Archivo de armería

ARTÍCULO: Se puede ir armado por la calle, pero no sin bozal.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags on febrero 23, 2021 by César Bakken Tristán
Los de la tienda no me pagan por hacerles publi… me conformo con que nadie me pegue con uno de sus artículos…

Queridos niños, cuando veáis que unos policías nacionales paran a alguien por no ir con bozal, pero no por salir de una armería… preocupaos y pensad que algo se ha descompuesto en el coco humano. Me pasó a mí, hace unas semanas, por eso sé que es verdad. Tras una caminata de un par de horas, para comprar libros de segunda mano (sí, yo compro y leo libros), de Hediondo Puente de Bellacos a Tetuán (barrio madrileño, no la ciudad de “musulmania” ahí no vuelvo yo ni atao), en mi ruta de vuelta me topé con una famosa armería y tienda de artilugios de montaña, pero especializada en “suministros para la policía”. Hay de todo, desde armas de fuego a cuchillos, sprays defensivos, botas de punta de acero, cachiporras, chalecos anti bala, cascos, esposas… etc. etc. ¡Anda que no tienen fetiches los maderos!

Decidí pasar a ver si tenían una pequeña navaja de poda, que necesito para mis plantas. Pero como en la puerta había un coche de munipas, esperé a que se fueran, al ser yo un peligroso delincuente: no puedo llevar bozal. Cuando se fueron los 4 munipas (nunca había visto a 4 en un coche, siempre se aprende algo…) entré. Pero “protocolo covidiota manda” así que tuve que salir, junto a otro notas que entró delante de mí, “porque éramos muchos”. Obviamente todo Cristo embozalado menos yo. Al salir veo que vienen 2 coches de los maderos y que hay 2 secretas en el escaparate (no expuestos en él, todavía no se pueden comprar aunque muchos se venden…; sino apoyados en él. Se les nota a la legua, como si ves al marido de Barack Obama… sabes que es un tío con más rabo que tú, porque al ser negro… y como se le ha visto marcado en muchos vídeos…es enorme ese cacho carne. Los 2 secretas me miran raro, pero no por salir yo de la tienda y poder ir armado ilegalmente hasta los dientes… sino por el bozal. Decido largarme, pues tampoco necesitaba la navajilla con urgencia. Y cuando paso junto a ellos, uno me mira con cara de perro y el otro saluda a los de un coche patrulla. “¡joder, cómo se delatan ellos mismos, menos mal que no soy un delincuente, porque siempre es mejor que los delincuentes no sepan quienes son los secretas que velan por la seguridad del pueblo indefenso”. Giro y sigo caminando, pero apago mi MP3, pues sabía que en pocos segundos un coche patrulla vendría a por mí. Menos mal que no compré la navajilla, porque si me cachean, multa y me la quitan. Para divertirme un rato conmigo mismo, cuando veo en el reflejo de un cristal el coche de maderos que viene por detrás, giro mi almendra para que no puedan ver si voy o no con bozal (iba con capucha porque llovía). Efectivamente, me dan el alto y confirmo que les avisaron los 2 secretas.

Solventé el asunto muy bien, pues eran un madero y una madera muy majos –algunos lo son, una inmensa minoría que pronto será purgada por los bestias de sus compañeros – y respetaron mi informe médico (o sea LA PUTA LEY que no respetaron decenas de ellos  en el Iquea y la comisaría “de la mochila de Vallecas”) y charlamos unos 20 minutos sobre lo divino y lo humano, siendo yo el que llevó la voz cantante por mi locuacidad.  Se fueron porque llegó otro coche patrulla y les conminó a irse “a no sé qué, que les dijeron por radio”.

O sea… que me ven salir de esa tienda y no me dan el alto para ver si voy ilegalmente armado… sino por no llevar bozal.  Tenemos una sociedad muy rara, demasiado. Si el ciudadano de a pie supiera la cantidad de conciudadanos que van armados ilegalmente… fliparían. Yo sí lo sé, porque me he movido en esos ambientes… y he visto cada cosa… y las sigo viendo…

Una anécdota divertida con un spray ilegal de autodefensa que un colega ultrassur nos enseñó, en un bareto de Leganés, a mi mejor amigo y a mí y éste, como era un cafre de cojones, echó un poco hacia el suelo mientras el otro le decía: “nooooo…” Echó na y menos , mucho menos que lo que puedes echarte de desodorante en una axila, pero el ultrassur, sabiendo la bomba que era eso nos hizo salir a los 3 a la carrera. Bueno… a los pocos segundos todos los clientes tosiendo, potando y etc. en la calle, y eran más de 50… imaginad el poder de estos “juguetitos”, porque esto fue hace 25 años y los habrán mejorado más aún, o empeorado, depende de si lo usas tú o lo usa contra ti algún hijo de puta que si va con el bozal no será parado por la madera…

Moraleja: en las pelis del Oeste los cuatreros y los atracadores de bancos se tapaban la cara con pañuelos. ¡Qué adelantados a su tiempo y qué pre-Covid-os! Y yo qué gilipollas que siempre pensé que se tapaban porque eran delincuentes que no querían ser reconocidos.