Archivo para Cameo Media

RELATO- artículo: el timador, timado por mí.

Posted in ARTÍCULO-INSULTO, Relatos with tags , , , on mayo 9, 2021 by César Bakken Tristán

El micrófono que veis en la foto es un AKG de medio cañón, un muy buen micro de 600 pavos (en 2007).  Es mío y todavía lo tengo, pero no es el que pagué. Resulta que el primero es escogorció durante la grabación de mi película independiente a tope… tanto que yo lo hice todo salvo interpretar. Podéis ver aquí el trailer. El caso es que, para llevar el micro en la pértiga y grabar a la vez, pues era complicadillo, pese a que lo hacía. Y una amiga que hizo un papel muy secundario –no era actriz – se ofreció a hacer de sonidista –no era sonidista y ni la pértiga era oficial… era un enorme palo telescópico de pintor, que funcionaba exactamente igual y por 20 pavos. Debido a la falta de pericia de la nena, el micro se le cayó varias veces desde una altura de varios metros, al duro pavimento. Pero bueno… era resistente el aparatejo, hasta que un día, manipulándolo yo… sonó como una maraca… y los micros no suenan, recogen sonidos. Así que, nada… se había descompuesto por completo.

El caso es que tenía garantía de varios años y como no tenía absolutamente ninguna marca de los golpes (tal vez no fue esa la causa de su defunción, luego lo explico) lo llevé a donde lo compré (ya me había gastado en esa tienda más de 6 mil pavos y otros tantos gastó un colega al que llevé, o sea; era “cliente” habitual y respetado). Expliqué lo sucedido y ahí lo dejé. Me urgía el micro, para seguir con la peli. Los de la tienda hablaron con los alemanes y, por tlf. me dijeron que les habían respondido que sus micrófonos no fallaban, así que no se hacían responsables de nada (SIC).  Bien… supongo que algo me conocéis, queridos niños. Le dije a la de la tienda que si los alemanes sabían español o algo de inglés, me los pasara y a ver cómo me explicaban lo de la garantía con la que me vendieron el micro. Alabo su confianza en la calidad del producto… ¡pero por qué tiene garantía! Me dijo que ella volvería a hablar con los de AKG y me llamaba al día siguiente, a más tardar. No me llamó y la llamé yo al otro.

“Nada, que no ceden, dicen que ni arreglan el micrófono ni lo descambian. Qué lo habrás roto tú”.

“Vale, pues vamos a hacer una cosa. Vosotros os las apañáis con los alemanes y el por qué no quieren hacer caso a la garantía que ofrecen, cuando mi micro no se ha dado golpe alguno, ahí lo tenéis y lo habéis comprobado: está impoluto, como nuevo (era verdad). Voy a ir a vuestra tienda y me vais a dar otro igual, y si no tenéis, otro mejor. Si no me lo queréis dar, lo cojo yo, que sé donde están ¿vale? Y con los alemanes bregáis vosotros. Ahora voy” y colgué.

Fui y me dieron el de la foto. Y aquí fue donde uno de sus técnicos me dijo que, en raras ocasiones, solía pasar que por el calor o cambios de temperatura, los micros se descoyuntaran por dentro, como le había pasado al mío.  Bueno… nunca sabré si fueron los golpes de la torpe de mi ayudante, que por cierto no era nada torpe en la cama…(para los curiosos aparece en el 0:21´del trailer) pero aquí sigo con el micro y funciona a las mil maravillas, tras tanto tiempo y tanto uso. Os lo recomiendo, y si lo jodéis, espero haberos señalado el camino. Realmente me jodió la prepotencia alemana de que “nuestros micros no fallan” y que ofrecieran una garantía engañosa. Está claro que estos teutones “cabezas cuadradas” no conocen la picaresca española…

Añado otra experiencia. Antes de esto curré para otros timadores, la distribuidora de DVD “Cameo Media” (“Camelo de mierda”) catalufos, grabando y editando entrevistas a actores y directores con mi primera cámara y otro micro, para los extras de sus DVD de algunas pelis estrenadas en Madrid. Pagaban poco, pero a mí me iba bien, porque cuando me contrataron no tenía ni cámara ni ordenador para editar el trabajo… me los compré y cogí el curro para aprender a manejar el sofware de edición y la cámara, cobrando. Eso de las prácticas nunca ha ido conmigo. Además, hacer estos trabajos tan absurdos es cosa de poco y hasta un mono sin amaestrar valdría. El caso es que eran morosos y eso que estaban forrados…  normal… si no pagas y sólo cobras, pues te forras. Decían que pagaban a mes vencido y tal. Cuando acumulé varios meses sin cobrar, me mosqueé, porque siempre me decían que a la semana siguiente me pagarían, y esa semana de pago nunca llegaba (momento Larra “Vuelva usted mañana”). Les mandé a la mierda, porque era poca pasta y las pelis eran tan malas que me daba dolor de cabeza ese curro. Conocí a muchos actores españoles, por cierto, a cada cual más gilipollas (me quedo con Fernando Tejero, que ni es actor pero lleva décadas en ello. Sí, es tan imbécil como le veis en las series o en las pelis, porque no interpreta, hace de sí mismo. Tuve que decirle las respuestas a mis simples preguntas sobre su inefable bodrio: “El penalti más largo del mundo”. Era incapaz hasta de contestar una entrevista, así que le hice “el guión”).

Bueno, por correo-e me decían que ya me habían enviado el cheque. ¿No te ha llegado? No llegaba nunca y eso que yo tenía cuenta bancaria ese año y les decía que me hicieran una transferencia, que era más cómodo y rápido.  Decían que no, que ellos pagaban con cheque. Claro… como yo. Si no pagas puedes “pagar” con lo que quieras. Les llamé por tlf. y hablé con la zorra timadora. Me dijo que justo ese día había salido mi cheque y, literalmente, que “el cheque está volando hacia Madrid”. “Me alegro por él, pero tú me vas a hacer una trasferencia a mi cuenta ahora mismo. y como no reciba lo que me debéis el que va a volar a Barcelona soy yo y os voy a reventar a hostias, a ti la primera”. Me colgó. Pero me pagó a la media hora.

Luego me puso un correo- e ofendida y quejándose de “mis formas”.  No te jode la idiota, idioto, idiote. Por cierto, mi cheque sigue volando… igual colisiona con la basura espacial china y se abre un bujero espacio temporal de flipar…

Santa Quiteria, 1 paraíso ciudadrealeño

Y, ya puestos, os cuento otra anterior a ésta. Cuando alquilé mi casa de Cabañeros, fue por 1 año, un contrato con opción a compra. Dejamos 30 mil calas de fianza (2 meses de alquiler). Lo hicimos con una abogada de Madrid que era la nuera de la dueña. A los 2 meses del vencimiento la llamé para decirle que no renovaba el contrato y que se cobrara los 2 meses con la fianza. Y –agárrate que vienen curvas – la tía me dice que si no ejercemos la opción a compra, perdemos la fianza. “¿Ah, sí? pues eso no me lo dijiste cuando firmé”. “No lo recuerdo, se me pasaría mencionarlo, pero así es la ley”. “¿Ah sí? ¿así es la ley? Tengo aquí el contrato – lo hojeé rápido – y no… no veo esa cláusula”. “Da igual si no está escrita, es algo estándar que no hace falta escribirlo –algo así me dijo – tienes que pagar los 2 meses que faltan y nos quedamos con la fianza si no compras el inmueble”. Aquí empecé a insultarla sin miramiento alguno y a gritos.  En resumen, lo que le dije fue que era una jodida timadora y que no iba a pagarle los 2 meses. Y que si necesitaba aclaraciones, me pasaba por su bufete, donde habíamos firmado el contrato y que me aclarara las cosas, a la cara.

Obviamente se cobraron con la fianza, que era por lo que yo les había llamado. La de insultos que me habría ahorrado si me hubiera hecho caso desde un principio en vez de intentar timarme. Me hizo gracia el día de la entrega de llaves. Vino la dueña, su nuera y el marido de esta… se ve que temían verme a solas. La dueña estaba mosqueada porque no le compraba su puta casa cochambrosa y me dijo que sacara todas mis cosas. Le enseñé unas literas que había metido y que podría dejar ahí si ella las quería. Dijo que no, que no quería nada, ni las puertas siquiera, que eran suyas. El caso –cosas de los paletos avariciosos pues esta me quiso vender hasta un rebaño de ovejas cuando me enseñó la casa – es que volvieron a los 5 minutos para decirme que sí, que dejara las literas. jajajaja. Esa noche quemé todo lo quemable, puertas incluídas en la chimenea, en la fiesta de despedida que di. Se me fue de las manos y la llama salía varios metros por la chimenea (eran 2 plantas) como un soplete. Lo vi al salir por la noche a airearme.  Saqué una foto que no sé donde coño está ahora, y bajé el fuego a cotas normales, que no soy gilipollas. A la mañana siguiente regalé todo, tal vez demasiado… porque una amiga vieja de allí cogió mi taza de plástico de estas de camping, donde me estaba bebiendo un Martini con limón… vació el líquido en la tierra y se la metió a la bolsa. Me quedé perplejo no, lo siguiente. Menos mal que tenía otros vasos que escaparon a su saqueo…