Archivo para estado de alarma

LUYS COLETO: ¿Protegerá el Tribunal Constitucional nuestros derechos sistemáticamente violados?

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , , , on abril 21, 2021 by César Bakken Tristán

Cada vez más ropones de medio mundo comienzan a ver la realidad con otros ojos. Más limpios y honestos. Revirtiendo, siquiera parcialmente, el liberticida horror presente. La última: el Tribunal de Distrito de Weilheim (Alta Baviera) dictó el pasado 13 de Abril una resolución en la que afirma que no hay pruebas de que los bozales puedan reducir el riesgo de infección. Corolario: la obligación de llevar un trapo para una alumna afectada fue anulada por el tribunal con efecto inmediato. Y sin irnos muy lejos, también en tierras teutonas, la penúltima: la sentencia del Tribunal de Familia de Weimar que prohibió a dos escuelas del municipio exigir bozales a los alumnos, imponerles distancias de seguridad mínimas o someterles a fraudulentos test rápidos del espectral SARS-CoV-2.

Nos están esclavizando

Y, reitero, se acumulan los casos. Bajo el atroz pretexto del teatro plandémico, libertades y derechos inicuamente pulverizados. Apelando a unas autoridades sanitarias que no tienen ni poder ni legitimidad alguna para privar arbitrariamente a nadie de su sacrosanta e innegociable libertad. Con el agravante, además, de utilizar “informaciones”  ilógicas, absurdas, confusas, contradictorias, irreales, inverosímiles, incongruentes. Detrás de confinamientos, aislamientos o cuarentenas solo existe una detención ilegal. Un brutal arresto domiciliario. O un secuestro en tu región.

Normas y legislaciones implantadas en todo el orbe terrestre que violan la dignidad humana, carecen jurídicamente de proporcionalidad alguna y se hallan absolutamente desajustadas a derecho.  El Gran Leviatán debe abstenerse de cualquier intervención reguladora o restricción intencionada cuyo único propósito es nuestra paulatina deshumanización: distancia social, ejemplo señero. Además con todas las calamitosas consecuencias económicas que está conllevando: ruina total. Inaceptables injerencias, pues, de los poderes estatales en los derechos fundamentales de los ciudadanos de cada nación.

Payasos Milikitos, ni me gustáis ni me defendéis

Con sus atroces y militarescos toques de queda: violación de grandísimo e intolerable alcance del derecho a la libertad de movimiento y privacidad. O de la libertad de reunión y manifestación a la hora que te salga del nabo. Es muy sencillo de comprender.

¿Nadie nos protege a los españoles del ilegítimo e ilegal abuso de poder?

¿Y España? Ya saben, different. Un ejemplo. El tribunal constitucional, vulgo prostitucional,  continúa sin pronunciarse sobre el recurso del ¡¡¡primer!!! estado de alarma presentado por Vox. Y vamos a recordar un par de cositas. Las conoce cualquier estudiante de primero de derecho. O cualquiera que haya echado un ojo a la Constitución Española. Imagínense los altos togados.

Cerdos prevaricadores

TÍTULO I. De los derechos y deberes fundamentales. Y vayamos al capítulo quinto de este título. De la suspensión de los derechos y libertades. En qué condiciones se puede hacer. Veamos.

Art. 55. 1. Los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio en los términos previstos en la Constitución. Se exceptúa de lo establecido anteriormente el apartado 3 del artículo 17 para el supuesto de declaración de estado de excepción.

Una medida tan extrema como la suspensión de derechos se reserva para situaciones de formidable gravedad, cuando el orden público se halla absolutamente descontrolados y se hacen necesarias medidas contundentes para recuperar la normalidad perdida, algo que sólo puede darse en caso de declarar el estado de excepción o el estado de sitio, regulados en el artículo 116 de la CE. Dicho artículo contempla también el estado de alarma pero éste NO permite limitar ni suspender derechos fundamentales. Y, de momento, que uno sepa, nos hallamos en un estado de alarma. Ni de excepción ni de sitio.

Cerdos sin prevaricar

¿Entonces?

-Artículo 17, violado. Nuestro derecho  a libertad. El habeas corpus, difuminado (17.4).

-Artículo 18, violado. El domicilio ya no parece inviolable (18.2), que se lo digan a los maderos de Carapolla.

-Artículo 19, violado. Nos impiden circular libremente por el territorio nacional.

Artículo 21, violado. El tiránico poder impide las reuniones pacíficas.

…Y sí, desde luego, leyeron perfectamente el artículo 55 de la CE: sin ningún fundamento legal. “Podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio“. E incluso declarando estos dos últimos estados tendrían que justificarlo y fundamentarlo sobradamente. Tarea imposible, entenderán, vista la siniestra farsa plandémica vivida durante los últimos quince meses.

Carapolla

El ejemplo del puto bozal: más allá del artículo 55

El puto trapo en la boca, culminado paradigma: además de deliberado ataque a la salud y sumisión psicológica, violación de más derechos constitucionales. La igualdad ante la ley (artículo 14), ya que los que bajo ningún concepto nos colocaremos los bozales “necesitamos” de ese “ilícito salvoconducto” para realizar una vida libre, razonable y en paz.

O la vulneración del derecho a la integridad física y moral, ya que estamos siendo sometidos con análoga medida a tratos inhumanos o degradantes (art. 15). Así como el derecho al honor y a la propia imagen (art.18) y a la libertad de expresión (art. 20). O el artículo 23 al negarnos el derecho a participar en los asuntos públicos. Eso por no hablar de la legítima e ineludible objeción de conciencia ante leyes injustas (art. 30.1)…

…Pues eso, ¿alguien que defienda nuestros derechos consagrados en la ley de leyes vigente en nuestra patria? En fin.

ARTÍCULO: “Congojavirus: huelga general forzosa y llena de humo de tabaco”

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , , on marzo 14, 2020 by César Bakken Tristán

Pese a ser un complot mundial para crear una brutal crisis económica global y generar un, todavía más (aunque parezca imposible), control de la población a través del miedo y el analfabetismo, me remito SÓLO a Espena, que no es poco:

 

Pedro Sandez ha decretado el estado de alarma por el congojavirus, apoyándose en el informe de la OMS que decretó el estado de pandemia, una más en su haber. A ver… yo declaro el estado de paranoia y paradoja Ad hoc, es decir, con el fin de tenernos aún más controlados en base al miedo infundado e inoculado a una población que echa carreras consigo misma para ver si es más analfabeta o más psicópata, y que es tan torpe que, pese a quedarse sin resuello en el esfuerzo; siempre queda segunda en la carrera.

No redundaré con mi artículo anterior (“Congojavirus (y la solución)”), ni con obviedades que todos conocéis, y me remito únicamente al hecho de que el Gobierno comunista de Espena nos acaba de implantar una dictadura colosal, todavía sin muertos por represión… ya que en estos 44 años han moldeado una sociedad sumisa que ya ni sabe defenderse, y por lo tanto no es necesario que sea reprimida con violencia física. ¿Y por qué no sabemos defendernos? Pues porque la queja es patrimonio de la izquierda y sus asalariados burgueses, para alcanzar cotas de aún más poder (poder tenían hasta en el Franquismo, y con Primo de Rivera y Alfonso XIII), y la queja es el paso previo a la defensa. Ahora que vuelven a estar en el poder absoluto y absolutista, ya no hay motivo alguno de queja, y todo contestatario será tildado de reaccionario fascista y subyugado en todos los niveles de su vida, sobre todo moralmente.

Pero si la paranoia es algo complejo de demostrar, la paradoja es un libro abierto a todos. Me centro en ella. Esta dictadura totalitarista la provoca un virus que ataca, primigeniamente, al aparato respiratorio y puede ser mortal en casos muy extremos, de ahí la justificación del control social brutal y de la destrucción de la economía espenola. Pero esta restricción de movimientos, este cierre laboral, esta huelga general forzosa, esta cuarentena sin enfermedad, no afecta a los estancos, al tabaco. O sea, Sandez ve la paja del congojavirus en ojo ajeno y no la viga del tabaco en su propio ojo. Esto no se puede pasar por alto, y al que lo pase hay que darle el alto y un par de soplamocos, pese al riesgo de contagio de congojavirus. En Espena el tabaco mata al año, directamente, a más de 50 mil fumadores, e indirectamente a un número indeterminado de miles de fumadores pasivos. Defiendo, y fomento si puedo, el derecho de cada cual a envenenarse como quiera sin afectar a la salud de nadie. Pero decretar esta alarma, y darle bula a los estancos, es de una hipocresía tan colosal que no merece más comentarios, aunque sí una reflexión: ¿hasta cuándo vamos a seguir soportando el ultraje a nuestro intelecto? ¡Ni siquiera en estados de alarma, originados por un virus que ataca al sistema respiratorio se cuestiona el tabaco y, encima, se le protege, se le blinda y se le conceden privilegios sonrojantes para cualquier mente activa!

Ayer un hijo de puta me echó el humo de su cigarro, en la calle. Bajo el cigarro tenía una mascarilla –puesta en la barbilla por motivos obvios–, y frente al cigarro mi rostro perplejo, tantas veces ajado por el humo de los cretinos que extienden su enfermedad con los no fumadores, de la edad y condición física que sea. ¿Se puede ser más mezquino? Lo normal sería haberle escupido en la cara (la tos es leve y el estornudo no se puede provocar) para igualar su falta de civismo. Digo escupir y no hostiar, porque creo que a un imbécil con mascarilla le derrota más eso que un KO por impacto.

¿Qué sociedad tenemos, que está llena de gente que protege su aparato respiratorio, cigarro en boca? Una sociedad con un gobierno que obvia las decenas de miles de muertes al año por el tabaco, y los cientos de miles de enfermos que crea, pero que pone el Estado patas arriba, arruinando nuestra libertad y nuestra economía, por un simple virus filogripal que no supone más peligro que el resto de gripes y enfermedades respiratorias mortales, cuyas víctimas son ninguneadas y que, entre unas y otras, rondan los 30 mil fallecidos al año.

Que vuestro raciocinio aporte el resto de líneas que no voy a escribir en este artículo.