Archivo para Isabel Peralta

LUYS COLETO: Isabel Medina Peralta y Pablo Hasél, tan idénticos: dos socialistas liberticidas, valga el pleonasmo.

Posted in LUYS COLETO Non Serviam with tags on febrero 17, 2021 by César Bakken Tristán

Tanto tiempo llamando fascistas y nazis a los de Cs,PP y Vox que ahora aparece una fascista de verdad como Isabel Medina Peralta y a los progres les explota la cabeza. Media España con taquicardias y mareos y vagidos al descubrir que el fascismo no era lo que le habían contado en los panfletos propagandísticos del gobierno. Pues nada, proseguid con vuestra acendrada ignorancia, siempre tan atrevida, llamando fascistas – el summum de la maldad humana, según ellos- a los que llevan pulseritas con la enseña nacional.

Socialismo y sus disfraces: la genocida plaga del siglo XX y XXI

E Isabel Medina Peralta se define como “fascista y socialista”. Medina, apellido de origen árabe cuyo significado exacto es ‘ciudad’. Y Peralta, apellido de inequívoca génesis judía. Ains, proyecciones tan freudianas en su linaje onomástico, todo un abismo (aparte de padre pepero).

Cuando Isabel era pija

Y tan gemela a Pablo Rivadulla Duró, dos títeres del narcorrégimen del 78, dos liberticidas deyecciones, dos purrias socialistas. Ya sea socialismo patriótico, internacionalista o globalista. O ” democrático”. Socialismo, ese descomunal y tiránico flagelo del siglo XX, disfraz menos disfraz más: irreversible camino de servidumbre.

“He entregado mi vida al fascismo”, rozna la perínclita. Se observa una traslación del fenómeno religioso, místico, mítico casi diríase, hacia el fascismo que es entendido como una misión redentora. Pura transferencia de sacralidad, sin más. Y todo eso con dieciocho primaveras, ya que el cocainómano pensar de Isabel deviene clavado – clavadito- al del podemita y/o activista pro-pal estándar. Sólo que ella a ese “judío colectivo, híper-culpable, malvado dominador del mundo” lo llama directamente “El Judío Eterno”. Los otros (o los mismos) lo llaman “Israel”.

Odio al judío, tan disfrazado

Un odio al judío antiquísimo (tetramilenario), abisal, imperecedero, paranoico, peligroso, obsesivo, desajustado de la realidad, quimérico y generalizado. Es una auténtica lástima, pero lucidísimas personas desbarran en este asunto de manera clamorosa. No hay nada en este mundo que se pueda hacer para demostrar la Shoah, el exterminio de una grandísima parte de los judíos europeos (por más que se halle perfecta e inequívocamente documentada), a quien no quiere enterarse. Ni se podrá demostrar, en definitiva, por mucho empeño que se ponga, que los judíos no quieren dominar el mundo.  Letal chusma antijudía, sin más, otra vez el soporífero y genocida juego de disfraces.

Y siempre brotando perenne odio al diferente, al genuinamente distinto. Antes de Freud, Schelling, el filósofo alemán del romanticismo, define la noción como “extrañeza inquietante” (en alemán unheimlich) como “lo que debía de haber quedado oculto, secreto, pero que impúdicamente se ha manifestado”. Lo que sobrevivía bajo la alfombra asoma, súbito, su cabecita.

Y desde luego, tan frecuente, todas estas niñatas pijas fascistas que casualmente siempre salen de Madrid lo único que demuestran con su odio al judío, al musulmán, al vasco, al mena, odio al “diferente” en definitiva, asemejándose, a veces, al bullying al empollón, al gordito o al gafotas de la clase…

Libertad de expresión, ilimitada e irrestricta

Y ahora Twitter ha suspendido la cuenta de @isabelmperalta por alentar al odio y a la persecución de judíos. Previsible actuar al servicio del genocida y globalista modo. ¿Pero suspenderá Twitter la cuenta del asesino @ArnaldoOtegi por perseguir, secuestrar y asesinar inocentes? No lo creo. Y mal haría. Muy mal, más allá de sus doble, triples o cuádruples varas de medir.

Isabel o el injustamente encarcelado Pablo Hasél, libres, libérrimos. Sin más. Ahora, ambos, delirante y absurdamente linchados. Tamaña hipocresía del vulgo espeso municipal. Y de los mass-mierda. Por ejemplo, siempre banalizaron el genocida comunismo. Y se inquietan, ahora, ante la banalización del fascismo. Ambos socialistas, dos feas y repulsivas y totalitarias caras de una misma moneda. Reitero: sendero de esclavitud.

Hogaño, el liberticida socialismo democrático, fanáticamente censor, como sus presuntos antagonistas. Obviamente, nadie – repito, nadie – me impedirá continuar disfrutando de la música de Hasel. O de los libros de Pedro Varela. O de las hagiografías de Soros. Eso sí, recordando cuantas veces haga falta a los tres su linajuda y criminal progenie, a la que no dejaré de combatir: socialismo.  Directísima vereda, pues, hacia el campo de concentración. O de exterminio. Auschwitz, Vorkuta. O anticovid. En fin.