Archivo para 7 de septiembre

LUYS COLETO: 7 de septiembre, Mecano: el amor de verdad nunca muere.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , on septiembre 7, 2021 by César Bakken Tristán

Y es que Nacho Cano escribió tan desgarradora letra para la escritora Coloma Fernández Armero (hermana del estimable director de cine, Álvaro), quien fue su pareja durante más de ocho años. Se conocieron un siete de septiembre de 1981 en un garito de La Villa y Corte. Cuatro decenios después…

El amor de verdad nunca muere, los autoengaños sí

…Ambos tenían la tradición de reunirse cada año en el mismo lugar y el mismo día, incluso mucho después de haberse separado. Coloma narro lo siguiente a la revista Vanity Fair. “Me impactó. No me lo podía imaginar. Había pasado bastante tiempo desde que habíamos roto y lo que recuerdo es que no podía ni sospechar algo así. Estuve con Nacho más de ocho años, fue una historia preciosa, intensa, con un amor enorme. Yo solía pensar que iba a ser muy difícil superar aquello si se acababa, que sería dificilísimo y que estaba viviendo algo muy importante en mi vida“.

Coloma y Nacho

Cuando escuché la canción, sabiendo ya que nuestra ruptura era definitiva, supe que no me había equivocado. Y además entendí también que a él le había ocurrido lo mismo“, comentaba Coloma en la citada revista. También reveló que la separación fue tan profundamente dolorosa, que no podían dejar de verse cada siete de septiembre.

“Nos habíamos separado en diciembre y el siguiente siete de septiembre nos fuimos a La Parra, un restaurante que a Nacho le gustaba mucho y celebramos nuestro primer aniversario de separados. Ambos teníamos mucho respeto y mucha cautela, guardamos muchísimo las distancias en aquella comida, recuerdo que intentábamos no revolver el tema”.

Insuperable canción

Desde el principio, melancólicos y plañideros acordes de un piano. Se le agregan algunos instrumentos de cuerda, probablemente creados por un sintetizador, como acostumbraba a hacer el portentoso grupo Mecano.  Perteneciente al magnífico álbum Aidalai, La voz de Ana Torroja se muestra apacible y suave, en su máximo esplendor.

La ilusión de volverse a reencontrar todos los 7 de septiembre. Conservan esa ilusión como si aún continuaran juntos, se ha convertido en una tradición para ellos reunirse ese día aunque, en principio, ya no exista nada entre ellos dos: “rotos todos nuestros lazos”. De todas formas, quien lo probó lo sabe, ” hay llamas que ni con el mar”. Donde hubo fuego, ya saben, cenizas quedan.

La “mesita”, santuario pagano

Luego la “mesita”, una suerte de santuario pagano, “reservado” solo para ellos. Ese rincón, los ha visto “amarrar las manos por debajo”. Tal vez unían sus manos, bajo ella, ocultándose de los demás: el inicio de un cauto y pudoroso noviazgo. Sin embargo, hogaño, tras tantas citas septembrinas, la mesita deviene leal guardiana de aquel cobijo donde se reúne la pareja año tras año. Hasta el infinito y más allá.

Ignoramos si “rehicieron” sus vidas al lado de otra persona o si ambos prosiguieron en la soltería y tan sólo se reunían para recordar los buenos momentos que vivieron como pareja. Lo ignoramos. Y mejor así. Más que nada porque el coro de la canción afirma que aunque la relación terminó, el amor no.

Por supuesto, si el amor se hubiera extinguido por completo, ambos no hubieran conservado aquella maravillosa tradición de verse de nuevo el día de su aniversario. La pareja – aunque no lo expresen explícitamente – siguen sintiendo algo extremadamente hondo. El amor que aún existe permanece guardado todo el año. Y lo manifiestan y lo liberan y lo “redimen” ese especialísimo día para los dos. Y aunque existiesen o surgiesen terceras personas en el ínterin, el amor hacia estos nuevos intrusos, obvio, siempre sería menor.

El amor continúa vivo

El inexorable y aciago deambular del tiempo. “Las flores de mayo poco a poco cederán a las patas de gallo”. Obviamente, sigue quedando “algo”. Sigue quedando todo. Y la duda cartesiana, ribetes casi hamletianos: dónde besar al ser amado donde contemplabas el mundo y donde graciosos pájaros volaban fugitivos. 

“No sabremos si besarnos en la cara o en labios”. Esta reunión deviene perentoria necesidad que ambos sienten.  Transmutada en una tradición o un hábito en sus vidas, necesitan – pura necesidad –  ver al otro porque aún “metabolizan” que “hay algo vivo en ese amor”. De hecho, todo continúa vivo. Aunque la vida transcurra por otras lindes. En fin.