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RELATO: “Queridísima Estelada”

Posted in LITERATURA, Relatos with tags , , , on octubre 17, 2017 by César Bakken Tristán

Queridísima Estelada:

 

Últimamente me he preguntado si todavía recordarás nítidamente aquel trío (“ménage à trois” me parece muy sofisticado) que te montaste conmigo y el amor de tu vida. Fue la noche del 2 de octubre de 2003. Hace ya tanto de aquel fatídico día y peor noche en tu piso compartido, y aledaños, de Lavapiés, que por eso me dirijo a ti, Estela, a fin de curiosear por tu abúlica memoria. Parece mentira lo que entre los mass media y mi hipermnesia se puede llegar a recordar tan vívidamente. Nunca me gustó mirar para otro lado ante los oprobios, ni siquiera los del recuerdo, bien lo sabes. Habiendo compartido tanta vida, en tiempo y vivencias, con una felona como tú, necesitaría mil páginas para abordar tus afrentas hacia mí, pero me centro en esta, que además está radiantemente de moda en esta España desquiciada, plutocrática, endogámica, cleptocrática, alelada, nepotista y oligárquica.

Mi bendita o maldita memoria, según lo que evoque, fue despertada por este grotesco suceso hace ya un par de años, gracias a la impertinencia de los mass media, que engalanaron mi quijotera con la foto de un abogado/diputado del partido fascista catalán y etarra CUP, con un talento y afición sublimes como abogado defensor de terroristas, acompañada de un nombre: Benet Salellas. Inmediatamente saltaron las alarmas en mi atolondrada cabeza y te puse un güasap con la foto y el nombre para confirmar mi sospecha de que se trataba de él, del tercer miembro de aquel trío madrileño nocturno, del amor de tu vida. Como si del final de una mala película se tratara, me confirmaste que , efectivamente, el asesino era el mayordomo.

Por suerte para mí (no sé si para ti también), fue un trío tántrico, psicosomático… qué se yo, pero no fue un acto sexual al uso, por supuesto, pues sólo estuvo en tu pérfida mente. Menos mal, porque hubiera parecido algo así como el típico chiste malo de: “esto son un francés, un inglés y un español…”, pues yo era tu novio (o pareja, o compañero o cualquier otra manera que tenías de llamarme menos novio) y el amor de tu vida era gay (un burgués no puede ser maricón). Pero vaya… esta peculiaridad de la identidad sexual de este despreciable individuo sólo la sabíamos por entonces él y yo (lo de él lo supongo, lo mío no, pues te lo dije esa misma noche, tras conocerlo, y me lo confirmaste años después, tras haberme cambiado como novio, pareja, compañero… por él). Empatizo mucho con psiques ajenas, quien bien me conoce bien lo sabe.

Desde que la “memocracia” (gobierno de los memos, una enfermedad incurable y pandémica) permite que los etarras y fascistas sin tapujos puedan ostentar cargos políticos en España, los mass media me han agasajado, y martirizado, con pantagruélicos banquetes informativos sobre este mentecato y su grupo de tarados catalanes. En varios e-mails posteriores en los que te puse al día de la realidad de tu ex-pareja/compañero me confesaste tu desinterés y desconocimiento de toda la realidad sociopolítica actual, pero como al igual que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, el de la realidad sociopolítica no exime de que yo te diga lo que me de la gana (que es algo así como “lo que me salga de los cojones” pero en fino, como si el contexto fuera una cena familiar y no una reunión de amigos). Obviar las humanidades, la historia, la sociopolítica, la filosofía, etc. es el mal más extendido en España, sobre todo entre personas muy inteligentes como tú, pero enormemente necias a la vez. Tantos años de estudio para ser arquitecta dan como resultado un exquisito dominio de la construcción de edificios, sublimes conocimientos en arte, desborde de creatividad… pero nula formación sociopolítica, que es lo que rige todo lo demás y, por lo tanto, hay que conocerlo como el abecedario.

Mi hipermnesia no alcanza el extremo de recordar la fecha de una cena de hace 14 años, pero a donde no llega aparece Google. Sé que fue el 2 de octubre porque el día siguiente fue el juicio en la Audiencia Nacional contra varios integrantes del Comando Barcelona de ETA, a dos de los cuales (Daniel Morell y Sergio Orge) defendía el amor de tu vida. Antes de que nos presentaras, y tras más de un año que me hablabas de él casi al nivel de los mass media de ahora (recuerda que hasta mi compañero de piso de unos meses antes, Andrés, conocía a este tipo y a su pandilla de secuaces gerundenses y hablabais de ellos) creía que iba a conocer al único abogado altruista, benévolo, filántropo y encantador del mundo, pues así me lo habías vendido y yo, por entonces, no usaba internet para nada. Si la hubiera usado, con solo googlear “Benet Salellas abogado” me hubiera topado con un tipo de aspecto irrisorio y nauseabundo a partes iguales, o desiguales según te pille el humor al mirar la foto, y hubiera leído su biografía. Este tipo era el capo del bufete familiar donde trabajaba de penalista tu amor, su padre, que ya no es un peligro para la humanidad pero sí para San Pedro y sus querubines. De casta le viene al galgo… en este caso, sobre todo, la rabia. Un bufete encargado de defender a terroristas de ETA y la Yihad, okupas, fascistas catalanes que queman banderas de España en actos públicos, comunistas, etc. El caso es que no lo hice y le saludé al llegar como quien recibe a un amigo. No obstante, habiendo yo dejado Derecho en cuarto y tras varios encontronazos con la ley, sabía que abogado y bondad es un antagonismo en el 100% de los casos, aunque sigo esperando esa excepción que confirma toda regla, que creí de veras iba a ser tu adorado amigo gerundense.

Lo de la excepción se evaporó como esos dos peces de hielo de la canción de Sabina, pues al nada de entrar nos contó a qué venía a pernoctar a tu casa, pues tú no lo sabías, ¡hasta ahí llega tu pasotismo! A la mañana siguiente iba a defender a los etarras, que habían sido detenidos por hacer de su casa un piso franco para ETA, no para todos los miembros, pues necesitarían el Palacio Real y estarían apretados, ojo, sino para varios. Dijo que era inconcebible que este Estado fascista que, según él, es España hubiera acusado a sus dos clientes por el mero hecho de ser dos hombres jóvenes y no a la anciana que vivía frente a su piso, pues el soplo era que en la planta de tal piso de Barcelona estaba el piso franco, pero sin saber cual de las dos puertas que había era. Eso era prejuzgar en base a prejuicios fascistas, según él, porque una anciana ha de ser inocente de antemano y dos jóvenes no. Que fueran realmente los que alojaron a miembros de ETA a él le daba igual… aunque era verdad y así nos lo contó y se quedó tan ancho el notas. Claro, que para ancho el juez de la Audiencia Nacional que absolvió a estos dos terroristas…tú y yo sabemos más que todo un juez de tan alto tribunal, somos cojonudos, como la sección de reconocimiento del Sargento de Hierro.

Sin duda sufrí algún tipo de estado de shock, lo que acababa de contarme era lo último que imaginaba oír, por delante incluso del famoso: “Yo soy tu padre” que le soltó Darth Vader a Luke; pues no entiendo como según me dijo eso no reaccioné a lo Charles Bronson, ya que estoy citando pelis. Pero como bien dice una ley de Murphy: “ninguna situación es tan mala como parece, puede empeorar”. Lo que no sabe el tal Murphy este es que cuando una mala situación no se ataca y ataja de inicio, se desboca y no para nunca de crecer y de emponzoñarlo todo. Fíjate a lo que ha llegado tu amado desde esa noche, googlea un poco y alucina o hínchate de orgullo. Tras cenar y averiguar que este tío era mala gente, maricón (esa noche no sabía que era un burgués) y alcohólico crónico y agudo (agudo es el que se emborracha, crónico el que bebe todos los días sin emborracharse, y las 2 cosas el que está todos los días pedo) bajamos al Candela, un famoso bar flamenco lleno de gitanos, extranjeros y otras personas de dudoso bienvivir, que estaba al lado de tu piso compartido. Allí fue donde la caja de Pandora se abrió a tope y si no fuera porque por entonces mi cabeza ya era calva y la parte que no me la rapaba al 0,5, hubiera vuelto a tu casa con unos pelos tipo la loca de los gatos de los Simpson.

Me sigue asombrando que nunca me hayas dicho nada coherente relativo al altercado que este extraviado mental, este energúmeno colosal, protagonizó en el Candela. Tras decirle que me había licenciado hacía menos de un año en Ciencias Políticas y estaba preparando un proyecto para una beca de investigación sobre mi teoría de que los grupos terroristas españoles han sido siempre mafias y no movimientos ideológicos ni revolucionarios… empezó el follón. Tu amigo Gandhi nos obsequió con gritos, insultos hacia mí, violentos golpes en la mesa, amenazas también hacia mí, amagos de dejar el bar y reiteradas huidas a la barra cagándose en todo lo que para él era cagable. Aquí te recuerdo algo que me jodió mucho: ni tú ni yo recordamos coger pasta para salir, sólo teníamos para una consumición y este tipo, haciendo gala de su catalanidad, no nos invitó a nada y se tomó 5 o más tercios de cerveza, Mahou roja por supuesto, pues es antiespañol pero no gilipollas. Ya que le diste alojamiento y cena gratis bien podía haber tenido el detalle o habernos hecho un préstamo a bajo interés. No me extraña que los Bancos importantes catalanes hayan salido por pies una vez que este tipo y sus gañanes han alcanzado el poder.

Respondí a su fascismo de la única manera que no hay que hacerlo: sin violencia verbal y/o física. Todavía no me lo explico, porque soy muy vehemente y tengo mucha mala/buena hostia, y un tío que me grita que apoya a ETA, a Terra Lliure, al GRAPO, (al FRAP no lo conocía el indigente intelectual) a la Yihad; que odia a España, que somos todos fascistas criminales genocidas, que oprimimos y masacramos a Cataluña, intuyo que desde mucho antes de que existiera España, Europa y el Planeta Tierra. Eso sí, me gritó (con mirada de psicópata) un insulto que me hizo mucha gracia: “¡Principito!” en referencia al del libro francés. Si por entonces llego a tener el tatuaje que llevo ahora con un dibujo de ese libro, se lo enseño y le da un merecido soponcio. La explicación a mi pasividad está clara, sufrí una obnubilación temporal debido a tu inquisidora presencia y al respeto inicial que para mí merecían los adorados e idolatrados amigos de la que era mi novia por entonces. Eso sí, rebatí con datos reales todos y cada uno de sus delirios, alcé también la voz para que entre sus gritos me oyera. Le humillé culturalmente. Pisoteé su atrofiado discurso sin compasión. Cómo se cabrean los fascistas cuando les demuestras las mentiras de su odio.

En el extremo del esperpento llegué a darle de nuevo la mano en tu casa tras tu insistente petición a ambos de que “hiciésemos las paces”. Joder, nunca he sido tan gilipollas en mi vida. Esa sí que es la excepción que confirma la regla de mi tolerancia cero con los fascistas. Tras irnos cada mochuelo a nuestro olivo, tú y yo compartíamos uno y él estaba en otro aledaño ,pared con pared, se me olvidó el altercado pues me asaltaste sexualmente como nunca lo habías hecho, parecía que te había pagado o algo, o que éramos parte de una escena erótica de película. Con los años comprendí que tu lascivia inaudita de esa noche respondía a alguna perversidad tuya, a la que yo he dado en llamar jocosamente “trío”, tras saber que ya por entonces –y hasta antes de conocerme– el tipejo este era para ti “el amor de mi vida”. Permíteme que te recuerde algo que ese piso de Lavapiés me evoca: la noche en que me dijiste que tú ya no me gustabas y que yo estaba pensando en otra mientras estaba intentando dormir en tu cama. El motivo era que esa noche estaba pegado a ti, sin estar palote. Cuando lo estaba, que era casi siempre, me decías que sólo te quería para follar. En fin.

A la mañana siguiente me recuperé de mi estado de imbecilidad de la noche anterior y lo primero que hice fue consultar con una abogada penalista sobre que el abogado defensor de dos etarras me había dicho que eran culpables e iba a defender su inocencia ante la Audiencia Nacional. Me contestó lo que yo sabía, que no se podía hacer nada por la confidencialidad entre cliente y abogado y el derecho a defensa que tienen todos, aunque sean culpables. Desde ese día mi relación con este etarra fue de odio brutal mutuo, como me confesaste que te dijo. Lógico, alguien como él que odia tanto, debido a su psicopatía genética y alimentada en la adoctrinadora dictadura catalana post-transición, ¿cómo no iba a odiarme? Cómo me gustaría otro cara a cara con él ahora que ya pasó mi enajenación mental transitoria. Siempre tendré la curiosidad de saber lo que le respondías cuando despotricaba de mí. Porque como siempre le defendías cuando hablaba de él, supongo que en el colmo de la paranoia harías lo mismo conmigo, pues tú de ideología sociopolítica andas más escasa que de ropa uno que se está duchando. Mi odio sí que está justificado, cualquier persona de bien lo sabe, menos tú y Cocomocho & secta de tarados.

Cada uno es libre de juntarse con quien quiera y ya los demás que juzguen y se relacionen con quien quiera también. Pero de lo que nadie es libre es de mediatizar la vida de su pareja en base a mentiras, provocar con el engaño falsas expectativas, erróneas realidades y actos que nunca se hubieran producido. Cambiaste mi destino. Llenaste mi presente de mierda y mi futuro de incertidumbre. El futuro es una suma de presentes. Me jodiste el presente, me jodiste el futuro, o me lo cambiaste. Tras dejar lo nuestro mi vida mejoró profesional y sentimentalmente, y así sigue (cuando digo “profesional” hablo de ejercer una profesión, no de ganar dinero con ella, el dinero no me interesa, ni cobro ni pago peajes a la vida).

“La duda es el principio de la sabiduría” (Descartes, el del “cogito ergo sum”) Yo siempre dude de ti, argumentos me dabas más que de sobra, pero mi ceguera se superpuso a la duda.

“La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento” (Talleyrand) Cuántas mentiras te aguanté, hasta que la verdad afloró, de una manera u otra la verdad siempre aflora, todo se sabe y se hace justicia. La pena es que, muchas veces, esa justicia llega tarde y el daño es ya irreparable. Los egoístas manejáis a la gente como marionetas y sólo alguien tan perspicaz como yo pudo descubrir tu engaño y tras 3 años de errores vitales continuados por mi ignorancia de tu mentira, retomar el timón de la nave de mi vida y volver a poner proa al norte, como el verniano capitán Hatteras.

Al poco de lo del Candela me dejaste, una vez más. Esta vez alegaste que nunca habías visto cabreado y fuera de sí a Benet, un hombre de paz (como su adorado amigo Otegui) , adorable y todas esas mierdas que tu mente barruntó. Que sólo yo era tan malvado como para sacar de sus casillas a alguien así y que eso no ibas a consentirlo para tu vida, no querías a alguien como yo en ella. Y por eso me dejaste. ¡Cojonudo! El ultrajado e insultado por un etarra fascista catalán, que además era tu novio, era el malo y el otro el bueno. Normal, tenías planes de futuro con él y el amor es ciego. Menos mal que hasta tu hermana, que fue la que te presentó a este parásito, nos dijo: “Ya me han dicho que el otro día fatal con Benet. No me extraña, se le ha ido la olla totalmente defendiendo a ETA” al año y medio, cuando defendió a Al Qaeda, dijo lo mismo. Menos mal , alguien de tu entorno que pensaba coherentemente como yo. ¡Menuda sorpresa te llevarías!. Acabo con tu hermana diciéndote que me dijo, sin yo preguntárselo: “mi hermana hace cosas muy raras, inexplicables, como enamorarse locamente de Benet en cuanto se lo presenté”. Obviamente yo sabía de este sentimiento hacia él, pues saltaba a la vista en cada uno de tus comentarios. Querer o desear a alguien ajeno a tu pareja no es malo, al contrario, es necesario. No podemos vivir obcecados. Ese fue mi error, yo sí me obcequé contigo y no sólo no veía a otras… sino que no te veía a ti. Por supuesto al poco volvimos a ser pareja. Qué puto desquicio el nuestro.

Para no aburrirte con lo que sabes de sobra, sólo decirte cómo averigüé que me habías dejado por él. Tras la enésima vez que cortaste conmigo, yéndote a vivir a Londres sin billete de vuelta, sin proyecto laboral o formativo alguno, a un piso compartido y a trabajar en un pub… con 30 años y casi recién licenciada en arquitectura. Fue una sutil manera de dejarme, sabiendo que yo no te seguiría en esa loca aventura pues ya había estado 15 días en Londres y no quería volver, y que en esas fechas me estaba labrando un porvenir como creativo audiovisual y literario en España y, lo más importante, que no creía en las relaciones a distancia y menos bajo esas circunstancias de irse “porque sí , no sé a qué y no sé cuando volveré”; y ni se me pasaba por la cabeza abandonar tanto tiempo a amigos y familiares. Pero sin duda recordarás que no insististe lo más mínimo en que te acompañase. Creo que sobran las conclusiones. A los pocos meses cortamos oficialmente, por lo menos por mi parte, tú ya lo hiciste cuando decidiste irte. El caso es que en ese tiempo yo era bastante Zambombo contigo. Zambombo es un estupendo personaje calzonazos, protagonista del buen libro: “Amor se escribe sin hache” de Jardiel Poncela. El libro, y mi conducta de entonces, la resume Poncela así: “(…) Porque el hombre es el ser más ingenuo de la Creación, y donde la mujer pone cálculo, él no pone más que simpleza”.

Pasamos aproximadamente un año separados. Yo en Madrid, Eivissa y Córdoba. Fui tan Zambombo que durante ese tiempo no quise estar con nadie. Estaba emocionalmente enajenado. El resto de mi vida era feliz, mi estupidez solo era en esto. De hecho prosperé mucho en mi trabajo y en mis experiencias vitales y humanas. El caso es que mientras yo era Zambombo tu eras Mata Hari… Me escribiste un e-mail desde Londres diciéndome que querías volver conmigo, que nuestra historia no había acabado y que si patatín, patatán, cuando lo que tocaba era un “colorín, colorado, este cuento se ha acabado”. Yo me lo creí y como el gilipollas que era en todo lo relativo a ti, acepté, piqué el anzuelo y te llamé al día siguiente desde el trabajo. Soltaste carrete y me dijiste que era todo un error, que ya habías cambiado de idea y que leyera otro e-mail posterior. ¡Joder, en menos de 24 horas!. Fui a un ciber esa noche y leí que pasabas definitivamente de mi. Imagina mi cabreo (cuando las 2 únicas opciones son hundirse o cabrearse, elijo la segunda). Ahí mandé a tomar por culo a Zambombo, aunque tardé 6 meses en volver a tener relaciones con otra mujer, porque Zambombo nunca se fue. El motivo de tu esquizofrenia sentimental hacia mí, que me ocultaste en estos e-mails, fue que el etarra había ido a visitarte a Londres y te habías liado con él. ¡Vaya! Qué distracción más tonta la tuya. Luego empezasteis una relación sentimental a caballo entre Londres – Gerona. Y Navarra (donde viviste después) – Gerona. Tras volverle gay (tiene cojones la cosa) decidió dejarte y tú a él, tras ver que ni rendía en la cama y estaba siempre borracho y no te hacía ni caso, pues lógicamente se rompió vuestro idilio. Y viviendo yo felizmente en Córdoba, decidiste contraatacar y asediarme hasta que lograste que volviéramos a ser pareja. Me fui a vivir a Eivissa, una vez más, y te invité a que vinieras por segunda vez comigo a mi isla, y ¡zas! Otra vez apareció Zambombo.

Si me hubieras dicho la verdad te hubiera aconsejado métodos infalibles para mantener vuestra relación: cortarte el pelo a lo Anna Gabriel (en esa época a lo abertxale, que esta era desconocida), cambiarte el nombre añadiéndole una “da” que sabes es lo que más le pone al tarado provinciano este, confeccionar un traje de pubilla de encaje (es el traje regional de las catalanas)y recibirle así en la cama, follar con barretinas, qué se yo, había tantos remedios para lo vuestro. Pero Benet es tan catalanista que lo que más le tira es la butifarra…

Y como antes se pilla a un mentiroso que a un cojo, pues yo te pillé, pues te conocía bien y sabía que me la estabas jugando. Eso sí, sólo te hice confesar que habías estado con el etarra en Londres y luego os habíais visto en Navarra y Gerona, pero sólo en plan amigos que se enrollaron sin tener sexo y que nunca fuisteis pareja. Anda que… ¡qué tan Zambombo no era! Menos mal que tu diario me desveló con los meses toda la verdad que yo sospechaba, aquella madrugada en la que estando tú fuera de Madrid lo dejaste al pie de la cama y a la vista, como para que me tropezara y todo, joder. Quería leer algo y cogí algunos libros aledaños a él… y al abrir ese descubrí que era tu diario. Hojeé rápidamente hasta llegar a ver las palabras clave que me interesaban y leí anonadado y asombrado todo el proceso mental que te llevó a dejarme y a liarte con el etarra. “El amor de mi vida” lo llamabas. “(…) no puedo dejar escapar esta oportunidad de estar, por fin, con él (…)” Tras sobrevivir a eso, previa comprobación con los más afamados grafólogos del mundo para asegurarme que lo habías escrito tú y huir despavorido esa mañana a Ciudad Real para capear el temporal con un amigo, te dejé para siempre y, esta vez sí, maté al bonachón de Zambombo definitivamente.

Al par de días volví a la escena del crimen para recoger mi equipo de música. Tus lágrimas de cocodrilo (que tantas veces había visto ya) me empaparon la camiseta al sollozo de: “No me dejes, por favor, no me quiero perder tu vida”. Te dejé las cosas claras, jamás podría volver a tocarte ni sentir algo que no fuera desprecio por ti. En la escalera te pregunté para finalizar.”¿Cómo pudiste mentirme tanto durante tanto tiempo?” “Porque si te hubiera dicho la verdad me hubieras mandado a tomar por el culo”, contestaste. “Efectivamente, ahí te mando”.  Tiempo después dijiste que “te había violado” al leer tu diario. ¿Por qué lo dejaste a mi vista junto a otros libros? Sabes que jamás he husmeado en cajones ajenos, ni ojeado móviles ajenos furtivamente (cosa que tú si hacías con el mío, pero yo no tenía nada que ocultar), creo que el destino te jugó una mala pasada dejando tu diario ahí… hasta él estaba ya cansado de tus mentiras y de que estuvieras dirigiendo mi vida erróneamente en base a ese y otros engaños. Sería curioso verte como acusada en un juicio de lo que sea y que te hubieran pillado por, pongamos como ejemplo, unos e-mails y llamadas tuyas que te delataron: “Señor juez, esas pruebas no sirven, es mi intimidad, no me viole y decláreme inocente”

Con los años se me olvidó toda esta mezquindad, ya ni me acordaba del etarra, me la sudaba. Con el tiempo todo pasa, el tiempo todo lo cura, ya sabes. Volvimos a retomar un ligero contacto como medio amigos (un amigo es algo importante, no hay que confundirlo con nuestra pequeña relación tras lo de la escalera). Pero debido al surgimiento de la CUP y al poder que en ella, lógicamente, ha tomado el ex-amor de tu vida, volvió a asediarme tu traición de hace años.

¿Sabes que tu ex-amor es diputado y portavoz de la CUP (y líder del sector duro… él que no tiene ni cuarto y mitad de media hostia) cobra por ello 60 mil euros anuales de nuestros impuestos y se está forrando con toda esta pantomima separatista en la que él si cree, así está de tarado. Por lo menos los políticos separatistas que están por encima de él (que tampoco son muchos, su cargo es bastante alto ya) pasan de todo y sólo quieren robar y manejar a las masas de extraviados mentales para este fin. Lo que sí sabes es que tiene 11 propiedades inmobiliarias…¡y defiende a los okupas y está en contra del capital y de la propiedad privada! jajajaja. Un antisistema que vive de puta madre en el sistema, como toda la piara de dirigentes de la CUP y partidos aledaños. Pero tú no difieres mucho de él, pues me dijiste que ves fenomenal que tenga todas esas propiedades… sigues sin saber qué es la incongruencia, la hipocresía, el expolio al pueblo… normal, tú tienes 3 propiedades, algo es algo y has cobrado de un Ministerio español, y fuiste voluntaria (pagando, ergo financiando) a un campo de trabajo cubano, ese régimen comunista dictatorial. Y has ido a ganar dinero a Qatar, trabajando como una privilegiada mientras cientos de miles de trabajadores son esclavos legales allí y el pueblo vive bajo el yugo y el crimen sistemático de la Sharia que rige en esa teocracia fascista ultracapitalista para su élite gobernante que, además, financia a la Yihad. Sois tal para cual, tanto monta monta tanto. ¿Qué coño te va a importar a ti que este tipo esté sembrando Cataluña de odio irracional, supremacista, racista y mezquino?¿qué esté arruinando la vida de varias generaciones adoctrinándolos desde párvulos para su criminal causa? Si ya lo supiste aquella noche de la cena y el Candela y te la sudó.

¿Qué es mejor/peor, ser extraviada mental o malvada? Tú te empeñas en mostrarte como lo primero ante mí… pero hay actos que por mucha intención que tengan han de ser juzgados desde la imparcialidad de los hechos acaecidos. “La historia nos juzgará” Certero axioma humanista. Esquizofrenia colectiva no significa razón. Tú estuviste en aquella cena de Lavapiés y en el Candela, estábamos solos los 3. Cuando erais pareja defendió como abogado a miembros de Al Qaeda, estuviste en Gerona y viste con quien se relacionaba y lo mal que te trataba (eso me lo dijiste tú) y mil cosas más. Su padre estaba vivo entonces, ¿no conociste a ese imitador de Karl Marx? ¿ni a su hermano que, cómo no, es también diputado de la CUP ahora? No, a mí no me la cuelas más. Eres peor que él porque dices no ser consciente de ello. ¿Eva Braun fue nazi o sólo fue la pareja sentimental de Hitler? Piénsalo.

Espero que algún día logres que la bondad y el sentido común se apropien de una parte, aunque sea pequeña, de tu cerebro. Sólo así podrás dejar de hacer tanto daño a las personas que te quieren, porque estoy seguro de que tu pareja actual –si es que todavía la conservas– también está siendo engañado por ti y es, como lo fui yo, un Zambombo de tomo y lomo.

Aunque aprendí mucho de esos años contigo, viví en mis carnes una variante emocional o gilipollesca total del Síndrome de Estocolmo, fallo mío pero mereció la pena para conocer la parte más oscura de la psique humana. Freud se habría hinchado a tomar apuntes contigo, aunque igual se le hubiera ido todavía más la mano con la farlopa que tomaba, a fin de celebrar tener una paciente tan jugosa como tú.

De todas maneras esta perversidad tuya en hacer “tríos” la vi y te lo dije desde el inicio de nuestra relación, cuando me llevaste al teatro Gurdulú de Leganés, con la excusa de ver a mi amigo Picota recitar su versolipsis… y sabías que estaría allí tu ex-novio, Jose “el orejas” como yo le apodaba y que decía que yo era “un macarra”, bueno, lo que dijo textualmente fue: “¿cómo puedes estar con ese macarra?”. Me exhibiste ante él y tuvisteis una discusión de la hostia, conmigo delante. Normal, él era otro Zambombo y se cabreó de que le restregaras a tu nuevo ligue por la cara, máxime cuando ese nuevo ligue era tan guapo, culto, inteligente, simpático y atractivo en general como yo… y esto no es que lo diga yo, que todavía tengo una abuela y con 103 añitos, sino que me lo diste a entender diciéndome: “contigo por fin puedo fardar de estar con un tío guapo y atractivo de verdad. Te puedo enseñar bien por ahí”.

Por supuesto que en nuestra relación hubo cosas buenas y muy buenas, pero viciadas por tu egoísmo e interés personal que te llevó a ocultarme algo tan malo que anula todo lo bueno. No es muy grato saber que estuve con una persona que estaba locamente enamorada de otra y que hasta que no se lió con ella no me abandonó. Y que esa otra era quien era. Vaya tela, menos mal que no tengo ni vergüenza ni orgullo, pero tampoco soy de piedra… bueno para ti fui una piedra pómez.

 

Lecciones de los jugadores del FCB a los separatistas. “Barçalunya” se desmorona.

Posted in Ensayos with tags , , , , on octubre 1, 2017 by César Bakken Tristán

El partido a puerta cerrada provocado por la politización radical de un club de fútbol universal y apolítico como ha de ser el FCB, ha servido para dar una brutal lección por parte de los jugadores del FCB que se negaron a perder 6 puntos por suspender el partido y a no hacer SU TRABAJO POR EL QUE LES PAGAN CIENTOS DE MILLONES EN CONJUNTO, pese a los deseos de la mayoría de socios culés que acuden al estadio y de la directiva que sólo se guía por intereses económicos que, en este caso, van asociados a seguir al separatismo catalán.

Lección 1ª: Los únicos aficionados que accedieron al estadio fueron los familiares de los jugadores, es decir, los multimillonarios que se benefician del seguidor y socio culé. Los que pagan (socios y aficionados) en la calle, los que van invitados por los jugadores, en la grada.

Lección 2ª: Sergio (no Sergi) Busquet celebra su gol como en cualquier otro partido y se dirige a la grada donde está su pareja con gesto de besarse el anillo hacia ella y de chuparse el dedo hacia su hijo. Nada de no celebrar el gol ni de reivindicaciones ajenas al fútbol.

Lección 3ª: Primer gol de Messi. Piqué solo en boca de gol pidiendo el balón y Messi opta por acabar él la jugada y marcar ante la desesperación de Piqué. Sin duda quería marcar para reivindicar su apoyo al separatismo… y Messi a lo suyo y celebrando su gol como si nada, como hizo posteriormente en el tercer tanto. Piqué siguió obsesionado con marcar pero… aquí manda LEO MESSI.

Lección 4ª.: Los jugadores celebrando los goles y jugando ajenos a todo lo que rodeó al partido, salvo Piqué… que pese a todo puede ser la mejor lección porque por la mañana se hizo fotos votando y mandó su clásico tuiter populista separatista… ¡y a las pocas horas traicionaba a todos sus fans para jugar el partido! ¡un partido que ninguno de sus fans quería que se jugase!

 

Partido disputado pese a las amenazas de la “Grada Jove” para que no se jugara el encuentro, amenazando con parar el partido saltando al césped en el minuto 1 e instando a todos los presentes a hacer lo mismo en defensa de Cataluña y algo que ellos llaman represión hacia los separatistas y hacia su extraño y equivocado concepto de democracia.

Pues bien… hoy, el día clave de su “justa lucha” contra el estado opresor y franquista español que patatín y patatán… van los jugadores de su mayor motivo de vida, el FCB… ¡y les dejan tirados! ¡LOS CIUDADANOS DE BARÇALUNYA DESAMPARADOS POR SUS “AMOS”!

Por fin, tras cientos de partidos (sobre todo desde 2012) hemos vivido un Camp Nou apolítico, sin gritos independentistas, sin banderas antidemocráticas y antiespañolas… ¡por fin en el Camp Nou la política ha quedado donde SIEMPRE DEBE DE ESTAR: EN LA CALLE.

HOY, POR FIN, EL FCB HA SIDO LO QUE NUNCA DEBIÓ DEJAR DE SER: un club deportivo universal desvinculado de todo movimiento político. Y no lo han hecho los directivos, ni las fuerzas del orden, ni los políticos, ni los socios que van al campo… lo han hecho los jefes de este negocio: LOS JUGADORES DEL Fútbol Club Barcelona.

¡POR FIN HEMOS SIDO “res més que un club” (nada más que un club) y no el otro slogan politizado…

¡Chapó por ellos!

Hoy puede ser el primer día del resto de nuestras vidas como culés no politizados. Si hay que jugar todos los partidos a puerta cerrada, FANTÁSTICO. Mejor ir desnudo por la calle que con ropas llenas de ladillas.

 

 

Versoma: “A UN HOMBRE DE VIDA VAGA”

Posted in versolipsis with tags , , on marzo 20, 2017 by César Bakken Tristán

A UN HOMBRE DE VIDA VAGA

 

Érase un hombre a una cama pegado

tan vago que soñaba que dormía

érase una vaguería impía

a una embarazada previa casado

 

érase un sonámbulo acostado

en un sofá cama siempre se tendía

era cual pelusa ahí sin querer caída

érase un sueño muy acomodado

 

érase una parada sin autobús

unos dientes por siempre sin lavar

una guerra sin nada, ni obús

 

unos cordones de zapato sin atar

érase una cruz católica sin Jesús

un soneto, como este, mal redactá…

 

 

© césar bakken tristán. 2017.

Coordino el ciclo de poesía: “Poesía cuestArriba” en Malasaña.

Posted in poesía on enero 16, 2012 by César Bakken Tristán

Cesar Bakken coordina las nuevas sesiones poéticas de Nacha Pub

Comienza el próximo jueves 19, a las 21:30 horas, un nuevo ciclo poético de carácter mensual en un nuevo local del bario de Malasaña. Estamos hablando de Nacha Pub(C/Monteleón 5) y del ciclo poético que se encarga de coordinar el poeta César Bakken y que llevarán por nombre “Poesía  cuestArriba“.

Hablamos con César Bakken sobre “Poesía cuestArriba” y sobre su propia obra poética.

CESAR BAKKEN y su relación con Malasaña

mi relación con Malasaña queda entre ella y yo, tengo novia y hay que ser discreto en estos asuntos…

Cuéntenos ¿Qué es “Poesía cuestArriba”?

Un ciclo de recitales poéticos heterogéneos, alejados del cliché de recital de poesía leída clásica y de su extremo: la perfopoesía. El ciclo es una mezcla de grandes poetas escénicos que usan distintos formatos de transmisión de su obra, pero priorizando sobre todo el contenido de la propia obra y la manera de hacerla llegar al espectador.
Tendrán lugar tres jueves al mes, a las 21.30h en Nacha Pub (C/Monteleón 5).

¿Por qué “Poesía cuestArriba”?

Porque la poesía que a mí me interesa es la transgresora, la que va contracorriendte, cuestArriba vaya.  Poesía que trasciende muchas veces del propio autor y se convierte en un hermoso grito de una sociedad caótica e injusta. Eso sí, aunándola con una gran calidad de contenido.

¿En qué se diferencia de otras convocatorias poéticas y periódicas que existen?

En que todos los poetas son punteros y de reconocido prestigio. Con esto no quiero menospreciar a otras convocatorias ni a los autores desconocidos que participan en las “jam sesión” por ejemplo. Pero sí es cierto que la cantidad siempre somete a la calidad.  En este ciclo cuento con la participación de poetas de sobrada categoría, más allá de los gustos.

Normalmente este tipo de convocatorias son gratuitas ¿no cree que esto hará que acuda menos gente? Parece que con la crisis y la situación actual, la gente no va ni gratis a estos eventos.

La gente sí acude a los eventos, el problema es que hay una enorme saturación de los mismos. Retomando mi respuesta anterior, creo que debería haber un cierto filtro de calidad para limitar los eventos y así lograr canalizar más al público. La crisis de la que se habla tanto no debe afectar a estos eventos de tanta callidad. Realmente no cobramos entrada, simplemente obligamos a que el público realice una consumición (con tapa) y así poder hacer sostenible el ciclo y pagar, además, al artista, que para mí es imprescindible, pues es un trabajador que tiene que ser remunerado por su trabajo; al igual que los que organizamos el ciclo.
En España estamos muy mal acostumbrados en esto, pues la gente no regatea a la hora de gastar en conciertos, discotecas, cine o compra de libros y música. Pero a la hora de los recitales se han acostumbrado a no pagar. Ese ha sido el gran error de miles de locales: hacer convocatorias gratuitas pensando en que con la venta de bebidas iban a sacar beneficios, cuando bien es cierto que el que no está dispuesto a pagar una mínima entrada (5€) por ver un espectáculo tampoco va a consumir.
Prefiero suspender el acto a hacerlo sin obtener ninguna retribución por el espectáculo realizado.
Tengo una dilatada experiencia como organizador y participante de eventos multiculturales y hablo desde mi propia experiencia.

¿Quienes van a ser los próximos nombres en este nuevo ciclo poético?

Abrimos con Sebastián Fiorilli el jueves 19 de enero.  Jesús Urceloy (26 de enero), Óscar Aguado (2 de febrero), Vanesa Pérez-Sauquillo (16 de febrero), Óscar Martín Centeno (23 de febrero), José Naveiras (1 de marzo), Julio Reija (22 de marzo) y, todavía sin fecha, Pepe ViyuelaFrancisco Cenamor y Carlos Salem.

Además de coordinador de “Poesía cuestArriba” usted también escribe poesía. Díganos, para quienes aún no le conocen, ¿cómo es Cesar Bakken poeta? o mejor ¿quién es Cesar Bakken?

Soy un tipo ecléctico a nivel creativo (o un patán diletante…)  Lo que más he desarrollado es la creación audiovisual. No me catalogo como poeta, sino como versolíptico. Hago “versolipsis”, que es poesía apocalíptica (irónica, critica –social y antropológica-, divertida, razonada, directa, irrreverente y muy sentimental). En ocasiones se acerca al monólogo y es muy participativa con el público. Es un género que se puede leer, pero especialmente creado para ser escuchado en directo.
Si alguien quiere conocerme le emplazo a que visite: http://www.cesarbakken.net
Además, por supuesto, de que acuda al ciclo de “Poesía cuestArriba”

Con toda esta proliferación de poetas, corrientes poéticas, performances, recitales y demás ¿en qué estado cree usted que se encuentra actualmente la poesía española?

Saturada y en la paradoja de que siendo un arte que suele ser seguida sólo por los propios poetas, demasiado subvencionada por el Estado para eventos culturales que dejan mucho dinero a unos pocos  (que muchas veces ni son poetas) y denostan a la gran mayoría. El Instituto Cervantes, la AECID y las administraciones públicas le han hecho un flaquísimo favor al mundo de la poesía, pues han creado una élite de poetas y eventos (nacionales e internacionales) que no se rigen por la calidad ni la pluralidad de participantes, sino por los intereses creados y el reparto y gasto de cantidades ingentes de dinero.

Dentro de la poesía actual, ¿donde se incluiría usted como poeta?

En los contestatarios, los que usan la pluma también como arma, pero sin olvidarse de la belleza de los versos.

¿Para cuando un libro de Cesar Bakken?

En poesía ya he publicado uno llamado: “Versolipsis”, con la Editorial Mar Futura. Y aparezco en decenas de compilaciones, sobre todo de concursos. El año pasado, por cierto, quedé finalista del I Premio de Poesía Joven José Hierro.


Su poética, al menos a mi parecer, se encuentra muchas veces con las greguerías ¿es así?

Sí, algunos versomas pueden parecer greguerías, pero más cercanos al verso que a la prosa de éstas.

¿Cesar Bakken es poeta o también es narrador o prefiere que se le califique como escritor?

Prefiero que me callifiquen con esta cita de Máximo Gorki: “Qué mejor oficio que ser hombre sobre la tierra”

Para terminar, recomiéndenos dos libros de poesía.

“Mass miedo” de Gonzalo Escarpa
“Arrojada” de Carmen Camacho

Posía cuestArriba arranca con nombres de poetas excepcionales como Urceloy, Martín Centeno, Vanessa Pérez Sauquillo, Viyuela, Óscar Aguado o el que abre el ciclo Sebastián Fiorillel próximo jueves 19 de enero a las 21:30 en Nacha Pub (C/Monteleón 5), entre otros

 

 

http://blogs.somosmalasana.com/somospoetas/2012/01/16/cesar-bakken-coordina-las-nuevas-sesiones-poeticas-en-nacha-pub/

Finalista del 1er Certamen Nacional de relatos cortos Harvey Milk

Posted in LITERATURA, Relatos on abril 19, 2011 by César Bakken Tristán

Hola, mi relato “El monstruo del armario” ha quedado finalista del

1er Certamen Nacional de relatos cortos Harvey Milk

la temática era: “lucha contra la homofobia”

Lo escribí ex profeso para el concurso, en 20 minutos, y no ha pasado corrección ortotipográfica, así que sed indulgentes conmigo.

Aquí podéis leerlo, si os apetece:

                        “El monstruo del armario”

En la vida hay cosas que nos marcan para siempre. Lo que más me ha influido en la vida, hasta el momento, es mi padre y los armarios. El motivo es el siguiente:

El primer recuerdo vital que tengo es a los 4 años, 6 meses y tres días. Yo estaba en la cama, metido debajo de la sábana y muerto de miedo. Recuerdo también que mi madre se sentó en la cama y me cogió entre sus brazos.

Cuando pasaron unos años mi madre me contó que ese día habíamos pasado la primera noche en la que actualmente sigue siendo su casa, por eso sé la edad exacta que tenía. Mientras ella ponía mi ropita en el armario de la habitación mi padre me dijo que ahora que estábamos en una casa nueva y con el suelo de parquet tenía que portarme bien y no ser malo. Según ella yo era un niño muy inquieto y por eso siempre estaba haciendo barrabasadas en la casa. Mi padre, que era un hombre muy severo, no estaba dispuesto a que un niño le rallase el parquet o estropeara los muebles nuevos que tanto le habían costado, por lo que ese día inventó una historia para amedrentarme y controlar mi agitación habitual. Me dijo que en el armario de mi habitación había un monstruo horrible que se comía a los niños malos, pero que si yo era bueno el monstruo no me haría nada. Esa misma tarde, antes de la cena, no se me ocurrió otra cosa que sacar mis coches de juguete y hacer una carrera por el pasillo. Cuando mi padre volvió de la calle, de hacer unas compras de última hora, y me vio tirado en el suelo y arañando el parquet, se enfadó muchísimo y me dio un bofetón, cogiendo todos mis coches y metiéndolos en una bolsa. Me llevó a mi habitación y, dejando la bolsa encima del armario, me dijo: “Ahí se van a quedar para siempre. Como vuelvas a portarte mal esta noche saldrá el monstruo del armario y te comerá”. Yo estaba llorando señalando los coches y diciendo que me los bajara. Mi padre se fue malhumorado y mi madre me dijo que le hiciera caso y fuera un niño bueno. Ella salió también de la habitación.

Yo hice caso omiso y arrastré una silla hasta la puerta del armario, dejando los consiguientes surcos en el parquet. Me subí a ella dispuesto a coger los coches cuando fui sorprendido por mi madre. Dice que al verla me asusté y me caí de la silla, haciendo un gran ruido, pues la silla también se cayó (y dejó un piquete en el suelo).  Mi padre vino corriendo y, al ver el estropicio y las marcas del parquet, empezó a pegarme hasta que ella le dijo que ya estaba bien, que yo era sólo un niño y tenía que ser travieso. Pero mi padre no lo veía de esa manera y decidió darme un escarmiento definitivo.

Esa noche mi madre me acostó, como siempre, y me contó un cuento. Lo que pasó a después se lo contó mi padre, pues ella no estaba ya en la habitación. Cuando me quedé solo me levanté, encendí la luz de la mesita de noche y fui hacia el armario a intentar recuperar mis coches una vez más. En es momento mi padre, que se había escondido dentro, salió de golpe dando un gran grito como de animal furioso. Yo salí espantado de la habitación, chillando y llorando. Por supuesto esa noche no dormí y la pasé debajo de las sábanas, como he explicado al principio. Durante todo el año siguiente mi madre me dijo que todas las noches, antes de apagarme la luz, tenía que abrir el armario y enseñarme que no había ningún monstruo en el.

Conforme fui creciendo comprobé que mi padre era un hombre severo, arisco, amargado y malhumorado. Y lo era especialmente conmigo, aunque se metía con todo el mundo, sobre todo con los que él llamaba: “maricones”. Según él casi todos los hombres que salían por la televisión lo eran. Ver con él cualquier cosa era un suplicio. Crecí temiéndole, pues a la mínima ya me estaba pegando, riñendo o castigando.

Un día ocurrió un hecho que marcó mi vida para siempre. Iba a salir a la calle y al pasar por la puerta del cuarto de mis padres vi que él estaba subido a una silla, dejando unas revistas encima del armario. Enseguida me aparté de la puerta y bajé a la calle. Yo tendría unos once años. Al día siguiente, estando sólo en casa, me atreví a curiosear encima del armario de mis padres, a ver que era lo que había allí. Cogí la escalera, pues con la silla no llegaba, y al asomarme comprobé que había multitud de revistas. Cogí una, al azar, y vi que era una revista pornográfica (aunque yo no lo supiera entonces). Empecé a ojearla y fue el primer día en el que se despertaron en mí los instintos sexuales. Todas las tardes me quedaba sólo desde la hora de la comida a la de la cena, por lo que a partir de aquel día siempre iba al armario y cogía una revista. Luego iba al cuarto de baño y me masturbaba con ella, para dejarla posteriormente en el mismo lugar, temiendo que mi padre la echara en falta. Así estuve unas semanas, siempre viendo escenas pornográficas de mujeres con hombres y de mujeres solas, hasta que un día cogí una revista en la que sólo salían hombres. Para mi sorpresa, comprobé que me excitaba más que las otras. Descubrí que mi padre tenía muchas revistas de esas y empecé a declinarme por ellas. Así fue como supe que me gustaban los hombres. En esa época desconocía lo que era ser heterosexual u homosexual, sólo sabía que disfrutaba mucho viendo esas revistas de hombres con hombres. Pensaba que tanto una cosa como la otra serían malas, porque mi padre escondía esas revistas.

Un sábado, cenando en el comedor, mi padre estaba viendo el fútbol y en el descanso del partido mi madre cambió de canal a un programa en el que estaban hablando varias personas. De repente, una de esas personas enseñó una revista, la misma que una de gays que tenía mi padre y dijo: “¿por qué yo no puedo comprar esto en un quiosco sin que la gente me mire mal?”  Mi padre se levantó y gritó: “¡Porque eres un maricón!” y cambió de canal, diciendo: “Hay que joderse con este país, ahora las mariconas pueden salir por la televisión y decir sus mariconadas” “menuda patada en los huevos les daba yo, ¡maricones de mierda!”. Miré a mi padre con asombro, pues estaba criticando a una persona por enseñar una de las revistas que él tenía.

Conforme fui creciendo aprendí la diferencia entre heterosexuales y homosexuales. En mi colegio los chicos hablaban cada vez más de las chicas y las chicas parecían hacer lo mismo sobre los chicos. Descubrí que antes de ser gay hay que ser mariquita, pues a un compañero mío le decían mariquita porque nunca hacía deporte con nosotros y solía jugar con las chicas. A mí no me gustaban los juegos de chicas, me gustaban los de chicos y por eso jugaba siempre con ellos, sobre todo al fútbol. Empezamos a ver revistas porno que nos encontrábamos en la calle. Todos hablaban de lo buenas que estaban las tías que salían, pero yo me fijaba sólo en los hombres.

Ahora tengo 30 años y hace 10 que mi padre no me habla, desde que le dije que era gay y me echó de casa. Nunca le he dicho que si soy gay es, en buena parte, gracias a sus revistas. Supongo que con los años hubiera descubierto que mi sexualidad era esta, pero lo cierto es que gracias a él lo descubrí muy pronto. No le he comentado nada de las revistas porque yo, al contrario que él, sé respetar a las personas y no me gusta humillarlas, mucho menos si es mi padre, por muy cabrón que sea.

Cuento esta historia para demostrar que muchos homóbofos lo son por miedo a que se sepa que a ellos les atraen sexualmente las personas de su mismo sexo.  Y también la cuento porque me hace una gracia enorme mi relación con los armarios: primero miedo atroz, luego placer, luego años de estar “dentro de él” y por último un momento de “salida de él”. Sobretodo me hace gracia saber que mi padre nunca “saldrá del armario”. Se limitará a coger y dejar revistas encima de él.  Y lo que más me divierte de todo esto es comprobar como en los armarios no hay monstruos, sólo cobardes.

césar bakken

2011

Gadafi y ¿la erótica del poder?

Posted in versolipsis on marzo 2, 2011 by César Bakken Tristán

¿La erótica del poder?

Gadafi nació en 1942

9 meses después de una sadomasoquista pesadilla húmeda de su madre

por eso ahora  tiene 69 años

el número erótico

precisamente fue en otro 69

en 1969

cuando dio el golpe de Estado que le llevó al poder

Gadafi

la erótica va a acabar contigo

la erótica del poder

erótico nunca has sido

poderoso sí

ahora no eres ni lo uno ni lo otro

y la culpa es tuya

enemiguite

porque te inyectas botox y eres todavía más feo

porque no aceptas votos electorales y el pueblo te ha derrocado

y ya no hay marcha a  atrás

(ojalá la hubieran usado tus padres

por cierto)

estás en el fango

nadie va a inyectarte más botox ni tú vas a no permitir votos

¿por qué?

porque no vas a cumplir los 70

hijo de puta

Mis versomas: “Extraño a todo” y “A mi madre”, premiados.

Posted in poesía on febrero 8, 2011 by César Bakken Tristán

Hola, el versoma “a mi madre” ha ganado el Certamen de poesía “Lating Heritage Foundation” (EEUU, enero 2011) (premio compartido)

El versoma “extraño a todo” ha sido Finalista del I Premio Internacional de poesía jóven, FCP José Hierro ( Madrid, febrero 2011).

 

Ambos versomas pueden verse en la categoría: “poesía” de este blog.

 

Por desgracia no he obtenido dotación económica, pero en el primer caso sí la publicación del versoma en un libro de una enorme tirada a nivel mundial y en el segundo el “prestigio” de haber estado entre los finalistas de un certamente de una prestigiosa entidad.

Espero que el mes que viene haya otro premio! y si es con dotación económica mi estómago lo agradecerá!

 

Saludos!

“El misticismo laboral. Análisis de la conversión del parado en ateo laboral”

Posted in Ensayos on diciembre 18, 2010 by César Bakken Tristán

El trabajo es el único medio para sobrevivir que tienen la mayoría de los seres humanos. Actualmente esta supervivencia está menoscabada por la escasez y precariedad del empleo, y conseguir un trabajo se ha convertido para muchas personas en algo inalcanzable.  Esto degenera en un estado de necesidad que hace que el parado se encomiende a quien sea con tal de salir de esa situación. Y es esta misma situación de necesidad la que convierte a las personas que generan empleo, los empresarios, en auténticos demiurgos[1]. Con el paso del tiempo, y la  prolongación de este estado de desempleo, el trabajo se torna en algo inalcanzable o, cuanto menos, de dudosa existencia, de ahí que el parado deje de encomendarse a nadie y saque sus propias conclusiones.

Aquí está el origen de un nuevo grupo de seres humanos, víctimas de la sociedad moderna: los ateos laborales. Personas que niegan la existencia del trabajo y para los cuales este se ha convertido en un auténtico dogma de fe. Esta herejía socio-laboral les ha llevado a sufrir autos de fe[2] por los cuales la sociedad (ejerciendo de tribunal eclesiástico)  les absuelve y les otorga un misérrimo empleo como penitencia, o bien les castiga a seguir sin trabajo.

Esta es, pues, la génesis del misticismo[3] laboral.

Pero no hay que confundir el problema del desempleo occidental con el de la pobreza mundial. La pobreza, entendida como escasez o carencia de lo necesario para el sustento personal, ha existido (y existe) en prácticamente todos los grupos humanos donde hay diferencias sociales; también hay que considerar que cada sociedad y cada época aporta matices a la definición y la vive de manera distinta. El parado occidental (concretamente el español)  es al que se refiere este ensayo.  Este tipo de pobreza, la laboral, ataca en general a la dignidad humana sin poner en peligro la vida del parado pues, aunque resulte humillante y frustrante, casi siempre podrá subsistir gracias a la atención de instituciones caritativas y a la acogida familiar o de amigos solidarios. Aunque, eso sí, no podrán llevar una vida de ciudadano normal; no podrán gozar de confort, criar una familia, tener un patrimonio, cuidar de su salud, disfrutar del ocio, etc. Simplemente sobrevivirán en la ciudad mientras la vida pasa cerca de ellos sin a penas tocarlos.

En cualquier caso, a estos ateos laborales hay que diferenciarlos de los ateos religiosos y, sobre todo, de los teístas o beatos, por mucho que haya conexiones conceptuales relativas al desempleo entre ambos grupos. Por ejemplo, la Madre Teresa vivió la virtud de la pobreza desde el punto de vista teológico, afirmando: “La pobreza no ha sido creada por Dios, somos nosotros quienes hemos creado la pobreza (en sentido socioeconómico). Ante Dios, todos somos pobres (en sentido espiritual). La pobreza es bella, siempre existirá y queremos que los pobres vean la pobreza correctamente, aceptarla y tener fe en que el señor proveerá”.

Este tipo de reflexiones, de una mujer que fue beatificada y Premio Nóbel de la Paz, chocan frontalmente con el ideal de los  ateos laborales sin que estos menosprecien la enorme labor social y humanitaria que la Madre Teresa hizo en vida. Estas manifestaciones son del pleno agrado de los empresarios, los cuales podrían aprovecharlas, por ejemplo, para decir que el trabajador que se salga del redil y no acepte la injusticia estará “vendiendo su alma al diablo”.

Mucho antes de esto, a finales del siglo XII, de la angustia de la pobreza nació un nuevo cristianismo, el de Francisco de Asís. Los frailes franciscanos decidieron seguir el ejemplo de Cristo y ser pobres entre los pobres. Así mendigaban el pan o trabajaban para obtenerlo. En un principio, carecían de vivienda. Cuando se les obligó a vivir en conventos, los construyeron en los suburbios, cerca de los miserables. A mediados del siglo XVI nacen los jesuitas, que al igual que los franciscanos enarbolan la bandera del cristianismo primigenio, el del pesebre. No hace falta incidir en el crecimiento de ambas Órdenes (y de todas las demás), siempre bajo el auspicio del voto de pobreza, pero sobre todo bajo un suntuoso patrimonio conseguido gracias a la complicidad del Estado y al servilismo de los beatos y clérigos de bajo nivel jerárquico. Tanto fue el poder de estas Órdenes y de la Iglesia Católica, y el enriquecimiento del alto clero (lo cual generó mucha desigualdad social y aumento de la pobreza) que durante la segunda mitad del siglo XIX la mayoría de su patrimonio tuvo que ser desamortizado por el Estado español, el mismo que ahora genera el desempleo. En definitiva, la pescadilla que se muerde la cola.

El paro es actualmente uno de los principales problemas de nuestra sociedad. Históricamente el número de personas desempleadas ha ido oscilando según el ciclo económico en el que el país estuviera inmerso. Actualmente, a las puertas del año 2011, la tasa de desempleo en España duplica la media de la del resto de países europeos (datos publicados por Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, el 31-08-2010). Esto presupone que  son muchos millones las personas paradas en este país, cifra que se vería muy aumentada si se incluyera a toda la población no registrada en las oficinas del INEM y a la que se encuentra en situación irregular.  Se puede afirmar, por lo tanto, que la falta de empleo o su irregularidad es la mayor fuente de exclusión social en España ya que en esta sociedad la mayoría de la población vive de trabajar para los demás. Esto significa que la falta de empleo es un problema enorme y de difícil solución. Pero es un problema que no camina solo, pues de su mano va el empleo precario, una de las características  más singulares del mercado de trabajo español que lo diferencian, en negativo, respecto del conjunto de países europeos. La contratación temporal es un rasgo estructural de nuestro empleo. Casi la mitad de la población asalariada tiene un contrato temporal, con la carga de negatividad e inseguridad que  eso conlleva.

Del mismo modo, dentro del sector laboral de empleados fijos la mayoría de ellos tienen unos contratos precarios, desde el punto de vista retributivo y de derechos laborales, y están bajo el yugo de unas condiciones de despido que favorecen desmesuradamente al empresario el cual se ve auspiciado por los Tribunales de Justicia, que aplican la ley laboral siempre a favor de ellos. La precariedad tiene que ver tanto con las formas contractuales en que se da un trabajo como con las características de su contenido. En nuestra sociedad, donde el trabajo y el empleo constituyen un mecanismo básico de distribución de la renta, de autonomía económica y de posición social, el empleo precario supone: dependencia, dificultad o imposibilidad de acceso a los recursos básicos de la sociedad y exclusión social.

Esta precariedad está provocada por las actuales relaciones de poder, reguladas por el Gobierno y el Congreso de los Diputados mediante su legislación y provocada, fomentada o mantenida por los empresarios. Un simple cambio negativo en las expectativas de los empresarios puede provocar una disminución de su demanda de bienes de inversión lo que originará una serie de reacciones en cadena en la que se irá perdiendo empleo sucesivamente en diferentes sectores industriales. La consiguiente disminución en la capacidad adquisitiva de los trabajadores puede agravar el círculo vicioso prolongando indefinidamente la situación de desempleo. Este comportamiento del empresario, el cual sólo mira por sus beneficios y utiliza al trabajador por la plusvalía [4] y sólo mantiene contratos que le sean muy rentables (porque el trabajo de una persona siempre le resulta rentable, pero si el trabajo de varias personas puede reducirlo a una, despedirá sin miramientos a estos empleados que disminuyan sus ganancias) debería suponer un enfrentamiento hostil con todos los trabajadores. Pero esto, paradójicamente, no es así. Hay ciertos comportamientos que, aunque no sean fácilmente explicables racionalmente, todo el que haya trabajado en una empresa sabe que son muy comunes. Hay un nutrido grupo de trabajadores que se esfuerzan más de lo que les exige la empresa. Es comprensible por tanto que la empresa les pague más de lo estrictamente necesario para que permanezcan en sus puestos. En este mismo grupo están los trabajadores que echan horas extras gratuitas. Se produce una especie de lealtad mutua entre estos empleados (“pelotas”) y los empleadores (“explotadores”). Y yendo todavía más allá, el miedo al desempleo provoca que la relación de poder empresario-trabajador haya aumentado hasta cotas inimaginables, subyugando a los históricos logros en materia de derechos laborales, y se haya producido una involución en los derechos de los trabajadores, los cuales se vuelven personas serviles que obedecen cualquier orden por injusta y arbitraria que esta sea.

No obstante, la precariedad salarial no se extiende a todos los trabajadores. Hay un grupo de ellos que están altamente retribuidos atendiendo siempre a las necesidades del empresario. Esto explica el fenómeno de la gran cantidad de empleos con salarios altos en un mercado laboral tan precario. Podríamos dividirlos en dos grupos:

1               Los trabajadores “enchufados” y/o cuyo puesto de trabajo nazca o sea mantenido debido a una relación de poder preestablecida entre empresarios, o por puro nepotismo [5].

2                Los trabajadores indispensables para el correcto funcionamiento de una empresa. Esto denota el temor de los empleadores a que, en el caso de que bajasen los salarios cada vez que la empresa atravesara una coyuntura difícil, los primeros trabajadores en abandonarles serían los mejores, los que se sintieran confiados en encontrar fuera otro puesto mejor pagado. Se produciría así un fenómeno de selección darwinista de los menos eficaces que redundaría en perjuicio de la empresa.

Llegados a este punto es necesario incidir en el fenómeno de la inmigración masiva, la cual es el reflejo máximo de un mundo que fagocita y mueve a millones de personas con la única pretensión de vivir. Pero estos inmigrantes no están, en general, dentro del grupo de ateos laborales en España, pues su estado de necesidad es tal que aceptan cualquier trabajo y lo ven como algo relativamente bueno en comparación con la situación que vivían en su país de origen. Esta situación de necesidad es aprovechada por el empresario que se torna en vampiro ante estas personas y multiplica sus beneficios al multiplicar la plusvalía del trabajador. Las consecuencias directas de esta situación la sufren los ateos laborales españoles, que ven como el “paraíso prometido después de la muerte” es su única solución de llevar una vida digna… aunque ya no sea en vida.

Curiosamente toda esta inmigración masiva es teísta y colabora a relanzar a la cada vez más depauperada Iglesia Católica en España. Y más curiosamente todavía, toda esta inmigración masiva sí era parte potencial de la masa social de ateos laborales en su país de origen. Y si han salido de esa situación es gracias a su teísmo y a haber llegado a su particular versión de La Tierra Prometida, lo que constituye una especie de diáspora[6] moderna. Y extremadamente más curioso todavía,  su teísmo fue impuesto por los españoles a partir del siglo XV, luego estamos recogiendo ahora las tempestades sembradas.

Con esto puede verse que el teísmo no está reñido con el ateismo laboral. Hay que señalar que el monoteísmo llega hasta los hombres en virtud de una revelación expresa de Dios, que ocurrió en un lugar y un momento determinado de la historia y tuvo como destinatario un hombre concreto: el patriarca Abraham (siglo XIX a.C) Este Dios no es un ser abstracto, no es un concepto. Es una persona viviente que mantiene relaciones personales vitales con los seres humanos que pueblan la tierra a través de los tiempos. El monoteísmo no es, pues, producto de la razón. Es don de la fe a través de una comunicación personal con Dios. El primer pueblo en profesar una religión monoteísta fue Israel. En un primer momento, con Abraham, tal vez sólo tuvo la forma de monolatría. En la época de Moisés (hacia el siglo XIII a.C.), era ya un claro monoteísmo, cada vez más acentuado  y purificado de contaminaciones politeístas gracias a las enseñanzas de los profetas (a partir del siglo IX a.C.). El mensaje cristiano de Jesús se declara heredero directo de esta fe monoteísta. En cuanto al Islam, el Corán manifiesta en repetidas ocasiones que su doctrina sobre la divinidad es simple continuación de las doctrinas monoteístas de los judíos y cristianos.

Probablemente el ateísmo haya existido desde el origen de las creencias teístas, ya que es difícil que la totalidad de los miembros de una sociedad compartan su pensamiento religioso. A lo largo de la historia, las opiniones teístas ligadas a la religión han tenido generalmente una posición predominante en las sociedades. Los oponentes de estas posturas no han tenido siempre la oportunidad de expresar sus puntos de vista en público. Por eso, en distintos momentos históricos, es raro encontrar puntos de vista ateístas en manuscritos u otros referentes históricos. En términos mundiales sí existen ateos y agnósticos en todos los países del mundo, su número es más reducido en países pobres y menos desarrollados que en los países ricos e industrializados. Los ateos laborales son una minoría dentro de la sociedad española y, al contrario que otras tendencias ideológicas o religiosas, es el único grupo que desea su propia extinción, pues ha sido creado por la necesidad y aspira a vencer este estado de necesidad y que el grupo como tal sólo sea un recuerdo.

Históricamente con el surgimiento de los estados socialistas, nacidos de la Revolución de Octubre (1917), el ateísmo pasó de ser una postura minoritaria a ser una política de Estado. Principalmente en la Unión Soviética y en los países firmantes del Pacto de Varsovia, el afán del estado por imponer el ateísmo materialista derivado del marxismo fue causa de persecución para las diversas religiones practicadas en esos países. Contrapuestos a ellos, la mayoría del resto de países del mundo institucionalizaron la separación de la Iglesia del Estado, declarando el estado laico, siendo los países árabes la principal excepción. A lo largo del siglo XX ciertos países del bloque socialista adoptaron la laicidad en favor del ateísmo de estado. Pero en estos países no se dio ningún rasgo de ateismo laboral pues, como hemos indicado al principio, este término ha surgido en la actualidad. Antiguamente, con mayor opresión, en estos países el trabajo estaba garantizado aunque las condiciones laborales fuesen paupérrimas. Aquí podría haber surgido un agnosticismo laboral, pero nunca un ateismo. Con la caída del bloque socialista, en los años 90 del siglo XX, las religiones en los antiguos países socialistas retomaron parte de su antigua importancia si bien el ateísmo continúa siendo muy común en estos países. Ahora sí podría surgir allí un ateismo laboral.

El teísmo condena por lo general al ateísmo como inmoral por no aceptar el fundamento de la moral teísta: los mandatos morales de la divinidad. La diferencia fundamental entre la moralidad teísta y la ateísta, es que la primera emana de la autoridad divina, mientras que la segunda es el producto de reflexiones personales ancladas en el mundo tangible. El ateismo laboral es un rechazo a las normas sociales que han llevado a millones de personas a vivir en la precariedad  y a otros menos a vivir en la opulencia, mientras la mayoría permanece en silencio temerosa de caer en la precariedad y deseosos de alcanzar la opulencia.

Debido a las diferentes definiciones de ateísmo, histórica y culturalmente, algunas personas discriminadas podrían no ser consideradas realmente como ateas por los modernos criterios occidentales. En las democracias constitucionales la discriminación legal contra ellos es poco común pero algunos ateos y grupos de ateos han protestado por las leyes, regulaciones e instituciones que ven como discriminatorias. En algunos países islámicos los ateos son objeto de exclusión, incluida la falta de estatus legal o incluso la sentencia de muerte en el caso de la apostasía[7]. El ateo laboral es un forzado apóstata social que sufre no una pena de muerte, sino una pena de vida que puede llevarles, ocasionalmente, a la muerte; y con toda seguridad a la discriminación de la mayoría de la sociedad acomodada y de sus instituciones y recursos, a los cuales no tienen acceso. Los ateos laborales, a pesar de ser millones, son una minoría dentro de una sociedad sumisa: son una rara avis[8].

La intervención del Estado para fomentar el empleo está llena de dificultades. Las políticas expansivas pueden producir desagradables efectos secundarios, provocando inestabilidad monetaria y otros desequilibrios. Si lo que se busca es una oferta de empleo bien remunerado y sostenida a largo plazo, habrá que actuar de forma muy cuidadosa para no terminar agravando el problema. El aumento de la demanda de trabajadores puede conseguirse con medidas fiscales que reduzcan los costes salariales para las empresas reduciendo las contribuciones obligatorias a la Seguridad Social. Esto conlleva que el Estado tendría que recuperar estas pérdidas fomentando otro tipo de ingresos, sobre todo en el ámbito de los impuestos indirectos, lo cual quiere decir que sería el trabajador quien tendría que pagar más impuestos al Estado para conseguir mayor contratación laboral, mientras el empresario  aumentaría sus beneficios gracias a las nuevas plusvalías de sus nuevos trabajadores. El Estado también  puede aumentar los puestos de trabajo subvencionando la contratación de trabajadores que sean menos eficientes, minusválidos, jóvenes en su primer empleo, etc. La flexibilización de los empleos, autorizando contratos temporales y facilitando los despidos, supone de hecho abaratar los costes laborales de las empresas aunque a costa de la precarización del empleo.  Paradójico, como vemos, el papel del Estado en el tema laboral.

El Estado apoya a los empresarios en un falso afán de apoyar al trabajador. Pero el Estado no es algo intangible, no es el Dios de las confesiones monoteístas. Está dirigido por personas de carne y hueso con nombres y apellidos y que, curiosamente, casi siempre suelen ser empresarios o derivan a eso una vez abandonan su cargo político. Así mismo, los clérigos españoles (de todas las graduaciones) viven principalmente de la financiación, las prerrogativas y las concesiones del Estado. Ahora mucho menos que hace cuatro décadas pero siguen viviendo a su costa, por mucho laicismo que se proclame en la legislación vigente. Y curiosamente los mayores feligreses siguen siendo una casta beneficiada en el actual sistema legal que permite y fomenta la injusticia social, el clasismo y el favoritismo institucional. La nueva remesa de feligreses antes comentada, llegada con la inmigración masiva, le ha venido muy bien a la Iglesia Católica, pues todo movimiento de masas (salvo el obrero) viene perfectamente a colación para el mantenimiento de un estatus indignamente ganado con los siglos e igualmente indignamente mantenido en la actualidad.

Estado, Iglesia y empresarios caminan juntos; son uno y trino. No sonríen ante el ateismo, aunque les da igual, porque no les afecta ni va a variar el statu quo en el que tan a gusto se encuentran. El ateismo laboral sí les afecta porque es la consecuencia directa de sus malas obras, de sus malas gestiones y de su corrupción. Pero esta afectación no significa nada porque las minorías nunca llegan a nada y lo saben. Y si en el caso de los trabajadores ni siquiera las mayorías tienen poder de decisión, gestión o cambio; un subgrupo de estos, como son los ateos laborales, mucho menos. Pero lo que sí tiene este nuevo grupo social es la fuerza de la razón. Y con este argumento tal vez no vayan a mejorar su situación, pero por lo menos harán que sus reivindicaciones sonrojen a los poderosos y que, tal vez, algún día la mayoría se pronuncie y la sociedad española logre dar algún giro encaminado a la instauración de la justicia social y a la consecución de una vida satisfactoria para todos sus habitantes.


[1] En la filosofía de los platónicos y alejandrinos, dios creador. En la filosofía de los gnósticos, alma universal, principio activo del mundo.

[2] Manifestación pública de la Inquisición. Si la sentencia de la Inquisición era condenatoria, implicaba que el condenado debía participar en la ceremonia así llamada, que solemnizaba su retorno al seno de la Iglesia, o su castigo como hereje impenitente.

[3] Experiencia muy difícil de alcanzar en que se llega al grado máximo de unión del alma humana a lo Sagrado durante la existencia terrenal. Se da en las religiones monoteístas, así como en algunas politeístas. En el caso del Cristianismo puede ir acompañado de manifestaciones físicas sobrenaturales denominada milagros

[4] es el valor que el trabajo no remunerado al trabajador asalariado, crea por encima del valor de su fuerza de trabajo y que se apropia gratuitamente el empresario. Forma la base de la a cumulación capitalista.

[5] Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos

[6] dispersión de grupos étnicos o religiosos que han abandonado su lugar de procedencia originaria y que se encuentran repartidos por el mundo, viviendo entre personas que no son de su condición.

[7] negación, renuncia o abjuración a la fe en una religión

[8] Persona o cosa conceptuada como singular excepción de una regla cualquiera

    VÍDEO DE 2 RECITALES

    Posted in versolipsis on julio 15, 2010 by César Bakken Tristán

    Hola.

    Aquí os dejo un mini-vídeo (casero) de 2 de los 4 recitales que hice el mes pasado en Lavapiés.

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    Posted in versolipsis on junio 24, 2010 by César Bakken Tristán

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