¡nos pagan! ¿Así cómo vamos a saber comportarnos, si están fomentando que estemos enfermos, que estemos viviendo fatal?

En cualquier sociedad humana sensata, se premiaría la asepsia, el denuedo por cuidar nuestra salud y la de los demás, es decir: por cada caso de COVID vamos a multar a ese Estado, y será ese Estado el que pague los medicamentos, la hospitalización, los bozales, las terapias, los protocolos, los entierros y etc. de gastos pecuniarios derivados de SU MALA GESTIÓN SANITARIA. Todo cambio en la vida humana normal y libre será responsabilidad del Estado donde se producen, desde el Jefe de dicho Estado al último inmigrante ilegal que pise su suelo, RESPONSABILIDAD SOLIDARIA. Y el enfermo, pagará una parte proporcional de los gastos que genere, siempre que no la palme o realmente sufre las consecuencias de esta enfermedad. ¿Pero qué cojones es eso de pagar por gente sana que se hace PCR inservibles o lleva bozal corriendo por el parque?

¿Qué os jugáis a que, de hacerlo así –como la sensatez requiere – en pocas horas ya no habría contagiados, ni obligatoriedad de bozales, ni cierres perimetrales, ni cierres laborales, ni transportes restringidos y etc. etc.? Porque todos nos “hemos puesto malos” para no ir al colegio, al curro… porque redundaba en nuestro beneficio… ¿pero si por cada día de baja nos cobraran en vez de pagarnos…? ¡Menuda panacea es el dinero! Habría más salubridad que en los cuentos de hadas, donde con un beso y un conjuro se salvan millones de vidas.

Por el contrario, por cada caso bien hecho, es decir, cada ciudadano sano que no necesite pruebas, ni ingreso hospitalario, ni, en definitiva, TODO EL PROTOCOLO COVIDIOTA que está desolando el orbe –tanto social como económicamente – se premiará. Los fondos monetarios internacionales pagarían por el trabajo bien hecho, no por el trabajo mal hecho. ¿Cuánto creéis que tardarían los jerifaltes de dichos fondos en decir que no hace falta ni premiar ni castigar, sino que todo siga igual que hace 14 meses, para dejar de pagar?

Hospitales, médicos, políticos y funcionarios en general SE ESTÁN LUCRANDO a lo bestia por una supuesta enfermedad. Cada PCR reporta 90 euros a quien la hace, cada ingreso hospitalario miles de euros al día y suma y sigue… Sobre todos los Reinos de Taifas de esta maldita tierra llamada Espena, trincan un pastizal por esta enfermedad… ¿por qué no se les multa, como planeo yo? NOS NECESITAN ENFERMOS PARA FINANCIAR SU VIDORRA ¿Os imagináis que por cada positivo de congojavirus les metan 100 euros de multa? ¿Cuánto tiempo tardaría en desaparecer el congojavirus? Porque, seamos serios de una puta vez por todas: esto no es una cuestión sanitaria, sino monetaria; de la cual se benefician los de siempre, precisamente los que no siguen este estúpido protocolo covidiota que premia el mal y castiga el bien.

Yo jamás he usado bozal, ni he ido al médico en 14 meses, ni por lo tanto fomentado gasto en pruebas, hospitalización, pastillas y etc. Y estoy sano total a nivel de congojavirus. ¿Por qué he de pagar yo con mis impuestos las enfermedades de los demás? ¿por qué he de estar recluido ya 14 meses estando sano? ¿Por qué los enfermos sí pueden viajar, trabajar y etc. con sus putas PCR, bozales, vacunas y demás aberraciones que financio yo? Por qué seguimos pagando justos por pecadores, encima en este caso que ni comenten pecado, sino que “creen cometerlo”, porque los enfermos de congojavirus jamás han estado enfermos de algo que no sea una gripe o neumonía de toda la vida. Lo dicho: los sanos hemos de ser premiados y los enfermos castigados. ESE SERÍA EL FIN DE ESTA PLANDEMIA. Y el inicio de que el vulgo, los covidiotas, asumieran la gran paradoja que acabo de exponer y que, seguramente, no pillará ni uno de ellos y, por supuesto, ellas. Los embozalados dogmáticos de la Iglesia Covidiota.

Queridos niños, ya que los adultos olvidaron la virtud de pensar, pensad por vosotros mismos y asumid que jamás hay que premiar lo que está MAL. Y la situación mundial por la PLANDEMIA es algo malo y se esta premiando. Por eso se ha perpetuado y durará eternamente a no ser que la gente reflexione como hago yo aquí y ahora.

ARTÍCULO: Los necrófilos rojos siguen a lo suyo… viviendo de los erarios vivos a costa de los rojos muertos.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on abril 12, 2021 by César Bakken Tristán

Noticia de “Cozpópuli” una más en la inmensidad de este tipo de noticias sobre estos satánicos pedófilos y necrófilos comunistas que jamás sacian su sed de lucro, extorsión y expolio. Precisamente ellos, que podrían seguir viviendo a todo tren sólo con lo que robaron en el Banco de España… si tuvieran conciencia social y hubieran repartido el botín robado a todos nuestros ancestros… pero qué va, donde esté una mansión que se quite una casa humilde.

Este tema de la memoria democrática, otrora histórica, ya me toca los cojones tanto que, una de 2: o me vuelvo maricón o me rebelo. Precisamente YO que sobre este tema tengo información privilegiada, pues mi tía segunda (Concha Tristán) fue la última mujer condenada a muerte por el Franquismo… y posteriormente indultada, rehabilitada y muy bien remunerada con pensión vitalicia, eso no lo dicen los rojos, ni eso ni que ella –como el resto de los ajusticiados en septiembre de 1975 – eran culpables de asesinatos -homicidios. Un ácrata como yo no va a exonerar ni santificar a los que mataron estos asesinos, porque para mí las Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado son otros criminales sólo que eligieron otro bando. ¡Pero coño! resulta que a ambos bandos de psicópatas profesionales y amateurs les pagamos los de siempre: el erario.

A los terroristas, les “indemnizamos” y los de las Fuerzas son funcionarios. Es que no se puede ser más imbécil que un erario, que un currela que no se beneficia de nada y beneficia a todos con el sudor de su frente. Precisamente entrevisté a la directora de no sé qué pollas de Memoria Histórica roja en Madrid (Comisionado de la Memoria histórica del Ayuntamiento de Madrid), Paca Sauquillo (conocida mía por ser la abogada defensora de mi tía segunda terrorista). Entrevisté a mi tía y a varios terroristas más. Curiosamente, tras tanta entrevista y convivencia me di cuenta de que todos eran unos farsantes, a la par que psicópatas. Todos se habían lucrado del erario, habían salido indemnes de sus atroces crímenes y pedían más… siempre piden más y jamás se sacian, como vemos ahora con El Valle de los Caídos.

Ahora pretenden, por enésima vez, esquilmar al erario en pos de “su justicia”. Todos a trincar de nosotros, todos llorando a familiares que ni conocieron… pero como están muertos… a ver si cuela… “Reparación” llaman a esto. Este atroz término lo aprendí cuando me entrevisté con el director de un nauseabundo documental: “Septiembre del 75” que pretendía (y lo consiguió) sacar pasta de nosotros como “reparación” por la ejecución del terrorista del FRAP; Humberto Baena, el 27 de septiembre de 1975, uno de los colegas de mi tía y del resto que entrevisté. En mis entrevistas con uno de los peores (o mejores según se mire) terroristas del FRAP, Manuel Blanco Chivite, me dejó claro que Baena no fue el ejecutor material del atentado por el que murió. ¿Fue Chivite? Yo creo que sí, pero eso no me lo confesó. Y me da igual, porque en una célula terrorista tan culpable es el que aprieta el gatillo como el que lo planifica o colabora en ello.

Casi hago una película sobre estos últimos fusilados, justamente, por el Franquismo, pero me la jodió el productor rojo y multimillonario a base de subvenciones fraudulentas, de la misma, justo cuando ya estaba todo listo para finiquitar el plan de rodaje. Todo por la pasta, una vez más. Pero ese productor (Pedro Costa) está muerto y requetemuerto, y yo vivo y requetevivo. ¿Quién preferís ser, queridos niños?

Ya hablaré de estos asuntos, más detenidamente, para sonrojo de los rojos. De momento, espero que hayáis aprendido que todo el que pide algo oculta.

Malditos rojos, causa de todos los males humanos sobre la Tierra. Y todavía hay gente que ni atisba este axioma tan simple y, por desgracia, lógico y sempiterno.

RELATO – artículo: una navaja, un sombrero y 2 aeropuertos.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO, Relatos on abril 12, 2021 by César Bakken Tristán
Los 3 protagonistas de esta historia: el sombrero de Toni, la navaja de mi abuelo y el menda lerenda, que necesita un afeitado urgente, todo sea dicho, y pensaba afeitarme esta misma mañana, pero sin rasurarme –no lo hago desde hace 2 décadas – pero me he hecho la foto antes, porque me apetecía escribir este relato, para olvidarme un poco de que vivo secuestrado por Papá Estado, en Hediondo Puente de Bellacos y en plena y creciente PLANDEMIA tras 14 meses ya desde la implementación de este espanto.

Queridos niños, si os pregunto qué es peor llevar en un control de acceso de aeropuerto, si una navaja o un sombrero, ¿qué respondéis? Es decir, ¿llevando cual de esos objetos tendrás más problemas al acceder al recinto?  Una vez más, debido a vuestra corta edad, erráis y tenéis una rara confianza en el sentido común de los adultos. La respuesta es: el sombrero.

Añado, para que sigáis desconfiando aún más de los adultos, que los aeropuertos son el de Dakar (Senegal) y el de Eivissa (Espena). ¿Puede pensarse que en África sea más “peligroso” un aeropuerto que en la turística Eivissa? Pues todotitísimo lo contrario.  Ahí va mi anécdota en Senegal que me llevó a “hacer surf” sobre una cinta transportadora de maletas, navaja en mano; y otra que casi me lleva a partirle la cara a varios siervos del sistema, por culpa de una zorra empoderada, sombrero no en mano.

Hace 2 años uno de los controles de acceso del aeropuerto de Eivissa inauguró un estúpido sistema de acceso de equipajes consistente en cubetas fijas a la cinta a modo de delirante trenecito infantil y la obligación de meter cada bulto por separado. Metí mi maleta en uno y una bolsa con un sombrero en la de atrás. Al pasar el ridículo arco detector de metales, recogí la maleta y ,debido al ajetreo y a que siempre meto todo en la misma cubeta, no esperé a la obra con el sombrero. Pero me percaté tras caminar 5 metros, dejé la maleta con mi parienta y volví a por mi bolsa. Me lo acababa de regalar un amigo, como recuerdo de mi amigo Toni –su hermano – reciente y tristemente fallecido (aquí podéis conocer a mi amigo Toni).

Mientras tanto, hace 13 años, en el control de acceso del aeropuerto de Dakar (camino del Casamance) me percato de que no he facturado mi pequeña navaja (7cm. de hoja), regalo de mi abuelo paterno, que siempre llevaba en el bolsillo. Bueno… rodeado de negros armados hasta los dientes y que sólo hablaban francés (y, supongo, wolof y mandinga u otros dialectos del país) no era buena idea sacar la navaja y explicarles lo del olvido, en español e inglés bananero. El caso es que, con cuidado y con toda la comunicación no verbal que puede hacer, les intenté explicar que era un “souvenir” “regalo de mi abuelo” y que se me había olvidado meterla en la maleta facturada. Ya os garantizo que en Espena esto, mínimo, te supone perder la navaja y, a lo mejor, recibir hostias por un tubo.  Yo no quería perderla, porque es verdad que es un regalo y, además, quería llevarla conmigo, qué coño.

A todo esto, en Eivissa, vuelvo tras mis pasos para coger la bolsa con el sombrero, pero hete mi sorpresa que en unos segundos la cubeta se ha ido a la zona de los esbirros. Le digo a una empleada que “aquella” bolsa es mía, que me la dé, por favor, que hay un sombrero dentro. Ella va, lógicamente, hacia el lugar, coge la bolsa e, ilógicamente, en vez de dármela, mira dentro de ella y me suelta: “¿Cómo es el sombrero?”. Me pilla tan de sorpresa la pregunta, que no sé qué coño decir, pues hacía unos segundos esa misma imbécil me había visto entrar con 2 cubetas, sacar la maleta y olvidar la bolsa, y no había más cubetas delante, por supuesto, o sea, que a qué coño venía no darme inmediatamente el sombrero de mi amigo.

El negrazo del control de acceso de Dakar entendió mi planteamiento de que no me iba a desprender de la navaja y de que quería, de alguna manera, meterla en mi maleta que estaría dios donde coño sabe esperando ser metida en la bodega del aeroplano (era de hélices). Llama a varios negros más, los cuales me hacen gestos de que les siga. “Bueno – pienso – al final se va a liar”. Me llevan por unos pasillos y me dejan al albor de una negraza descomunal, pero juro que era mujer, vestida paramilitarmente, con gafas de sol, gorra, armada como Suarsenaguer en “Comando” y con un detector fálico de metales. “¿A qué me lo mete por el culo?”. pensé. Pues no, pero pasó rozando el larguero… me lo restregó por todo el cuerpo, abrió un portón y contemplé que estaba en la zona de las cintas transportadoras de equipajes. Me hizo el gesto de entrar… y entré. Ahí no había suelo, sólo cintas moviéndose, así que me subí a una y, haciendo surf, divisé mi maleta en lontananza.

Mientras tanto, a la idiota de Eivissa le decía qué era un sombrero y punto, y que me lo diera inmediatamente. Y va y me suelta: “¿De qué color es?”. Y yo, como había dejado mi paciencia en la maleta que custodiaba mi parienta, pues ya exploté: “¡Qué me des mi puto sombrero, hostias!”. Aquí ya aparece otro siervo del aeropuerto (empleado, no madero ni segurrata) y me pide calma y respeto. “¿Qué dices tú? ¡Dejadme en paz y dadme mi sombrero!” La cretina, seguramente envalentonada por la presencia de su compañero de estupidez y por la cercanía de los esbirros armados, se acerca, bolsa en mano, me la ofrece y cuando voy a cogerla la echa hacia atrás, e insiste en que le diga el color. “¡Qué me des el puto sombrero! ¡deja de tocarme los cojones! Además, soy daltónico, yo qué pollas sé de qué color es, es mío y punto, dámelo ya”.  Ambos cretinos se tomaron lo de mi daltonismo (que es cierto, por suerte para mí, pues me niego a ver el mundo como el resto de hijos de puta que lo habitan) como una burla y empezaron a reprochármelo. Y el sombrero, en las zarpas de la enajenada.

Surfeando llegué a mi maleta e introduje la navaja. Volví a los dominios de la negraza paramilitar, le di las gracias en francés y volví al control de acceso. Allí me esperaban, ya “al otro lado del espejo” mi novia de entonces y mi socio con los que estaba grabando mi documental sobre los cayucos, cuyo trailer podéis ver aquí, y estaban algo intranquilos imaginando que a esas horas ya estaría yo como plato principal y delicatessen de una merienda de negros. Pero no, todo bien, gente muy amable, eficiente y sensata los de ese aeropuerto, por lo menos ese día.

Y en Eivissa, yo insultando a diestro y siniestro y reclamando mi sombrero y haciendo el gesto de saltarme la puta mesa tras la cinta transportadora y cogerlo por mi cuenta. Menos mal que mi parienta decidió intervenir, porque me conoce y sabe que salto, le pego un guantazo a la tipa esta y media hostia al otro (no tenía más) y cojo el sombrero de mi amigo cuya memoria estaban mancillando con tamaño esperpento al no querer devolvérmelo. Pues eso, pan con queso, que mi parienta les describió la forma y les dijo el color del sombrero y, a regañadientes, me lo dieron, tras lo cual me intentan charlear, dirigiéndose a mi parienta: “el protocolo es así y nos ha faltado al respeto”. “¿qué protocolo, gilipollas, si me acabáis de ver con la maleta y el sombrero y nadie lo ha reclamado. ¡Si han pasado 4 segundos desde que lo dejé ahí y fui a por él” Y como ya tenía mi sombrero, me seguí despachando a gusto con estos extraviados mentales severos.

Ya veis, queridos niños, es más arriesgado entrar con un sombrero en un aeropuerto Europeo que con una navaja en uno africano. ¡Ni os imagináis la de aventuras molonas que viviríais si hubierais nacido en 1975, como yo! Ahora estáis sentenciados a vivir encerrados, embozalados y mirando una pantalla. Así que, por lo menos, os aporto estas experiencias de cuando había vida humana sobre la Tierra. Jamás sabréis la vida que os estáis perdiendo. Al igual que jamás imaginé yo que podría echar tanto de menos mi vida de hace 14 meses y sumando.

VÍDEO- artículo: 31 razones para no vacunarse.César Vidal. Rabino H.Weissman .

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , on abril 11, 2021 by César Bakken Tristán

La foto de cabecera es un pantallazo mío del Canal de Jewtube “César Vidal”. Icónica foto de la tortura liberticida que sufrimos. Jewtube (“Jew”, significa judío, y como esta empresa de alojamiento de vídeos –Youtube – es 100% propiedad judía, pues eso: Jewtube). Imprescindible vídeo antiplandemia y pro-vida humana, donde un cristiano evangelista (César Vidal) recoge las sabias palabras de un rabino, residente en el país más plandémico del mundo: Israel. Y Jewtube lo censura… ¡menuda paranoia de mundo! ¡Menuda chaladura el Nuevo Orden Mundial!

Pero siempre hay lugares de libertad, como en este caso el servicio de alojamiento de vídeos: “superocho”.

Os enlazo este vídeo, completo (15 minutos. ¿tendréis 15 minutos libres, en vuestra ajetreadísima vida, para salvar vuestra ídem y no vacunaros, quitaros el puto bozal y combatir el globalismo satánico que asola el orbe? 31 razones, a falta de 1, que ya con 1 es más que suficiente para salirse del redil covidiota… a ver si de entre las 31 cogéis siquiera esa 1 que os haga espabilar y volver a vivir como seres libres, dejar de ser esclavos y cobayas humanas al servicio de las élites satánicas genocidas mundiales. 31 verdades como puños… en la jeta de los covidiotas):

VÍDEO:

https://superocho.org/watch/oAxPJ9cGu6KDlek

RELATO – artículo: El segurata de metro más gilipollas de Madrid.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO, Relatos on abril 10, 2021 by César Bakken Tristán

Queridos niños, a lo largo y ancho de toda la vida que os queda por delante (bueno, si acabamos con la plandemia, que si no ésto es todo lo que habréis vivido, sanseacabó) conoceréis a mucho imbécil, demasiados para cualquier alma noble. Os voy a contar uno de los 1.001 altercados que he tenido con los seguratas del transporte público: uno de hace 15 años en el Metro Full de Madrid (Metro Sur lo denominan los que no saben llamar a las cosas por su nombre). Entré en la estación Julián Besteiro (*) de Zarzaquemada, Leganés, donde sólo había una chica – el otro lado de los tornos – y el segurata en mi lado; y cuando iba a picar mi billete –me he colado un millón de veces en el transporte público, porque ese servicio ya lo pagamos con los impuestos – la chica me grita, desesperada y sollozante:

¡Por favor, por favor! no entres todavía – exclamó alargando su brazo hacia mí – ¿puedes hacerme un favor?

Depende de lo que sea, dime – dije algo extrañado de su actitud y de la impasibilidad del segurata.

Sácame un billete sencillo, por favor – dijo, sollozante, tendiéndome la mano abierta con monedas.

¿Por qué? puedes sacarlo en esa máquina –dije señalando una máquina expendedora de billetes, situada tras ella.

No funciona y éste no me deja salir – dijo señalando al segurata – llevo aquí mucho tiempo y no puedo salir.

(Aclaro que, por lo menos en esa época, si venías de la línea normal de metro de Madrid, podías entrar al Metro Full saliendo del otro con el billete de Madrid, pero como esta línea es diferente, tenías que sacar otro billete para poder salir por los tornos, luego. De ahí que hubiera máquinas de billetes en la parte interior de los tornos.  Era muy normal que gente con el Abono B1 no pudiera salir luego y tuviera que sacar un billete en la estación de fin de su trayecto por el asqueroso, maloliente, ruidoso y carísimo Metro de Madrid).

Pues sal y sacas tú el billete aquí fuera –dije lógicamente.

Y aquí rebuznó el psicópata:

No se puede salir sin el título válido de transporte.

¡Qué la máquina está rota y no puedo sacarlo! –gritó la chica desesperada – llevo aquí una hora y no me deja salir. Sácamelo tú, por favor. Ya no aguanto más.

Claro, dame –dije cogiendo las monedas y atando cabos de la jugada que estaba presenciando. Añado que ese día iba con un enorme trípode profesional de aluminio para cámaras de vídeo, a devolvérselo a quienes me lo habían prestado. Lo llevaba sin funda y sobre el hombro a modo de enorme palo de troglodita. Este dato es clave para el desenlace de este disparate. Le saqué el billete mientras interpelaba al segurata.

¿Pero por qué no dejas salir a la chica, si la máquina está rota, y saca el billete y lo pica luego como si fuera a entrar?

No se puede entrar ni salir sin título válido de transporte –repitió el loro.

A ver –dije ya con el billete – ¿no puedes amoldarte a lo que pasa y dejar el puto reglamento ese e improvisar un poco por el bien del usuario?

Nadie puede salir sin…

Vale, vale, qué te calles –dije ya empezando a cabrearme – y dándole el billete a la chica.

Muchas gracias –dijo la chica secándose las lágrimas y saliendo, por fin, de su reclusión.

Esos pocos segundos entre sacar el billete y dárselo a la mujer hicieron que se encendiera mi bombilla de autodefensa y me encaré abiertamente, y sin vuelta atrás, con el segurata.

¿Me estás diciendo que por culpa de una máquina rota has tenido encerrada ahí a esta chica? ¿Me lo estás diciendo en serio?

Sí, no me dejaba salir – contestó ella sin ser preguntada. Le hice un gesto, amable, de que se callara. Y subí el tono de mi bonita voz.

¿De verdad eres tan gilipollas cómo para hacerle eso a un ser humano que quiere pagar el puto billete?

Sin título de transporte… –repitió su sempiterna frase el tarado, momento en el que, para interrumpirle, decidí blandir el enorme trípode metálico, a modo de espada de Conan el Bárbaro.

Me cago en Dios, ¿cómo puedes ser tan imbécil? Es que te voy a reventar – dije yendo hacia él con el trípode–espada, momento en el que él salió corriendo hacia un ascensor. La chica intentó pararme, diciendo alguna sensatez de la que yo, por supuesto, hice caso omiso y me fui a por el segurata,  blandiendo el trípode con ambas manos, gritándole que le iba a reventar la cabeza (la acústica del hall hacía que mis gritos quedaran muy molones). Pero, por suerte para todos, se metió en el ascensor y cerró la puerta. “¡Pero serás gilipollas como para hacerle eso a un ser humano!” le grité mientras desaparecía de mi vista y yo “enfundaba” mi espada, que no era otra cosa que dejarla en el suelo.

(*) el único sociata que no fue 100% criminal, sino sólo 50%, que no es poco para seguir siendo un criminal miembro histórico del PSOE, el partido más criminal de Occidente.