Archivo para John Magufuli

LUYS COLETO: Un nuevo y revelador informe de la ONU: tiranía sanitaria global y acabar con las soberanías nacionales.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , , on mayo 18, 2021 by César Bakken Tristán

El informe se titula Covid19: Make it the Last Pandemic. (“Covid-19: asegurar que sea la última pandemia”). Se trata de las conclusiones publicadas por el Grupo Independiente sobre la preparación y la respuesta a las pandemias, que se recrea sobre el modo en que el mundo puede buscar la prevención de las “pandemias” en el futuro.

Seis conclusiones del informe

Tal grupo o grupúsculo “independiente” se halla presidido por la ex primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, la ex presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y otros plurales gallifantes  (incluido el acérrimo globalista David Miliband). Fue creado el pasado mes de mayo de 2020 por el director general de la Organización Mafiosa de la Salud, el terrorista etiope Tedros Adhanom Ghebreyesus

Marty McFly viaja al futuro pasado con Arias Navarro

Ochenta y seis páginas de doble lenguaje – orwelliano doble pensar – extremada y tediosamente burocrático. 86 páginas, 86 látigos. Infumables, sin más.  Sus principales conclusiones serían las siguientes.

Uno. Elevar al más alto nivel el liderazgo en materia de preparación y de respuesta a las amenazas sanitarias mundiales para garantizar una actuación justa, responsable y multisectorial.

Dos. Concentrar y reforzar la independencia, la autoridad y la financiación de la Organización Mafiosa de la Salud. Invertir ahora en la preparación para crear capacidades plenamente funcionales a nivel nacional, regional y mundial.

Tres. Establecer un nuevo sistema internacional de vigilancia, “validación” y alerta.

Cuatro. Instaurar una plataforma pre-negociada para la distribución de todo tipo de herramientas y suministros.

Cinco. Movilizar nuevos fondos internacionales para los bienes públicos globales de preparación y respuesta a la pandemia.

Seis. Los países deben establecer una coordinación nacional al más alto nivel para la preparación y respuesta ante una pandemia.

En el madrileño metro de Begoña lo clavaron

Primera traducción: hacia la tiranía planetaria

El informe elogia a los países que han adoptado las medidas “anti-Covid” más autoritarias (China y Nueva Zelanda).  Y exige entregar a la OMS (y a sus acólitos) más pasta y más poder. Esta mafiosa organización de la Onu debe instituir una tiranía sanitaria planetaria: un nuevo sistema de vigilancia mundial, basado en la “plena transparencia” de todas las partes, que utilice herramientas digitales de última generación para conectar los centros de información de todo el mundo y que, de paso, incluya la vigilancia de la salud animal y medioambiental. Lo que significa, esencialmente: legalización de programas de vigilancia mundial a gran escala, 5-G mediante.

Segunda traducción: ¿Asesinando a la disidencia de la farsa covid?

Por el contrario, los países que habrían obtenido “malos resultados” en la lucha contra el covid – aunque nunca se les nombra en el informe – son brutal y burdamente censurados por su “negación de las pruebas científicas”, su “erosión de la confianza en las medidas sanitarias” y sus líderes que “se mostraron escépticos o despectivos” ante la “pandemia”. Sic…

…Y recordemos una cosita, sin globalistas hipocresías. Cuando matan a una persona en Usa algunos lo convierten en perentoria causa internacional, pero cuando cuatro presidentes de países africanos que se enfrentaron a la Organización Mafiosa de la Salud (manejada por Bill Gates) mueren jóvenes en extrañas circunstancias el asunto deviene extraño, extrañísimo. Las vidas de los negros importan, claro (y la de todo cristo, obvio), aunque sean presidentes que cuestionen de raíz- insisto, de raíz- el teatro plandémico.

Cuatro negros cuyas vidas también importan

Los dos casos más “sospechosos”: el presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza y, por supuesto, el admirado dirigente tanzanés, John Magufuli: ambos fallecieron de manera inesperada, presuntamente, de sendas “crisis cardiacas”. Y no olvidemos otros dos nombres de presidentes africanos muertos en, otra vez, insólitas circunstancias: Ambrose Dlamini, jefe de gobierno de Suazilandia, muere el pasado 13 de diciembre del pasado año. Y Hamed Bakayoko, presidente de Costa de Marfil,  fallecido el pasado 3 de marzo de 2021…

…Y, de momento continúa vivo Andry Rajoelina, presidente de Madagascar. Y Lukashenko, líder bielorruso, ya fuera de África. ¿Trump disidencia? No me hagan reír, por favor.

Totalitarismo global y fin de las soberanías, personales y nacionales

En todo momento el informe de la Onu elogia la centralización al modo bolche, la globalización y el totalitarismo en detrimento de la soberanía, el individualismo y la libertad humana. La dictadura sanitaria global OMS, anhelo.

Y echan de menos más liderazgo global. Y ambicionan estricta y férrea coordinación de las tensiones geopolíticas y, en el ínterin, ir desactivando los nacionalismos que debilitarían, al decir de los genocidas globalistas, el sistema multilateral, que, según ellos, debería actuar cuanto antes para mantener el mundo a salvo…

Amarga coda

…Los gobiernos nacionales de todo el mundo utilizaron esta falsa crisis sanitaria como coartada para ensanchar ilimitadamente sus dictatoriales poderes. Ahora las Naciones Unidas reclaman “lo suyo”: intervienen con la esperanza de ampliar su despótico mandato de poder mundial. En fin.

LUYS COLETO: Tanzania: La “extraña” muerte (¿asesinato?) de John Magufuli, el único presidente mundial que no siguió la tiranía covid.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags on marzo 19, 2021 by César Bakken Tristán

Con la puntita, y con muchos – muchísimos- matices, lo hicieron Trump, Lukashenko, López Obrador y Bolsonaro. Probablemente, seguramente, disidencia controlada. Más que nada porque no cuestionaron la clave de todo esto: la misma existencia del virus y las “vacunas” transgénicas salvadoras. Pero Magufuli sí lo hizo

¿Desaparecido?

Primero, extraña “desaparición” durante varias semanas. El presidente John Magufuli no había  sido visto en público desde el pasado 24 de febrero. La cosa pintaba mal.  La oposición tanzana repetía que el presidente había sido hospitalizado por covid-19 (sic, resic) en Kenia o en la India, aunque no existían pruebas de ningún tipo en tal sentido. Y ahora, hoy jueves 18 de marzo de 2021, un súbito infarto. Versión oficial. Apesta, obvio.

Y recordemos la clave de todo. Solicitó a su oficina gubernamental  someter a test PCR cinco muestras sin etiquetar para su análisis  -de cabra, aceite de motor, papaya, codorniz y jaca- y cuando cuatro de ellas dieron positivo y una “no concluyente”, prohibió los tests  de análisis y pidió que se investigara su origen y fabricación.

Desde ese momento, el fraudulento PCR fue agudamente rebautizado por muchos como el papayatest.  Y, por supuesto, Mugufuli cuestionó de forma contundente y clarividente la nula seguridad y eficacia de las “vacunas” transgénicas contra el covid y no permitiendo su uso en Tanzania.

¿Asesinado?

Y también recordemos que la cobertura mediática negativa del presidente Magufuli (El País lo definió como el Bolsonaro africano) era un fenómeno muy reciente. Al principio de su presidencia, incluso recibió artículos elogiosos de la prensa occidental y de grupos respaldados por ¡¡¡Soros!!!, que ensalzaban sus reformas y lo calificaban de “ejemplo” para otras naciones africanas…

…Todo eso cambió cuando declaró que la covid era un engaño. Monumental fraude. Hoy nos deja un gran hombre. Un noble ejemplo. ¿Asesinato? En fin.