Archive for the Theatrum mundi KAREN GARCÍA Category

KAREN GARCÍA: Planeta Mentira.

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags on noviembre 9, 2021 by César Bakken Tristán

Las vacunas. La industria médica.

La industria farmacéutica.

Las noticias de la tele. De las 15:00. De las 21:00. De las 00:00.

La Historia del Mundo.

La historia de “Paz y Amor” de ese vende humos que es

Psicólogo,

u Odontólogo

u “Conscienciólogo”

Los curas.

Las monjas.

El Sufismo

El catolicismo

El Vaticano

La Nasa

La Masa

Anabolizantes

Antiperspirantes

Tu amor… por los animales… en el plato.

¡Mentira!

Tu amor… por tus hijos

En el patio

De una prisión (cuanto más lejos, mejor) …

Educativa.

Los “profesores”, el “magisterio”.

La sacrosanta “educación”.

¡Mentira!

Somos buenos

¡Mentira!

No respondas, no hables,

No te inquietes, no revientes.

¡Mentira!

Libertad, igualdad, fraternidad.

¡Mentira, mentira, mentira!

ONG, Fundaciones, Protectorados… del Mal.

¡Mentira!

Navidades. Regalos. Paz y amor.

Pavo muerto.

Pavos (sin uno en el bolsillo) muertos.

Paz y amor. Y las “bolas” (brillantes, pero bonitas en el árbol)

De la verdad, de la Vida…

¡Mentiras!

“Lo hacemos por tu bien…”

¡Mentira!

Justicia… Ciega… con dos platos vacíos… ¡vendados ojos!

¡Mentira!

Las nubes… ya no son nubes…

¡son mentira!

Aluminio, cesio, bario… ¡variada mierda!

Psicólogos, politólogos, terapeutas, sacerdotes… futbolistas, nadadores, recogedores…

De la caca que no se debe ver…

¡Mentira!

Fact-checkers… el cheque, siempre a punto… es “un hecho”.

Mentira. Mentira. Mentira…

“La nuestra es una sociedad amiga de los niños”

“La nuestra es una sociedad que ama a las mujeres”

Eslóganes, patrañas…

el gran igualador…”

¡Mentira!

Cirugía estética. Estética reducida…

A una miopía… operable… o no…

¡Mentira, que se vea!

Amigos… 10.000. Los compro,

Por 10 yens.

Y el chino… nos engaña

A nosotros…

(Los refranes…

¡Mentira!)

Y “la progre”, la cultureta, la amante de las mujeres…

Te acuchilla…

Todo por sobrevivir… en el pódium…

Y me pongo (¡te pones!) una sonrisa

Falsa… tras una máscara

(de ojos, y también de boca…)

Putas mentiras.

Propongo renombrar el planeta tierra…

Debería llamarse El Planeta Mentira…

Lo abarca todo, lo abraza todo…

Lo penetra… lo envuelve…

Querido Planeta Mentira…

¿Cuánto tiempo te quedará?

KAREN GARCÍA: Música anti-plandemia. The housemartins.

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags on mayo 30, 2021 by César Bakken Tristán

Tiempo para recordar música del pasado (pensante): de unos monstruos que, en más de una de sus canciones (Think for a minute, Me and the farmer, Get up off our knees) nos cuentan y recuerdan que, gilipollas, hubo siempre… aquí, allá y acullá… Y eso, sí, conforta…

Ahí van 2 de las canciones de estos pedazo de genios británicos (y al loro, al loro con la letra… lo más importante a tener en cuenta, ahora, aparte de su buenísima música y voz…). Empezamos por Sheep:

Sometimes I get so angry with the simple life they lead

The shepherd’s smile seems to confirm my fears

And they’ve never questioned anything, never disagreed

Sometimes I think they must have wool in their ears

And when you see a can, I see a crock

And when you see a crowd, I see a flock

It’s sheep we’re up against (sheep we’re up against) (sheep we’re up against) (sheep we’re up against)

It’s sheep we’re up against (sheep we’re up against) (sheep we’re up against) (sheep we’re up against)

When I was young, they used to get me counting sheep

But the counting I did was all in vain

Now when I’m tired and I’m trying to get to sleep

I count humans jumping onto trains

And when you see a can, I see a crock

And when you see a crowd, I see a flock

It’s sheep we’re up against (sheep we’re up against) (sheep we’re up against) (sheep we’re up against)

It’s sheep we’re up against (sheep we’re up against) (sheep we’re up against) (sheep we’re up against)

And when you see a can, I see a crock

And when you see a crowd, I see a flock

It’s sheep we’re up against (sheep we’re up against) (sheep we’re up against) (sheep we’re up against)

It’s sheep we’re up against (sheep we’re up against) (sheep we’re up against) (sheep we’re up against)

Whoa, sheep we’re up against

Whoa…

Traducido al español:

A veces me enfado tanto con la vida simple que llevan

La sonrisa del pastor parece confirmar mis miedos

Y nunca han cuestionado nada, nunca han estado en desacuerdo

A veces pienso que deben de tener lana en los oídos

Y cuando ellos ven una lata yo veo una vasija… una mentira obvia (juego de palabras)

Y cuando tú ves una multitud, yo veo un rebaño

Estamos en contra de las “ovejas” (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas)

Estamos en contra de las “ovejas” (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas)

Cuando era joven, me solían tener contando ovejas

Pero todo el cálculo que hacía era en vano

Ahora cuando estoy cansado y quiero dormir

Cuento humanos saltando sobre trenes

Y cuando ellos ven una lata yo veo una vasija… una mentira obvia (juego de palabras)

Y cuando vosotros ves una multitud, yo veo un rebaño

Estamos en contra de las “ovejas” (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas)

Estamos en contra de las “ovejas” (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas)

Y cuando ellos ven una lata yo veo una vasija… una mentira obvia (juego de palabras)

Y cuando vosotros veis una multitud, yo veo un rebaño

Estamos en contra de las “ovejas” (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas)

Estamos en contra de las “ovejas” (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas) (en contra de las ovejas)

Y ahora, otra canción fundamental para subir el ánimo y sentir que no pasa nada conque haya tanta oveja…. y tanta “mentira obvia”: y es que estos británicos hacía ya más de 30 años pensaban lo mismo mismito que nosotros (¿¡nosotros!?) ahora… y lo cantaban…: ¡Levantad las puñeteras rodillas del suelo!:

Get Up Off Our Knees

Famines will be famines, banquets will be banquets

Some spend winter in a palace, some spend it in blankets

Don’t wag your fingers at them and turn to walk away

Don’t shoot someone tomorrow that you can shoot today

Time to end the praying

Listen what they’re saying

Get up off your knees

You can wag your finger till your finger’s sore

Shake your head till it shakes no more

Paupers will be paupers, bankers will be bankers

Some own pennies in a jar, some own oil tankers

What may sound like tomorrow could be ours today

There’s no more need for sorrow if we get off our knees to pray

Time to end the praying

Listen what they’re saying

Get up off your knees

You can wag your finger till your finger’s sore

Shake your head till it shakes no more

Countries will be countries, borders will be borders

Some have lost their folks at war, some have given orders

Don’t wag your fingers at them and turn to walk away

Don’t shoot someone tomorrow that you can shoot today

Time to end the praying

Listen what they’re saying

Traducido al español:

Las hambrunas serán hambrunas, los banquetes serán banquetes

Algunos pasan el invierno en palacio, otros lo pasan dentro de mantas

No les menees tus dedos (en desaprobación) y gires para otro lado

No dispares a nadie mañana al que puedas disparar hoy

Tiempo para terminar el rezo

Mira lo que dicen

Levántate de tus rodillas

Puedes menear tu dedo (en desaprobación) hasta que tengas el dedo dolorido

Sacude tu cabeza (en desaprobación) hasta que no se sacuda más

Los pobres serán pobres, los banqueros serán banqueros

Algunos poseen peniques en una jarra, otros poseen tanques de petróleo

Lo que puede sonar como mañana podría ser nuestro hoy

No hay más necesidad de aflicción si nos levantamos de nuestras rodillas para rezar

Tiempo para terminar el rezo

Mira lo que dicen

Levántate de tus rodillas

Puedes menear tu dedo hasta que tengas el dedo dolorido

Sacude tu cabeza (en desaprobación) hasta que no se sacuda más


Los países serán países, las fronteras serán fronteras

Algunos han perdido a su gente en la guerra, otros han dado órdenes

No les menees tus dedos (en desaprobación) y gires para otro lado

No dispares a nadie mañana al que puedas disparar hoy


Tiempo para terminar el rezo

Mira lo que dicen

KAREN GARCÍA: El extraño cumpleaños.

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA on mayo 26, 2021 by César Bakken Tristán

Me cuenta mi amigo Antonio su caso… que realmente sería digno de ser publicado en dicho periódico… caso de que pudiéramos desplazarnos atrás en el tiempo.

Y es que me cuenta, afligido, su nueva situación (como si de un culebrón –que ya me sé de memoria y casi me sé el final– se tratara); en unos cuantos días será su cumpleaños: 42 magníficas primaveras de un hombre con todas las letras: inteligente, educado, divertido, “viajado…” y, sobre todo, buena gente… En fin… el hijo que todo padre/madre desearía tener, si está en su sano juicio…

Y hete aquí que en la previsible celebración que (nunca) se llevará a efecto, su madre le manda un mensaje de voz: “Antonio, que como va a ser tu cumpleaños el jueves, que te pases por casa y te dejo algo de comer en el jardín, para celebrarlo…” (sic).

Antonio me lo cuenta… y yo le respondo: “Bueno, pues la misma dinámica del año pasado, ¿no?”. Y es que en todo el año precedente los padres (en su setentena) y el hermano de mi querido amigo han rehusado tener todo tipo de contacto directo con él. Y también, de paso, con el hijo de mi amigo (que es el nieto de la familia, pues –él único-). ¿El porqué? Pues porque los padres de Antonio (los abuelos), convencidos y aterrorizadísimos (lo dijo la tele y ni más ni menos que el Presidente, que no es poco decir) desde el pasado mes de marzo de 2020 de que un terrible virus iba a acabar con su vida de la manera más inmisericorde, se cerraron (desde la antedicha fecha) a cal y canto en la casita-chalet de 2 plantas en la que residen habitualmente, y salvo en contadísimas ocasiones en que salen de casa (para comprar comida, una vez a la semana), los individuos en cuestión (la madre de Antonio, el padre y su –único- hermano) decidieron hacer una “burbuja” y aislarse del resto de los seres humanos (como así recomendaban los “expertos”) de manera que solo se relacionarían con las personas convivientes, que en su caso, y como ya hemos dicho, resultaron ellos 3. Desde entonces Antonio ha tenido poca o nula relación con ellos. O, para ser más precisos, su relación ha consistido en ir a visitarles a su casa; pero ellos jamás le han dejado entrar en el interior de la misma: solo en el abundante y verde jardín que la rodea mientras la madre (que siempre, me cuenta Antonio, y de toda la vida, solo tiene una única obsesión, ¡que su hijo coma!) le deja algún plato ya preparado en una escudilla… perdón, en un plato apartado en una esquina del jardín, cerca de una caseta de madera donde a veces hacen (hacían, porque ahora eso debe de ser peligroso, claro) barbacoas, etc… Y cada vez que mi amigo Antonio ha pasado por la casa para hacerles una visita, etc… ellos han salido con la cara tapada hasta la zona del entrecejo con alguna frase (esta es la última) como… “esta es una mascarilla especial del CESIZ” –sí, con “z” final lo pronuncian–, mientras apuntan con orgullo al inmenso bozal apretado a la piel- “que es mecánica y atrapa el virus de manera instantánea. ¿A que te gusta, hijo?” -le explican orgullosos a mi abochornado amigo, ante su mirada atónita –ya no le quedan fuerzas ni para responder, ante semejante sinrazón–.

He de admitir que cuando me contó esta última anécdota empecé a reírme a mandíbula batiente… (ya son tantas las risas que nos hemos echado con este asunto que parece el protocolo razonable a implementar) y menos mal que mi amigo tiene buen humor, pues en dos segundos él también empezó a doblarse la espalda (¡qué vida más perra!) de su inmensa mala suerte vital y existencial… de su tragicomedia única e inigualable en el mundo mundial…

Y yo le digo que no, que tiene que haber ahí fuera alguien más que tenga unos padres tan gilipollas… perdón, tan inconscientes (dije) como ellos, que tiene que dar gracias a Dios por haber salido tan listo (porque mi amigo es listo como el hambre… en el mundo: inmenso); y que, y esto es lo más importante, tiene que haber en esta tierra ibérica y en el mundo mundial otro caso como el suyo; que no se lo tome como nada personal, que son los medios de incomunicación masiva los responsables de tamaño desatino… (¡la tele, la tele!… la misma que no cesan de contemplar -como si de un templo se tratase- sus queridos papás …). Porque si algo me contó siempre mi querido amigo, es que sus padres –y su hermano- veían la televisión noche y día, día y noche… Los culpables de tamaño pecado filial tienen nombre y apellidos, y Consejo de Administración (ahora, mundial…) (¿Y si les mete una buena demanda?).

Y me cuenta Antonio (mi pobre y querido Antonio) que la última vez fue a verles con su hijo (es decir, el nieto de los susodichos…). Hacía ya más de 1 año que no se veían porque los yayos manifestaban que el chaval, de 12 años y sano como una manzana orgánica, podría estar infectado sin saberlo (que ya lo dijeron en su momento en la televisión, que los chavales eran supercontagiadores… una bomba de relojería). Pero parece ser que últimamente se ablandaron (en la tele ya no dicen mucho más del tema) y han decidido dejarlos a los 2, padre e hijo -finalmente y tras muchos debates internos- entrar al jardín de la casa… (nunca dentro de la casa, en sí… Y jamás con ningún tipo de contacto físico de por medio, que quede claro). Y aprovechando la tan temeraria y esperada visita (hacía más de un año que nieto y abuelos no se veían) el niño, Antonio Jr, pide a los abuelos (que están con cara de “no me fío” mirándole a más de 5 metros de distancia) un vaso de agua, que tiene sed… y la abuela entra dentro y se lo deja en una esquina del jardín… ¡envuelto en celofán…! –me cuenta ofendido mi amigo– (pero si ya me contaste, Antonio, que a ti te hacían lo mismo con la escudilla… digo, con el plato de comida -de esa forzosa administradora de alimentos que es tu madre-, ¿de qué te extrañas?).

Y, en fin… parece que la última vez que estuvieron (si se podría decir que “estuvieron”) por allí, el abuelo se acababa de dar la primera dosis del aguijonazo de la Schiffer (o algo así nombraron, que el buen hombre no tenía claro cómo se pronunciaba…). Y es que la abuela, ante la curiosa pregunta del nieto de la familia sobre por qué el abuelo tenía tan mala cara, respondió: “Es la eyaculación (quiso decir otra cosa la señora, pero esto es lo que le salió) esa de la Schiffer que le han dado al abu… que ha estado vomitando y hecho un Cristo mareado 2 días ya, desde que se la dieron… Pero nada… no te preocupes, Toñín… que el abuelo es como un toro y no le va a pasar nada…”, le explicaba al estupefacto nieto.

Y mi amigo, mi amigo, con cara de… “¡qué cabrones, no me han contado nada porque ya saben mi opinión al respecto… y los efectos adversos les dejarían en evidencia… tanto como se reían de lo que les decía!”. Y es que por lo visto el abuelo las pasó canutas (él siempre está como una mula de fuerte, y con una salud perfecta) durante 48 horas…

…Y le contaron días después, por teléfono, y previa pregunta de mi amigo (muy indignado por cómo le habían ocultado esta información), que la abuela lo había pasado mucho peor todavía, con la suya, la eyaculación… -que lo dijo ella así, no lo digo yo…-.

Pero mi amigo me impela, angustiado: “¿tú te puedes creer, Karen, esto…? Porque mira, mira…”. Y me enseña el audio completo que le ha mandado su madre (la abuela…) que, seamos honestos, no tiene desperdicio…:

Antonio, que como va a ser tu cumpleaños el jueves, que te pases por casa y te dejo algo de comer en el jardín, para celebrarlo… Te lo puedo dejar donde siempre, en la esquina de la higuera (comento por si alguien piensa mal de mi amigo, que este es ya mayorcito y ya sabe cocinar, solito y muy bien, por cierto, desde hace décadas; que no quiere, nunca, que su madre le prepare nada, pero su madre parece no enterarse…). En cuanto a las vacinas… (que así las llama ahora esta vez la mujer en el audio) yo ya estoy mejor, no te preocupes. Pero que sepas que hemos pensado que, a partir de ahora, es mejor que no vengas más para adentro del jardín. Mejor te dejo las cosas en la puerta principal, porque… ¿cuándo te vas a vacinar? Porque ya sabes, Antoñín, que sin la vacinación no se va a poder ir a ninguna parte: no vas a poder ir para acá y para allá como sueles hacer… Y tú tienes que darte la Hansel (eso pronunció ella, pero yo sé que con mi amigo ni Hänsel.. ni Gretel…) ya… Que solo tienes que ponerte una dosis y así ya podrás venir tranquilamente adentro, al jardín… Y eso… Que feliz cumpleaños si el jueves no salgo afuera a la tapia cuando pases a recoger tu bolsa de comida… aunque claro que voy a estar, qué tontería más gorda… a dónde voy a ir yo como está de terrible la situación…

Y miro a Antonio, y Antonio me mira… ¿y qué le digo? Alzo las cejas, aprieto los dientes, frunzo la nariz… él hace lo mismo… Le cojo la mano y se la aprieto con delicadeza; le paso la mano izquierda por la mejilla… le abrazo (está a punto de salírsele una lagrimita -que sé que no va a permitirla ver la luz, es un tío duro-; sus ojos, como un río a punto de desbordarse… Sé que siente vergüenza en contármelo. No tiene porqué). “No te preocupes, Antonio, que ya se les pasará…”, pronuncio en voz bajita, con un susurro casi inaudible…

Silencio (sonoro).

Y, no sé por qué, no me creo lo que digo…

Va por ti, mi muy querido amigo

KAREN GARCÍA: Under 500.000.000.

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags , , on mayo 22, 2021 by César Bakken Tristán

Hay días que me embarga la nostalgia, como hoy… Pensaba enviar al Míster algún artículo sobre como esta plandemia es rastreable a mucho (muchísimo) tiempo atrás; sobre cómo la mafia médica lleva mucho, mucho tiempo (hablamos de más de un siglo ya) hincando sus garras sobre los distraídos y crédulos humanos; sobre como muchas personas ya pusieron sobre aviso a la población sobre los excesos (y más que excesos), de la sacrosanta Iglesia Médica [Ivan Illich, por ejemplo, ya habla –como si de un retrato robot se tratase- de lo que estamos viviendo hoy en día con esa obra maestra del ensayo (como muchas de sus obras) que es Némesis Médica (el libro fue publicado en 1974, y parece que hubiera sido escrito este mismo año en el que nos encontramos)], También pensaba hablar del ameno y más popular libro Los inventores de enfermedades, del alemán Jörg Blech (obra del 2005 para profanos, de iniciación al tema pero certero) ; o de lo brutal y antihumano que lleva siendo desde hace unos cuantos años dedicarte al viejo oficio de médico, que ya no es –como debiera ser- oficio de artesano, sino más bien oficio propio de  abeja obrera de producción en masa que recibe órdenes sin el menor miramiento –ni discernimiento- y cuyo objetivo último es: “producir, producir, producir” (¡más madera!). Aunque la cartelera industria de las drogas legales (es mucho más descriptiva y certera la definición de medicamentos en inglés: ‘drugs’), lleva preparando el terreno de este ataque constante e imparable contra la humanidad (no cabe la menor duda) desde hace décadas. El abogado Robert F. Kennedy Junior lleva avisando de ello años… de hecho se esperaba realizar esta operación de “purificación” de la humanidad desde hace tiempo… (¿sabían que existe un monumento en Georgia, USA, erigido en 1980, donde se establece –son 10 “principios o mandamientos” –  que en el planeta tierra no deben de vivir más de 500 millones de almas? Hablamos, por si no lo sabe, de las famosas y polémicas Georgia Guidestones)

Pero, llegó la hora… el terreno estaba abonado, sembrado… listo… Millones de personas de todo el mundo consideraban –y consideran- que todo lo que tuviera el calificativo de “ciencia” y “científico” tenía la puerta abierta para decir y hacer lo que les viniera en gana. Palabra de Dios, repetían los feligreses sin titubeo alguno…

Amén

Amén

Amén

Y la nueva religión ya no fue una cosa de 4 locos, escondidos en semi-cuevas haciendo un par de curiosos rituales… Era oficial.

Y es que la gente se ha comido con patatas todo lo que, desde el nombre de la sacrosanta ciencia (¿quién le dio su santidad?), les quisieran vender: les vendieron que no podían tomar el sol sin echarse “una pantalla protectora encima” (aquí, semillitas de lo que vendría), porque era “muy peligroso” y era “tu responsabilidad” tomar el sol 1 hora, media o 5 minutos sin embadurnarte (o rociar con spray) a todo el que estuviera a dos metros vista… Conozco gente (podría ser usted mismo, lector que me lee, uno de ellos) que en cuanto sale a la calle se echa un filtro solar, una pantalla de protección contra el peligrosísimo astro rey que le va a provocar todo tipo de enfermedades que (Dios le guarde!) usted no quiere ni nombrar…

Pero…

Resulta que las cremitas son del todo menos peligrosas (hay infinidad de libros que hablan sobre las irrefutables pruebas de que puede ser infinitamente más nocivo aplicarse dichas cremas que tomar el atemorizante sol… incluso aun pasándose un poquito (que si usted es estulto y se quiere poner como un langostino cocido cuando hace 30 grados y una radiación nivel 10, es su puñetero (e irracional) problema y decisión… No es culpa de la –o no la– crema).

Cómo no serán de peligrosas (para uno mismo y para el medio ambiente) las cremitas solares (que ya nadie no se echa) que en Hawai prohíben desde este mismo 2021 el uso de las mismas en las playas, por el profundo deterioro medioambiental que estaban generando… (los corales, que son seres vivos como usted y como yo… perecían y perecen indefectiblemente ante los publicitados y antedichos ungüentos, cuyos componentes tales como el dióxido de titanio… son letales).

La única realidad documentada es que el sol protege de un sinnúmero de enfermedades por cada efecto perjudicial que pueda tener (si quiere más información, empiece leyendo La vitamina de la felicidad, de Michael J. Holick… aunque hay infinidad de libros/investigación sobre este tema, tiene donde elegir). En realidad, el efecto perjudicial suele deberse a no tener la cabeza suficiente como para ponerse un sobrero, o cubrirse algo la piel cuando usted nota que está en modo “asado en el horno”. Es su problema… no el de “la falta de crema” (el sentido común…)

También, por supuesto (dice la sacrosanta ciencia y “estudios científicos”) es peligrosísimo –dicen en los últimos años-  que los niños corran en las escuelas durante el período de descanso, el recreo: en mis amados países del norte de Europa, tan bien conocidos por la aquí presente, se había adoptado ya como norma habitual hace más de una década (no en todos, pero sí en muchísimos colegios) el que los niños no pudieran correr (no es broma) en el patio del colegio porque… ¡se podían hacer daño! Prohibido de toda prohibición. No running… ¿Que qué me dices, Karen? Que sí, que desde hace ya varios años los niños, en muchos países del mundo (moda importada de EEUU) no juegan ya a “polis y cacos” o a lo que les dé la real gana (ni siquiera al baloncesto, o al fútbol, esto solo si si se lo ordenan en las clases de “educación físicia”), porque estaba, y está, prohibido correr, ¡que es peligrosísimo y causa lesiones!

De nada servía que los pocos padres valientes que se quejaran (de tamaña locura) dijeran que asumían el riesgo de que su hijo se diera algún tortazo de vez en cuando, que preferían dejarlos moverse en libertad en esa media hora (normalmente veinte minutos) donde el niño o niña daba una justa salida a toda esa energía natural acumulada… De nada servía tampoco que hubieran firmado el papelito que eximía de responsabilidad al colegio en caso de (no lo quiera Dios) la criatura sufriera algún inesperado e irreversible percance, como arañarse las piernas o vetetuasaberqué… No. ¡Los papás transigían (mansa y servilmente) a que las criaturas fueran amonestadas cada vez que osaban echar una carrerita en alguna zona escondida del patio… “Johny!!!!!!!!!! Nathan! Elizabeth! No corras. No corras. ¡No corras…!!!! Los maestros, persiguiéndoles inmisericordemente ante el desafío de algunos alumnos rebeldes (niños)… Por supuesto, estos pocos disidentes lo eran por poco tiempo, puesto que cada vez que los profesores los veían correr, eran invitados a permanecer contra la roñosa pared, el resto del recreo (y por lo menos era mejor estar hablando con tus compañeros, de frente, aunque sin moverte, que pasar el resto del recreo solo, mirando al muro…, argumentó el pequeño Johny be good).

Yo, por supuesto (ingenua de mí) pensé que esa aberración solo podría darse en (aparte de EEUU) los “ultra-civilizados” y políticamente correctos (de puertas para afuera) países del norte de Europa… Pero no… (yo sabía) la moda tendría que llegar a España…

Y ahí los ves a día de hoy: no solo no pueden moverse (veo un patio de un colegio desde mi ventana) sino que ahora tampoco pueden estar físicamente juntos (les suelen distanciar a un par de metros a unos de otros) y, para más INRI, les tienen tapada la cara… la interacción gestual (imprescindible en el mundo de los humanos) deviene imposible…

Y yo me pregunto… ¿Por qué no acaban ya y les pegan un tiro, directamente… contra uno de esos mismos muros, tal vez? ¿No sería, tal vez, menos doloroso, menos cruel (en el tiempo…)?

No es una petición (no me malinterpreten…), es una sugerencia. Total… las convivenciales vivencias por las que está pasando la humanidad se intuyen (y más que intuyen) como una especie de gran putada constante, persistente y de magnitud creciente

Y los padres, ¿qué dicen los padres? N. A. D. A.

Lo mismo que dijeron cuando a ellos mismos les metieron, castigaditos, en casa…

El ser humano, tan dócil…

Tan modélicamente obediente, y también (y por eso mismo) jerárquicos… “Mándame (te lo suplico), necesito tus expertos… Aunque también encontraré yo a quien mandar…”.

¡Hijos de Okuda!

¿Qué quién es Okuda? Okuda es un artista transgresor, transformista, transmutador, transportista (dicen, que iba para ello, pero se recicló…). Y que, dadas las ventajas de tener contactos entre la clase política (que ya se sabe que los políticos, son, en el fondo, unos artistas y los artistas –los buenos, los que salen en la prensa, ja!- son políticos…) aprovecha para meter su mano multicolor y transformar una iglesia en un arco iris grafitero, o un faro clásico declarado Bien de Interés Cultural, en un día de mala digestión de un par de gaviotas…

Ante la polémica causada, el artista zanja el asunto, declarando… “Solo era un cilindro blanco, no sé si eso es patrimonio. Algunos dicen que sí lo es. Yo, no sé”. Ahí queda para la posteridad.

40.000 euros del erario público (o sea, del bolsillo del ciudadano eternamente robado, usted) para los bolsillos de colores de este señor…

Y es que al muy hijo de sí mismo (Okuda) le ha dado por pintar todas las zonas que conservaban algún tipo de encanto en el mundo: un faro de 1930, una iglesia… hasta con los silos de las vacas se atreve…

Pero él dice… “a mí no me interesa la política… yo trabajo de encargo…”. Y yo, me lo creo… ¿Quién si no un político (no un artista, de los de verdad) te podría encargar eso?

Propongo, sugiero: ¿alguien –algún político- desee que se cree arte con, digamos, mierda, abono, bazofia…?  (Ya, directamente, ya que estamos… conozco a más de uno que estaría dispuesto a hacer… Arte… de mierda… Mierda/Art. Y barato. ¡Tirado!)

Y el pueblo borreguil acude encantado a los multitudinarios encuentros y exposiciones de artistas (que sí, que lo son… de la vergüenza): una mierda en una silla, un tampón sangriento en la boca de un hombre… o, directamente, las obras de la premiada santánica Marina Abramovich… Que lo mismo se merienda a un ser humano, como a un animal desangrado, como le dan un premio con los Reyes, como con los Príncipes… de las MareasNick Nolte… lo tuyo no fue lo más duro… lo hay peor, y sin psiquiatra comprensiva que te ayude…

Pero me voy por los cerros de Úbeda: pensaba: tengo que hablar de esto… de que la gente ya estaba subnormal perdida desde el 2000 aproximadamente (tengo en mi mente, muy claramente, lo que fue el cambio): fueron los primeros móviles en masa, las primeras conexiones masivas a Internet, la revolución tecnológica… (juas juas. Rejuás) que, unida a la re-evolución sanitaria (sic) hicieron al pardillo humano (al que le gusta Okuda, o Miró, y lo llama “arte”, y del bueno, porque alguien le ha dicho que es “lo más”, y si lo criticas es que no lo entiendes –jajaja-) más pardillo que nunca: una piltrafa humana que ya, ni deseo sexual tiene… con grúa, o fan,  hace falta izarlo de tantas hormonas femeninas que bailan en el ambiente… e incluso una femenina fémina como yo escribo burradas tan bestia –todo, la culpa, en el ambiente- como esta…

Y es que hace unos años el gobierno sueco decidió investigar porqué a los suecos ya no les gustaban… ni las suyas… las suecas… ni ninguna, y llegaron a la conclusión de que había estrógenos en el aire como para que a Manolo –o a Germund, que hablamos, al menos ahora, de Suecia- se le quedara la voz cual Gracita Morales… “Señoritoooooooo!!!”

Y aquí seguimos, intentando escribir un artículo (para qué, a quién le importa, quién lee ya en este puñetero mundo y quien tiene un mínimo de pensamiento crítico, ya… porca vida) que alguien va a utilizar (¿si no, para qué?) como papel higiénico… porque si algo quedó claro con la plandemia es que el papel higiénico es la piedra angular de nuestra civilización, nuestra más firme base moral y filosófica en la que sostener nuestra existencia. Esta que queda ya: mancillada (la mía no, la de muchos de ustedes que –no- me leen) ya por las transnacionales que, ya sí (es oficial) gobiernan con mano de hierro al mundo, mientras el rebaño unificado va a votar porque piensa que vive en un Estado Social y Democrático de Derecho (qué bonito queda decirlo) y, sobre todo… soberano… soberano… ¡Marchando!

Pues lo dicho… (como dijera un grande…)

A la mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

KAREN GARCÍA: ¿Qué se cuece en Marruecos?

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags , on mayo 19, 2021 by César Bakken Tristán

Buena parte de la ciudadanía se despierta, atónita, ante la “invasión” migratoria en Ceuta… Se habla de 8.000 almas errantes y galopantes que han aprovechado “un descuido, una oportunidad, una llamadita” para entrar por la puerta grande, pequeña… pero lo más importante, abierta, del territorio y reino de España.

Las imágenes son dantescas, surrealistas… miles de individuos entrando, volando, corriendo hacia nuestra amada patria, en lo que llaman “crisis migratoria sin precedentes…”.

¿Crisis –y solo crisis- migratoria?

Y es que pongámonos en antecedentes… Si pensamos que en un Estado como Marruecos alguien puede salir de forma masiva (como de hecho están haciendo) sin que así se decida expresamente, es que no le han contado la historia correctamente…

¿No será, tal vez, que salen de forma masiva porque están siendo invitados a salir? ¿No existirá, tal vez –y solo tal vez- un conocimiento y una anuencia, por parte de la Administración marroquí sobre este asunto?  Y es que… ¿qué hay detrás de estas noticias tan aparatosas en los medios de comunicación? [La más llamativa en el tiempo en este sentido fue la invasión del peñasco Perejil (pero… ajo y agua), por los susodichos…]

Y es que el español medio no se está enterando (como de casi todo lo verdaderamente importante en saber: no les informan, a sabiendas) de lo que ocurre entre bambalinas…

Veamos… nuestro vecino país, gran amigo y aliado hasta la fecha (se llevan bien sus reyes, se llevan bien sus servicios secretos, dicen…), parece que se ha echado de amigo al primo de Zumosol… el de los músculos… Así, los marroquíes han encontrado en USA a ese tío duro que les va a enseñar a luchar y protegerse… ante lo que pueda acaecer…

Y es que, parece ser, Marruecos se está armando -con ayuda de EEUU- de todo tipo de material bélico (en algunos casos, material de guerra electrónica ni tan siquiera existente en España).

EEUU subraya, públicamente, la fuerte alianza bilateral entre ambos países, y se espera que con esta amistad tan floreciente y estrecha Marruecos pase a convertirse en la mayor potencia militar de África (en la actualidad, lo sigue siendo Argelia).

¿Pero, cómo? Si bien es cierto que el contingente militar de nuestro vecino alauí es considerable, 200.000 miembros, no lo es menos que su tecnología en este sentido era más que obsoleta… hasta la fecha.

Y es que en los últimos tiempos han estado y están recibiendo un arsenal que… cójase usted la revista Comando para saber los detalles, si acaso (reconozco que a mí me haría falta): en 2018 ya le pasa su amigo, el cachas, 162 tanques Abrams… para posteriormente también adqurir 25 blindados, carros de combate de recuperación M88A2 Hércules; F-35… F-16 (discúlpeme, querido lector, solo de nombrarlo me mareo…). Y es que el 2 octubre de 2020 su amigo USA y él mismo (o sea, Marruecos) firman un acuerdo militar histórico, a implementar en la próxima década… Perfecto corolario y broche de oro de la relación.

Y es que USA, el primo cachas de Zumosol, es, oficial y extraoficialmente, el mayor proveedor de armas de Marruecos (en 2019 este último país fue su mayor cliente de armas en las áreas de Oriente Medio y África del Norte…)

Y así, en febrero de 2023 se completará, finalmente, la adquisición de misiles aire-aire de alcance avanzado (ARRAAM)… Unos juguetitos, vamos…

Aviones de cuarta generación con radares AESA; vehículos aéreos no tripulados de vigilancia y ataque (tecnología RQ-4: los mayores drones del mundo… Sigo consultando Comando… hasta 34 horas les dura la batería inagotable a estos cacharrillos a los que los pacíficos mortales no dudaríamos en calificar de UFO… -Objetos voladores no identificados-). ¡Tremendo…!

Pero, y es importante también destacar, y no olvidar, que Marruecos viene reivindicando prácticamente todos los meses ante la Asamblea General de Naciones Unidas las plazas españolas en África, esto es, las Comunidades Autónomas de Ceuta y Melilla… Se intuye (y dicen los expertos que es más que una intuición) que Canarias estaría también dentro de sus intereses específicos…

Pero echemos la vista atrás… (solo un poquito atrás…): Marruecos amplió unilateralmente sus aguas territoriales sin contar con el país que podría afectarle, en su caso: esto es, su querida (para el que me lee, supongo) España.

Y es que Marruecos tiene un potencial monumental en muchísimos sentidos, no solo a nivel de los archiconocidos fosfatos, sino también, y sobre todo, hidrocarburos… Así, y de esta manera, este emergente país posee acuerdos con muchos otros países para la extracción de sus (muchos) recursos minerales…

Inclusive ha llegado a acuerdos con uno de los países tecnológicamente más avanzados del mundo, Israel, más que capaz, y así lo ha demostrado una y otra vez, de convertir un desierto… en un vergel (y doy fe porque lo he visto de primera mano…). ¿Tal vez éste sea el floreciente destino del desierto del Sahara? Visto así, todo sea dicho, quedaría hasta bucólico, un desierto convertido en una interminable pradera de flores y campos…

¿Estaría también (y vistas las posibilidades y futuribles) interesado Marruecos en convertir el Sahara en un abierto competidor, en el ámbito turístico, con las Islas Canarias, a un precio tremendamente competitivo y sin parangón con su vecina España…?

Pero seamos honestos… España está preocupada… Marruecos se está comportando de manera extraña y (dicen) poco elegante… ¿por qué, sino, mandar a tantos individuos (de todas las edades y colores, que no saben ni de dónde vienen ni a dónde van, con una mano por delante y otra por detrás) a invadir, en masa, las bonitas y pacíficas Comunidades Autónomas antedichas…?

Recuerdo haber visto muchas escenas de El Rey Emérito junto al Jefe de Estado (y también Jefe de las Fuerzas Armadas) de nuestro vecino país… Se llevaban muy bien, parece. Pero el Emérito está missing… (¿estará en Marruecos, en Portugal, en algún safari en África? –no lo quiera Dios, ni los elefantes-?) y no podemos ya mandarle a que se tome un humus y un falafel (que ya sabemos que eso levanta el buen humor y la cordialidad entre los pueblos, a cualquiera –no lo digo en coña, el que no lo ha probado no sabe lo que es vivir-) y que le expliquen qué piensan del presente y del futuro, qué sienten, que notan, cómo podemos ser amigos… de verdad… sin malos rollos y sin tener que llamar, nadie, a ningún primo cachas de Zumosol… ¿Estará su hijo Felipe, el Jefe de Estado actual (me pregunto), en tan buenas relaciones con los susodichos como para hablar de corazón a corazón, sin miedo al qué dirán, mirándose a los ojos? (porque prometo que no he visto a nadie ser tan dulce, atento, amable y considerado –hasta tierno, diría- con el mundo árabe como su padre, Juan Carlos… y lo digo sin coñas ni ironía). Porque podría darse el caso de que si Felipe acude acompañado de Leticia a lo mejor ella declina tomar las antedichas viandas porque tiene muchas calorías, mucha grasa garbancera, vaya usted a saber, yo hablo de oídas (que seguro que esta señora tiene, simplemente, un metabolismo rápido y come de todo y bien) y empieza el cacao internacional, el de verdad… Y se lía gorda –Leticia no, imposible, que es una sílfide…–… ya sabe a lo que me refiero…).

Pero, intuyo, yo sigo creyendo en los Reyes Magos… qué sinó sería esa escena de la que he hablado arriba… La de la Paz, el Amor, y la Concordia (de verdad) entre los pueblos…

KAREN GARCÍA: De genios, visionarios y locuras espaciales. La misteriosa vida (y obra) de Elon Musk

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags , on mayo 14, 2021 by César Bakken Tristán

En los últimos tiempos nos encontramos, de manera casi machacona, con un personaje que no cesa en su empeño en colonizar nuestro consciente e inconsciente colectivo (recuerden, el que sale en la foto es porque alguien está interesado en que salga): el inextricable (y oficialmente hombre más rico del mundo) Elon Musk.

Hablemos pues de uno de estos insondables y popularizados (¿por quién? Juzgue usted, si acaso, tras leer este artículo) personajes del mundo de “ricos y famosos” de nuestro planeta. Elon, con ustedes… Musk.

Empecemos por sus orígenes vitales: nuestro personaje en estudio recibe el (hebreo) nombre de Elon Reeves Musk. Nace en Pretoria, Sudáfrica, allá por el año 1971. Tiene 2 hermanos.

Una rápida búsqueda de información de este personaje nos lo presenta (como primer y más relevante hallazgo) como Elon (Reeves) Musk, actor y productor. ¿Hablamos del mismo Elon con el que nos saturan los medios de comunicación últimamente? ¿Será ese Elon (el actor, el productor de películas) el mismo Elon, excéntrico y visionario entrepreneur, que nos quiere llevar a todos (o al menos a él mismo, dice que le gustaría “morir ahí”) a Marte?

Seguimos búsqueda… Y es que parece ser que la respuesta es positiva: si proseguimos nuestra investigación observamos que, verdaderamente, el Elon empresario y el Elon metido en el mundo del cine son los mismos personajes. De hecho, estuvo tan metido en el cosmos cinematográfico que sus otros 2 hermanos, ella y él, son también productores y directores.

Y, efectivamente, su hermano, Kimbal Musk, está también metido en el mundillo… y en la producción de Teslas con su hermano Elon… Y le van las mismas temáticas, claro… En 2014 produce unas series-documentales llamadas The Fast Cars and  Rocket Ships, donde aparecerán insignes entrevistados tales como Anthony Fauci (aparece en 8 episodios), Joe Biden, Barack Obama, Hillary Clinton… No es menos interesante saber que en dichos broadcastings aparece y se da voz también a Arthur Caplan, con el documental Cobaya humana (sic).

Por su parte, y entre las películas más conocidas donde mete mano su ya famoso (y objeto de nuestro estudio) hermano Elon (Reeves) Musk están Iron Man 2 (2010) o Thanks for smoking (2005).

Pero continuemos con su vida… El personaje objeto de nuestro estudio tiene 6 hijos (hasta donde alcanzamos a saber y según nos informan, al menos 5 de los 6 son nacidos gracias a la reproducción artificial… (sic). De casta le llega al galgo).

Divorciado de su primera mujer en 2008 (Justine Wilson), ésta escribe (con su apellido de casada, Musk) 2 novelas de “fantasía contemporánea”. La primera llamada BloodAngel (Ángel de la Sangre) que tiene una secuela, Lord of Bones. Estos dos libros hablan de la “necesidad de evitar el apocalipsis, ya que muchos demonios han hecho su entrada en el mundo. Y es que los demonios necesitan habitar cuerpos humanos para sobrevivir. Los demonios son híbridos: mitad humanos, mitad máquinas. Estos híbridos se preparan para la llegada de “The One” que los dirigirá. A “The One” se le conocerá como el “soulbreaker” o rompealmas, el Señor de los Huesos. La puerta está abierta, y está llegando. El objetivo de este demonio es… el Apocalipsis”.

Justine Wilson

La ex mujer de Elon, y autora de la saga, quiere recalcar con este su segundo libro que quiere darle un foco más agudo hacia sí misma, para que parezca, de alguna manera, más real

Stephen King, un amateur.

Pero sigamos…

La desenfrenada carrera de Elon hacia el mundo de los súper ricos (desde enero del 2021 tiene el honor de ser considerado el hombre más acaudalado de la tierra, sobrepasando a Jeff Bezos, el fundador de Amazon) comienza en 1999. En ese año funda su banco online: “X.com”, se llamaba… (comienza, pues, su afición por nombrar a sus empresas con letras-incógnita, como ocurriría posteriormente con su famosísima SpaceX). Supuestamente el dinero necesario para dicho aporte de capital vendría de la venta, por 300 millones de dólares, de la empresa de software para guías de ciudades online creada junto a su hermano. La empresa se llamaba Zip2, y consistía en una triste oficia-cuchitril (¿les suena la historia de alguien más?) de software de guías de ciudades online. Con la venta de dicha empresa, Elon empezaría su vertiginosa singladura.

Tras co-fundar (también junto a su hermano Kimbal) Paypal (luego comprada por Ebay), en 2015 hace lo propio con OpenAI, compañía que promueve una inteligencia artificial amigable, y en 2016 (¿cómo le dan las horas en el día a este hombre?) funda Neuralink, compañía de neurotecnología que desarrolla interfaces entre el cerebro y los ordenadores. Los cerdos son objetivo primero de estos microchips o implantes (en sus nobles cabezas). La cerdita Gertrude, sujeto pasivo de sus experimentos (y de posterior estrellato no buscado en los diversos medios de des-comunicación del mundo) afirma que de “inteligencia artificial amigable”, nada… que a ella la hicieron una vivisección de caballo y que se podía meter el chip donde se esconde el sol, el puto Elon… (lo dijo, pero nadie la oyó).

Y ahora la obsesión del sudafricano reconvertido en californiano (ahora no, ahora vive en Texas, uno de los pocos estados americanos donde le dejan seguir con su maquinaria tecnológica variada y, además, sin cubre-bocas -como él explica-) está en Marte. No sabemos si todo se debe a su infatigable afición por las lecturas de dicho género literario (dice Elon -lo dice él, no lo digo yo-) que lee novelas de ciencia ficción durante más de 10 horas al día… Y, por si queda alguna duda, dice que da el crédito de su éxito a libros como Fundation, trilogía de Isaac Asimov, que confiesa adorar).

Y es que, casualidad de casualidades, se da la increíble circunstancia de que un tal Wernher von Braun (alemán que pasó, de desarrollar armas en la segunda guerra mundial, a trabajar codo con codo con la NASA para el efectivo lanzamiento de cohetes) escribiera una novela de ciencia ficción llamada The Mars Project (escrita en 1949, traducida y publicada en 1950). En dicho libro, el teutón presenta una historia, ambientada en 1980, donde colonos humanos llegan a Marte. ¿Adivinan cómo se llamaba su líder? (¡oh la la…!!!!!!!!!!!!!!): “¡Elon!”.

El libro tiene una alta descripción técnica de la misión a Marte, y detalla como supuestamente (en dicho planeta rojo) 60 personas serían nombradas de por vida por el susodicho Elon; aquellos solo podrían votar a favor o en contra de las propuestas legislativas del jefe antedicho… aunque nunca podrían enmendarlas (habrá que ir siguiendo los capítulos de la “historia oficial de la conquista de Marte”, a ver cómo se desenvuelven…).

Y es que en SpaceX nuestro interesante Elon lo hace todo, pero lo que se dice todo… es el diseñador original, CEO y CTO (Chief Technology Officer). Un Leonardo da Vinci, vamos. Y las casualidades, las casualidades…

Pero el señor Elon, el de verdad (?), el de le tele, el empresario superdotado y con síndrome asperger, se aburre (es un genio, y los genios se acaban aburriendo de sus genialidades), y en 2016 funda también The Boring Company (sí, se llama así), compañía de construcción de túneles. Se busca crear el Hyperloop, tren de alta velocidad que utilizaría la levitación magnética usando “tubos” o túneles… Con este invento se permitiría a los ciudadanos disfrutar de velocidades hipersónicas con un reducidísimo gasto energético, así, sería posible viajar hasta 6 veces la velocidad del sonido en la atmósfera terrestre…).

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(Tiene mucho mérito que un individuo que haya dicho de sí mismo

 “las probabilidades de que yo me metiera en negocios de cohetes, sin saber nada de cohetes ni haber construido nunca nada… tendría que estar loco si hubiera pensado que tenía alguna apuesta a favor… Lo cierto es que no hubiera sido capaz de comenzar ni de hacer ninguno de los progresos que hago sin la ayuda de la NASA

pueda construir tanto cohete… y tanto túnel… pero sigamos…).

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Y aquí es donde entra en escena Michel Verne, hijo de Jules (Julio) Verne… El hijo, escritor como su padre, imaginó un sistema de transporte consistente en tubos neumáticos submarinos que propulsarían la cápsula de un pasajero a velocidades de hasta 1800 kilómetros/hora en un túnel transatlántico, debajo del Océano Atlántico… Se trataba de una historia corta llamada Expreso al futuro y fue escrita en 1881

Y dicho, y hecho… Expresa al futuro, aquí tienen nuestra historia…

Pero no fue solo Michel Verne quien escribiría acerca de la construcción de túneles… en 1955, el escritor ruso Stanislaw Lew escribe la novela The Magellan Nebula… sobre el mismo tema de transporte a través de túneles o tubos transparentes que moverían, supuestamente, a la gente, a velocidades de hasta 1666 km/h…

Casualidades, y más casualidades…

¿Se inspiraría Elon (Musk) en las lecturas de Verne, hijo, para sus descomunales proyectos? ¿O fueron tal vez los Verne unos auténticos visionarios de su época, capaces de predecir hechos inimaginables en la historia reciente de la humanidad… hechos como la llegada del hombre a la luna… o la construcción de los Hyperloop o túneles para trenes que alcanzarían velocidades hipersónicas?

¿Casualidades?, ¿causalidades?

Who knows…

Los datos, aquí, en papel (juzguen ustedes mismos).

KAREN GARCÍA: Una guerra espiritual.

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA on mayo 11, 2021 by César Bakken Tristán

Asistimos, impotentes y alucinados, a la última (sí, parece ser que es la última, de esta generación humana) guerra de nuestra era. La más sofisticada, la más depurada: la guerra contra el espíritu humano.

¿Que de qué le estoy hablando?

Hace ya más de un año que somos sujetos pasivos –y, algunos, también, activos- de una de las guerras más sofisticadas de la historia de la humanidad. Jamás, nunca jamás, se había llevado a efecto este juego (bélico) de ingeniera social, tan depurado…

Y es que han querido hacer mella (y lo están haciendo) a aquello que nos hace intrínsecamente humanos, sintientes: nuestra capacidad e inherente necesidad de estar con los otros (humanos y no humanos); nuestra necesidad de respirar aire libremente; movernos por el mundo con tranquilidad, sin cortapisas; rezar (o meditar, o hablar en verso) en compañía de otros seres, tan humanos, como nosotros… Abrazarnos con nuestros seres queridos (y por querer); besarnos; juntarnos; sentirnos

Tiene gracia que la “distancia social” requerida por las auto-arrogadas Autoridades en materia de nuestra salud (que es nuestra, no suya) sea de 2 metros… No saben ellos (sí, lo saben) de lo que hablan, ni na’… el corazón (ese gran desconocido) no es la simple bomba propulsora, motor, que nos han hecho creer… El corazón es una auténtica maquinaria electromagnética que emite y recibe información en un rango máximo aproximado de unos 2 metros (hay excepciones): si usted tiene a una persona a menos de esa distancia va a ser capaz de sentir (=saber), casi con toda seguridad y si tiene mínimamente afinado este poderosísimo instrumento, lo que la persona que tiene enfrente está sintiendo, sea esto lo que fuere (dulzura, desconfianza, miedo, alegría, curiosidad hacia ti, apertura…). Emitimos y recibimos esas ondas electromagnéticas y, por tanto, nos comunicamos… constantemente, siempre que tenemos a otro ser vivo dentro de ese rango de distancia… Algunos lo llaman telepatía, intuición, percepción (también se podría llamar así) pero lo cierto es que uno (mínimamente adiestrado) puede saber perfectamente lo que siente/piensa el otro, sin el menor esfuerzo, cuando se deja llevar por las neuronas que disponemos en esta zona del cuerpo (sí, espero que usted sepa esto ya, y si no lo sabe, se lo recuerdo: disponemos de neuronas en el corazón. Lo mismo que en el estómago). Parece que esta información, la que aquí le cuento, no quiere revelarse a la gente. de ninguna manera… Pero lo cierto es que el corazón vendría a tener una significativa mayor importancia de la que nos contaron en primera instancia. Y es que este órgano hace de filtro primero de todo lo que aparece a través de nuestros sentidos… percibimos la información, primero, a través del corazón… para luego pasar o transmitir esta misma información, ya filtrada al (ya sí, famoso) cerebro… Contra todo lo que nos han contado hasta la fecha (y no me baso en meras especulaciones o elucubraciones… lea, lea…) el corazón es el primer punto de entrada y salida de información a nuestro holístico sistema… Primero, siempre e indefectiblemente, recibimos información a través del corazón; luego, ese conocimiento pasa a convertirse en “información intelectual”, pensamiento. Y con esas pautas, actuamos e interactuamos constantemente.

Una persona que tiene anulada (prohibida) su capacidad de estar cerca de otros seres humanos es una persona condenada a obstruir su primera y más importante fuente de información/conocimiento… para pasar a asimilar ya (sin el primer y esencial filtro) cualquier hecho desde un punto de vista totalmente intelectual (que no “inteligente”). Así, si repiten 1000 veces al día una información que no has pasado por el tamiz del corazón (aquí ya no hablamos de la distancia antedicha de los 2 metros, sino de tu adiestramiento en el uso del mencionado aparato), corres el riesgo de convertirte en la marioneta o zombie o robot humano que otros consideren oportuno… Modelable. A su gusto… Harás todo lo que te han dicho estos, o esos, o aquellos (más “expertos”, más “intelectuales”) porque te has olvidado de tu potentísimo poder, el del corazón, el pálpito, la emoción… El conocimiento (no intelectual, no “cerebral”) que todo lo sabe…

La emoción nunca (y digo bien, nunca) falla… Si su intelecto le dice que vaya por el camino A, rotundamente, pero su corazón le dice que vaya por el camino B y no tiene ni idea de porqué, haga caso a este último, indubitablemente. Nunca (¡nunca!) falla (por mucho que nos hayan contado que no hay que hacerle caso, tenerlo en cuenta… En el sistema educativo, y desde nuestra más tierna infancia, se nos ha educado a seguir, únicamente, “lo racional”, lo intelectual, la orden, la idea inamovible, la “ciencia” … (esa que tiene esclavizada ya, cual nueva Religión Incuestionable, a la humanidad).

Ni caso…

Y, claro, qué decir del contacto físico, de ese abrazo con tus familiares, amigos, o gente –no tan conocida- a la que en un determinado momento sientes (y sienten) darle un abrazo que sabe a gloria… Todo eso nos lo han quitado. Mejor dicho, se lo han quitado a todos los que creen que no abrazando a otros, no acercándose a otros seres humanos… (¡teniendo miedo a tus propios hermanos humanos!) están salvándose de algo o consiguiendo (sobre)vivir… a un peligro incierto (¡Error. Craso error…!) Y es que están haciendo la cuenta atrás de su propia muerte… se convierten, os convertís, en zombis ya, en vida, meras marionetas con la cara y el corazón tapado… una tumba andante… El alma, vendida al diablo…

¿Y qué pasa con todas esas gentes “religiosas” (teóricamente creyentes en un más allá que daría sentido a un más acá) aterrorizadas, amedrentadas, desorbitadas… desde el minuto 1, ante un supuesto virus que podría, sí, podría (los datos estadísticos, mejor no hablar de ellos, que usted ya los sabrá –o debería saberlos–) matarlos, cruentamente, impíamente, en cualquier momento?

Los curas tienen miedo, las monjas tienen miedo, los religiosos de misa de los domingos ya no “dan la mano a sus hermanos” (ni dentro ni fuera de la iglesia). Pero, ¿qué coño es esto? ¿No creíais vosotros en el más allá, en la resurrección tras la muerte, en el Amor como corolario, principio y final y sentido eterno, de vuestra existencia?

¿Era acaso, todo lo que sentíais o decíais sentir, una mentira, un ardid, una patraña… una pantomima teatrera semanal para poder ver a Paquito o Fulanita o Menganita después de la iglesia, con posterior vermut? (¿o para aparentar ser una buena persona, de principios religiosos y piadosos, y que buena es Mari Pili o don Beltrán”?). ¿Pero qué es eso? ¿No será que los ateos –algunos ateos- tenían mucha más espiritualidad y Amor dentro (que de eso se trata, en suma) por sí mismos y por los demás que esos religiosos de pacotilla que… “a Dios rogando y con el mazo dando…”? ¿Cómo se puede ir pregonando que eres una persona “de principios” mientras dejas de lado a tus hermanos, hijos, padres, abuelos y nietos, de lado o tirados –aquí para gustos- porque para ti son (potencialmente) leprosos contagiosos para tu sacrosanta e inmaculada vida? ¿Los principios fundamentales e inalienables no deberían estar al lado del que sufre, del que quieres y del que no –si nos ponemos- para apoyarlo y acompañarlo cuando las balas silban en nuestros oídos?

¿Desde cuándo (¿desde cuándo?) el ser humano aprendió que era “correcto” (lo legal nunca no tiene porqué ser lo correcto… parecía que habíamos tenido sucesos sobrados en la historia para entenderlo… pero no…) abandonar a sus abuelos, o nietos, o hijos o amados amigos, en pos de una seguridad (¿la vida eterna?) que no llegará, al menos, en esta vida física, material? ¿Me estáis contando todos los que decís profesar alguna religión –la que usted quiera- que, de repente, tenéis un miedo incontestable a dejar este plano porque, en el fondo, no creéis en nada – ¡en nada! – más más allá de lo que podemos tocar y ver?

Y es que estamos en la época de “la sala de los espejos”. Maya. Ilusión…Todo queda a la vista… Las que considerábamos verdades incuestionables pasan a convertirse en las mayores falacias de la historia de la humanidad, ante nuestros ojos (mejor dicho, ante los ojos del que quiere ver –y el que tenga oídos, que oiga-); y las mentiras… las mentiras se multiplican, expanden, retroalimentan… (La Bestia, esa gran mentirosa, con sus enormes garras ya, en todos lados…).

Haga un poco de “reflexión” o “examen de consciencia” (esa que nos enseñaban a los cristianos) personal: ¿es correcto que te niegues a tener cerca –miedo, se llama- a ese familiar que tanto necesita tu abrazo o está enfermo –peor aún, sin estarlo–? ¿Es correcto que los niños y adolescentes estén separados de todo y de todos como si de la propia peste se tratase? (si aterrizara ahora por aquí, de nuevo, Jesús de Nazaret a promulgar su dejad que los niños se acerquen a mí os mofaríais de él sin falta, mientras llamabais a los servicios de emergencias de vuestra ciudad porque alguien -¡Alguien!- se ha saltado los Protocolos sanitarios y se ha comportado como un total y absoluto irresponsable?).

¿¿¿Qué os está pasando, humanos??? ¿¡Tanto, tanto se ha metido en vuestra psique la Bestia!? ¿Cómo lo ha conseguido, con vuestra mansísima anuencia, de todos –o casi todos-?

Estamos en La Gran Tribulación. El mundo (espiritual) llora…

Y todo sigue su curso…

KAREN GARCÍA: Vamos a contar mentiras… De gravosas gravedades. El mundo, al suelo.

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags , , , on mayo 10, 2021 by César Bakken Tristán

Me han pasado este vídeo trágico-cómico (usted decidirá cómo es mejor calificarlo… para gustos).

No se lo pierda… Ah… ¡puede que no lo pille a la primera! Es tan alucinante que muchos no llegan a asimilar lo que tienen ante sus ojos:

¿Ha visto el vídeo ya? ¿Qué le parece? Lo ha pillado, ¿verdad?

¿Ha alucinado, o no? (visto lo visto). ¿Le encuentra explicación racional? (Venga, estoy deseando que alguien me hable de que si la microgravedad en las naves y blablablá… Aquí estoy sentada, esperando a ver la luz).

Por cierto… llama la atención el lenguaje corporal de la mujer del medio cuando le dice al otro gestualmente: “quita, quita… déjalo, mamonazo…”. Una coña marinera… “¡Upppppps! Se nos ha caídooooo”. (Es lo que tiene emitir en streaming… que puede haber “fallos de montaje”).

Y es que esta famosísima Agencia Espacial del (hasta ahora) Imperio que domina el mundo tiene cada vídeo (sobre todo los antiguos, donde la gente común no tenía ni idea de cómo valorar unas imágenes, vídeo –y por lo tanto era más fácil colársela–) que te hace sentir vergüenza ajena…

La pregunta es:

¿Hasta dónde llega la mentira?

¿Es la mentira solo relativa a algunas hazañas/situaciones o todo (y cuando digo todo) es mentira?

¿Dónde habrían ido a parar –realmente- todos los fondos del país yanqui que, supuestamente, servían para las mil y una odiseas espaciales de los norteamericanos?

¿Es la NASA y sus hazañas el mayor fraude de la humanidad del siglo XX/XXI?

Y si todo –o parte, usted me lo explique- lo relativo a esta Agencia Espacial es mentira… ¿cuál es entonces la Verdad, con mayúsculas, que nos intentan esconder tan insistentemente?

Toc, toc… ¿hay alguien ahí?

Preguntas, preguntas y preguntas de las que no tengo (todavía) una respuesta. ¿Alguna hipótesis?

Y por si quiere levantar las cejas, así, un ratito más para alucinar (y reír, a gusto… ¡qué haríamos sin la risa!) ahí tienen esta entrevista al Ministro que ayuda –infructuosamente- a los niños a que se pongan sus mascarillas… El Duque, Pedro. Ahhhhhhh…. ¡Antológico! ¡No se lo pierda si no lo ha visto! (¡Temblad, Epi y Blas, que os han quitado el puesto!)

Y si cree usted que esto ya no hay quien lo aguante, no se preocupe, porque un cohete chino “fuera de control” puede caer en la tierra en cuestión de horas –dicen los medios de indoctrinación masiva–, dándole de lleno en su ultrajada cocorota…

Pero no las tenga todas consigo… el Duque (nada que ver con David Bowie, aunque es verdad que a veces también canta…) ha analizado la situación y ha sentenciado: “aunque es dificilísimo conocer el área concreta de impacto hasta pocos minutos antes, lo más probable es que todo o casi todo el aluminio se vaporizará… Para concretar más, hay que saber si tiene piezas de titanio o acero, y cuánto. Y no sabemos«.

Pues eso…

KAREN GARCÍA: El arte del buen vivir

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags , , on mayo 8, 2021 by César Bakken Tristán

Pensaba, pensaba y pensaba (cogito, ergo sum) que es difícil encontrar hoy día a personas plenamente serenas, tranquilas, en paz… No importa su procedencia geográfica (en qué país o ciudad viven), género, raza… hoy, más que nunca, el ser humano vive alejado de su esencia, de su espíritu, y en un estado espiritual/mental pésimo o, cuanto menos, lamentable…

No importa si estamos hablando de médicos, ingenieros, panaderos o padres de familia a tiempo completo… Viven una vida totalmente angustiada, desasosegada, intranquila, atosigada… por sí mismos.

No importa tampoco que hablemos de personas con un amplio catálogo de lecturas, de aprendizajes en papel o visuales… ni siquiera existenciales. Son incapaces de gobernarse a sí mismos o, lo que es lo mismo, a su vida interior, para proveerse de lo que debería ser un derecho (y un deber, propio) inalienable del ser humano: procurarse una vida interior serena, en paz.

El que fue uno de mis más queridos amigos (ya no está aquí) vivía como un lector y cinéfilo voraz, bulímico (luego lo plasmaba, infatigablemente… en papel) y… la persona más infeliz del planeta. La más ansiosa, la más insegura, más atormentada mental y espiritualmente… ¿Para qué pues tantas lecturas? ¿No debería haberse centrado en (aparte de sus novelas y ensayos habituales que no le aportaban nada práctico en su propia vida) algo que le hubiera podido guiar en sus pasos –más serenos, más tranquilos- por esta tierra?

Y es que cuando quedábamos para vernos teníamos siempre el mismo ritual: comida en restaurante sencillo, kilométrico e interminable paseo por la ciudad –todos los parques, todas las esquinas- para pasar a -e indefectiblemente- acabar husmeando como dos perdigueros (y ladrándonos mutuamente sobre la presa) sobre los libros de esta o aquella librería (hoy no queda ninguna de esas librerías, querido amigo. No sé si ahí donde estés te han dado el parte ya… pero las que veíamos aquí, en mi ciudad, han tenido que cerrar porque ni dios lee ya un libro… el lugar lo ocupa ahora alguna cadena de ropa internacional… ya ni lo sé. Pero infórmate desde ahí arriba, infórmate… Ya sé… te importa un carajo lo de aquí abajo, que ahora, ya sé, tienes una biblioteca infinita –y de la mejor calidad- para leer… Pero te lo cuento por si quieres valorar a tu favor –que ya sé lo que haces- donde estás y donde estamos nosotros, aquí y ahora…)

Decía, querido lector, que este amigo (el hombre más culto que ha dado Dios sobre la faz de la tierra, también el más sencillo) no era capaz de hallar la esencia, la base, de lo que debería ser su interés esencial (él creía que leer y leer y leer novelas era –o debía ser– la respuesta… pero yo ahora creo que si hubiera implementado alguna de las cosas que aquí expondré –y que entonces desconocía– otro gallo hubiera cantado).

Y no es que yo crea haber dado con la piedra filosofal de una vida en paz y serenidad, para todos, en la tierra… (en el mundo debe haber ya 8000 millones de personas y 24.000 millones de personas “gruñonas”, porque el que empieza a quejarse, se multiplica solo…); es que, sin intentar querer llegar a la perfección (que podría darnos lugar a crear otra fuente de insatisfacción -y  neuroticismo- constante: la búsqueda de la innecesaria y loca ausencia de defectos) sí creo poder afirmar que es posible –y necesario- dar unas pinceladas al cuadro que todos deberían colgarse en sus casas… No solo para contemplarlo con curiosidad, sino también, y sobre todo, para copiarlo una y otra vez, cuando uno se dé cuenta de que se le van olvidando las bases del buen vivir, arte fundamental y esencial en nuestra esencia divina que tenemos y somos (si no se lo cree usted, todos mis respetos… pero así es…).

Así que empezaré, hoy, por el primer principio (que no regla) para vivir una vida serena, tranquila, en paz… Depende de usted desdeñarlo o no (pero, aviso, se pierde usted una enseñanza enorme…). Ahí vamos…

Agradecimiento

Creo que esta es una de las piedras angulares de una vida En Dios, Con Dios, de Dios… Dar las gracias. Siempre. A todo y a todos (y a uno mismo). Se ha repetido hasta la extenuación en diferentes libros y enseñanzas ancestrales (nos podemos retrotraer y mencionar las más variadas iniciaciones espirituales de la humanidad, pero no es merced entrar aquí al detalle de las mismas. Repito, mi objetivo es que usted aplique y practique las enseñanzas aquí expuestas. Y que se comprometa a hacerlo (sobre todo por usted mismo, si es que se quiere un poco…).

Vivir en modo agradecimiento es, desde mi punto de vista, una de las grandes piedras angulares del arte del buen vivir. ¿Por qué? Porque el ser humano del siglo XX/XXI, sobre todo de los países occidentales e industrializados, está acostumbrado a vivir en la abundancia y, aun así, nunca tener suficiente. Somos entrenados, programados, codificados (en modo “machaca”) desde nuestra más tierna infancia a que, hagamos lo que hagamos, nunca es suficiente. ¿Que has sacado un 8 en un examen de Física Computacional? “Tú eres más inteligente que eso, amigo/a… tienes que sacar un 10”- te dicen. (Y lamentas…). ¿Qué hace frío en Burgos en invierno o calor en Sevilla en verano? Pue eso: más quejas…

Que esto, aquello, lo de más allá…

¿Que tienes un coche compacto que te lleva perfectamente a este o aquel sitio? No te vale, quieres otro más grande, más potente… Y es que la lista de insatisfacciones que se crean (artificialmente) puede llegar hasta el infinito, en todos los ámbitos…

¿Que tu esposa es morena y te gustan todas las rubias de los alrededores? Ídem.

¿La solución del millón? Sencilla, barata (solo hace falta papel y boli, o pluma o lápiz –en lo que usted escriba-). Siéntese relajadamente cada día, al terminar la jornada (preferentemente) o al levantarse (a su gusto, que es libre) y escriba 5 o 6 cosas por las que estar agradecido/a cada día… Le parecerá que este ejercicio es baladí, insignificante, fútil y hasta pueril… Pero, créame, le cambiará la vida (mejor dicho, le cambiará su diálogo mental…). La mente de un humano medio está surcada y parasitada por ideas debilitantes que le hacen quejarse (o sus “amigos del alma”: clamar, protestar, gruñir, reclamar) desde que se levanta hasta que se acuesta… sin pausa. Cuando uno no está entrenado de la manera antedicha (y sí muy programado por la sociedad manipuladora) a uno le molesta todo lo que se mueve… y o que no. Le molestan no solo los pequeños ruidos, los cambios de temperatura o encuentros con la Administración –que podrían ser causa, teóricamente, de molestia, sí–: le molesta también la luz que se cuela entre las rendijas de las persianas, en esa mañana radiante… el perro amigo que le quiere a usted (vaya a saber porqué) que le lame la cara por las mañanas y hasta al compañero o compañera que, felizmente, nos acompaña en la cama y nos estorba con las dimensiones de su humanidad (tanto quisimos su compañía, antes…).

Y es que cuando la mente está en modo queja o “no agradecimiento”, todo, absolutamente todo lo que podría ser objeto de nuestro más profunda gratitud y abrazo (material y espiritual) se convierte en algo a combatir… Y, claro… si no quieres caldo, toma taza y media… Las personas que se quejan de esto o aquello o lo de más allá suelen recibir –ironías del teatro de la vida- quintales de la misma cosa que se quejan… Tiene el mismo efecto que si la invocaran y ampliaran… Cuando se observa esto (en propia vida o en la vida de otros) con atención y delicadeza, se da uno cuenta de que esto es casi “una ley infalible”.

¿Qué se queja usted de esto o aquello, que le parece a usted que le han tratado de manera injusta en aquella o esta situación? Pues ahí va… otra ración… ¡Qué pesadilla, dirán ustedes! Bueno, la pesadilla se la crean ustedes mismos, aun sin quererlo… porque no conocen todavía el poder del agradecimiento… Y sí que conocen -porque han sido programados para ello desde su más tierna infancia- el poder de la pataleta, el refunfuño y las caras largas… Y que si quieres arroz, Catalina

¿El antídoto? Escribir, día sí y día también, las 5 o 6 o más cosas (conque escriba 5, para empezar, vale) por las que uno/a está agradecido… Cosas que no tienen porqué ser gigantescas (he ahí el fallo de nuestra programación mental), sino las más pequeñas: agradecer el chocolate caliente del desayuno; la llamada amorosa de ese amigo que se acuerda de ti y te recuerda que te quiere; el haber conocido –casualmente- a una persona muy especial; la película tan bonita que viste en buena compañía o esa ducha caliente, larga, que te acarició unos benditos y largos minutos de tu día…

Suena a ‘hunky-dory’ o chachi-piruli de filosofía New Age…; suena a “caramelo para los niños…” (sí, lo sé). Pero reto a cualquier persona curiosa a que realice este pequeño gesto, libreta en mano y diariamente (he ahí la clave) para que observe como su mente (esa mente salvaje, indomeñable y sin la verdadera educación que importa –y que nadie supo ofertarle–) se va domesticando…

Pruébelo y sea constante… venga, 1 mes. ¿Qué le puede pasar? Nada pernicioso, lo juro…

Es significativo como la mayoría de la gente, cuando empieza este curioso trabajo práctico de agradecimiento diario, empieza sin poder ser capaz de escribir una o dos frases seguidas sin que se le funda el cerebro. “¿Y qué coño tengo yo que agradecer?”- dicen, mientras se estrujan las entrañas neuronales pensando en lo antedicho (¡qué coño van a escribir, de agradecimiento, en su cuaderno…! – piensan). Pero, poco a poco, como el (potencial) deportista que no puede correr más de 1 minuto en su primera escapada atlética, aquello empieza a transformarse en algo más natural, más rodado… Tras unos cuantos días escribiendo los motivos por los que uno está “agradecido…” aquello empieza a salir solo… la mente está empezando a ser modelada y uno empieza a ver colores que, anteriormente y a causa de su focalizado astigmatismo (programado por la sociedad) no podía ni se permitía ver…

Palabras del genial (y divertidísimo) autor canadiense Ernie J. Zelinski: “hay millones de personas que estarían encantados de cambiar su lugar por el tuyo. Agradece lo que tienes: piensa en lo feliz que serías si perdieras todo lo que tienes ahora y luego te lo devolvieran”. ¿Lo visualiza? Una verdad como una catedral…

Y es que, enemigo acérrimo del agradecimiento es la señora queja. Dicha individua, que gusta de colonizar las mentes de criaturas humanas del mundo mundial (en España es siempre bien recibida), hace la vida imposible no solo al que la lleva consigo… sino al que se pone de por medio… y es que el que acepta a dicha interfecta por compañía vital hará un sinvivir la vida de todos los demás… aparte de la de uno mismo.

Bill Wowen, autor yanqui y exitoso conferenciante de masas, propuso una idea digna de ejecutar: su percepción era que los seres humanos estamos todo el día quejándonos sin parar, de todo y de todos… como un disco rayado que no para de sonar… La idea o reto era y es simple: agarras una goma de pelo o trocito de tela o lo que gustes ponerte en una de tus muñecas (él sugería que fuera de color morado, por diferentes razones… yo elegí otro color –para gustos, los colores-). El objetivo era permanecer 21 días sin quejarte, ni verbalmente ni por escrito… Si uno se “pillaba” a sí mismo ante el habitual ejercicio de la queja, ya sea de las dos antedichas formas, tenía que cambiarse el lacito de muñeca y volver a empezar… El objetivo estaría cumplido cuando uno hubiese conseguido estar con el dichoso lacito en la misma muñeca (ergo, sin quejas verbales o escritas) sin proferir algún “uuuuhhh, ehhhhh, ihhhhh”… durante 21 días seguidos.  “Bahhhh… ¡pan comido!” –pensé… “Yo no me quejo mucho… “. Jajajaja… Ya…

Creo que lo máximo que conseguí estar con el lacito de marras en la misma muñeca, sin cambiarlo, fue de ¡24 horas! El objetivo se tornaba imposible… ¿21 días? Y es que todo era vuelta y vuelta y vuelta a empezar a la posición original (Sísifo, y su piedra…). Yo, que pensaba que no era nada quejica –en comparación al resto- me encontraba a mí misma, una y otra vez, quejándome de esto, o aquello, o aquel, o aquella… ¡Qué golpe para el ego! ¡Qué crueldad de los dioses!

Y es que, he de ser sincera… al final acabé quejándome del propio lacito y del propio desafío y lo mandé al carajo… Por pura frustración personal (no me gusta perder en los juegos). Pero entendí de manera taxativa y meridiana que todos, absolutamente todos (si alguien ahí fuera está leyéndome y se atreve a hacer el antedicho experimento y le va bien, que me lo cuente…) tenemos programada nuestra mente en modo queja… Algunos muchísimo, otros menos, pero, en una y otra medida, todos somos sus esclavos…

Como puntualización final, comentar que también comprendí que si a tu mente le prohíbes que haga algo (“no pienses en sexo, no pienses en sexo, no pienses en sexo” –es un ejemplo, jajaja… piense usted en sexo, ¡es una orden!” –), lo más probable es que no pares de visualizar en tu retina todo tipo de imágenes e ilustraciones, de todo tipo y condición innombrable para estas prístinas líneas… ¿Verdad?

Por eso, mejor… olvidarse del “no puedo hacer esto –quejarme, en este caso– “y sí focalizarme en, como principio: “voy a ser agradecido/a…” con libreta de por medio…

Juro por mi vida que esto es tan efectivo para el bienestar emocional, álmico, de los seres vivos humanos (si es que queda alguno ahí fuera) como 5 días de meditación, una charla motivadora de Wayne Dyer o una sesión de Ska-P (España, va bien…) tras escuchar a Sánchez hablar de “toca avanzar… hablando de igualdad”.

¿Aceptará alguien el reto (1 mes mínimo, por favor) y me contará los resultados?

Lo dicho… Gracias.

KAREN GARCÍA: Películas y series IMPRESCINDIBLES para entender qué te (nos) pasa

Posted in Theatrum mundi KAREN GARCÍA with tags , , on mayo 7, 2021 by César Bakken Tristán

¿Lleva usted sintiéndose raro raruno este último año? ¿No sabe a qué se puede deber?

Pues visione, visione…

Empecemos por la versión de la película moderna… Tiene puntos desternillantes (la película no es de humor, pero cuando la vea -salvo que sufra de coronapatía– sabrá porqué).

Aquí, Nicole Kidman… en momentos pandémicos:

Y luego tenemos la película en su versión original, de 1956… Peliculón. Tan antigua, tan actual…

Y si tal vez usted, más seriófilo, le va más el puro alien, sin cortapisas, ahí queda esa joyita con la sexy Diana comiendo ratoncitos…

Empiece por el principio de los principios de V… (no lo encontrará, de buenas a primeras, en las plataformas de pago, donde solo tienen la segunda parte y el remasterizado… el intríngulis, la esencia, el alma de la historia, está en la primera primerísima parte…).

Entonces, y solo entonces, se (les) entenderá…