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ARTÍCULO: “Congojavirus: huelga general forzosa y llena de humo de tabaco”

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , , on marzo 14, 2020 by César Bakken Tristán

Pese a ser un complot mundial para crear una brutal crisis económica global y generar un, todavía más (aunque parezca imposible), control de la población a través del miedo y el analfabetismo, me remito SÓLO a Espena, que no es poco:

 

Pedro Sandez ha decretado el estado de alarma por el congojavirus, apoyándose en el informe de la OMS que decretó el estado de pandemia, una más en su haber. A ver… yo declaro el estado de paranoia y paradoja Ad hoc, es decir, con el fin de tenernos aún más controlados en base al miedo infundado e inoculado a una población que echa carreras consigo misma para ver si es más analfabeta o más psicópata, y que es tan torpe que, pese a quedarse sin resuello en el esfuerzo; siempre queda segunda en la carrera.

No redundaré con mi artículo anterior (“Congojavirus (y la solución)”), ni con obviedades que todos conocéis, y me remito únicamente al hecho de que el Gobierno comunista de Espena nos acaba de implantar una dictadura colosal, todavía sin muertos por represión… ya que en estos 44 años han moldeado una sociedad sumisa que ya ni sabe defenderse, y por lo tanto no es necesario que sea reprimida con violencia física. ¿Y por qué no sabemos defendernos? Pues porque la queja es patrimonio de la izquierda y sus asalariados burgueses, para alcanzar cotas de aún más poder (poder tenían hasta en el Franquismo, y con Primo de Rivera y Alfonso XIII), y la queja es el paso previo a la defensa. Ahora que vuelven a estar en el poder absoluto y absolutista, ya no hay motivo alguno de queja, y todo contestatario será tildado de reaccionario fascista y subyugado en todos los niveles de su vida, sobre todo moralmente.

Pero si la paranoia es algo complejo de demostrar, la paradoja es un libro abierto a todos. Me centro en ella. Esta dictadura totalitarista la provoca un virus que ataca, primigeniamente, al aparato respiratorio y puede ser mortal en casos muy extremos, de ahí la justificación del control social brutal y de la destrucción de la economía espenola. Pero esta restricción de movimientos, este cierre laboral, esta huelga general forzosa, esta cuarentena sin enfermedad, no afecta a los estancos, al tabaco. O sea, Sandez ve la paja del congojavirus en ojo ajeno y no la viga del tabaco en su propio ojo. Esto no se puede pasar por alto, y al que lo pase hay que darle el alto y un par de soplamocos, pese al riesgo de contagio de congojavirus. En Espena el tabaco mata al año, directamente, a más de 50 mil fumadores, e indirectamente a un número indeterminado de miles de fumadores pasivos. Defiendo, y fomento si puedo, el derecho de cada cual a envenenarse como quiera sin afectar a la salud de nadie. Pero decretar esta alarma, y darle bula a los estancos, es de una hipocresía tan colosal que no merece más comentarios, aunque sí una reflexión: ¿hasta cuándo vamos a seguir soportando el ultraje a nuestro intelecto? ¡Ni siquiera en estados de alarma, originados por un virus que ataca al sistema respiratorio se cuestiona el tabaco y, encima, se le protege, se le blinda y se le conceden privilegios sonrojantes para cualquier mente activa!

Ayer un hijo de puta me echó el humo de su cigarro, en la calle. Bajo el cigarro tenía una mascarilla –puesta en la barbilla por motivos obvios–, y frente al cigarro mi rostro perplejo, tantas veces ajado por el humo de los cretinos que extienden su enfermedad con los no fumadores, de la edad y condición física que sea. ¿Se puede ser más mezquino? Lo normal sería haberle escupido en la cara (la tos es leve y el estornudo no se puede provocar) para igualar su falta de civismo. Digo escupir y no hostiar, porque creo que a un imbécil con mascarilla le derrota más eso que un KO por impacto.

¿Qué sociedad tenemos, que está llena de gente que protege su aparato respiratorio, cigarro en boca? Una sociedad con un gobierno que obvia las decenas de miles de muertes al año por el tabaco, y los cientos de miles de enfermos que crea, pero que pone el Estado patas arriba, arruinando nuestra libertad y nuestra economía, por un simple virus filogripal que no supone más peligro que el resto de gripes y enfermedades respiratorias mortales, cuyas víctimas son ninguneadas y que, entre unas y otras, rondan los 30 mil fallecidos al año.

Que vuestro raciocinio aporte el resto de líneas que no voy a escribir en este artículo.