Archivo para no vacunados

LUYS COLETO: NO “vacunado”: bienvenido al odioso club de los chivos expiatorios.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , , on agosto 11, 2021 by César Bakken Tristán

No vacunado, lo dicho, bienvenido al desierto de lo real. Y, tal vez ahora, cuando la demencia del frenopático covid prosigue su imparable demencia intuyas que algo semejante al karma pudiese existir y te pones en la piel de gente que tal vez no te suscite excesiva simpatía. Se llama empatía, sin más. Hoy te toca a ti reconocerte en la execrable figura del ‘chivo expiatorio’, aquel que carga con las culpas. Estando presente, cual especie mutante, dependiendo de las circunstancias y el poder de turno, en varias culturas y en diferentes épocas: desde los griegos a la actualidad. Turbador avatar, apaciguamiento por catarsis de la enloquecida masa, el extraordinario documental ‘El Chivo’ te puede dar alguna pista.

El chivo con las flechas culpas de la chusma

¿Es el perro el mejor amigo del hombre? No, es el chivo expiatorio

El Chivo transita la historia de la Humanidad a través de algunos de sus más subrayados ‘chivos expiatorios’ o ‘cabezas de turco’ o, anglosajonamente, ´patsies`, mientras se interroga acerca de las claves psicológicas y neurológicas de esta antiquísima práctica que ha llevado a miles de inocentes a la muerte o el ostracismo. Porque eso era lo que se hacía con el ‘chivo expiatorio’, sacrificarlo para expiar los pecados del grupo o enviarlo a lo más remoto del desierto para que allí padeciera una agonía más lenta. Construyendo delirante y atroz mito, memento el ritual bíblico (Levítico 16): echándose a suertes sobre dos machos cabríos. Uno era sacrificado por el Sumo Sacerdote, para la expiación de los pecados de los israelitas; el otro era cargado con todas las culpas del pueblo judío “para enviarlo a Azazel al desierto”. ​Este último fue conocido como chivo expiatorio.…

Una narración relatada en el documental en la que se mezcla la pulsión por encontrar recurrentes y falsos culpables a los males que nos acechan, con la culpa y el vicio de acusar al prójimo. Y se descubre, mientras, el correlato evolutivo y cerebral de ‘costumbres’ como la lapidación, las ejecuciones públicas o los linchamientos. Con su consiguiente rebaño de ovejas: el sacrificio, pues. ¿Por qué es tan fácil de manipular este viejo instinto? ¿Cómo se sirven de él el poder o las plurales psicopatías? ¿Dónde se arraiga en definitiva el timo legendario? ¿Por qué apenas nadie se pone del lado de la injusta víctima?

Judíos, gitanos, homosexuales, inmigrantes, brujas, no vacunados…

El disparato esparcimiento de un rumor en internet y fuera de allí, la investigación histórica o el seguimiento de un ‘juicio mediático’ son algunos de los nucleares elementos narrativos del sobresaliente documental El Chivo.

De las más ancestrales sociedades primitivas a las medievales cazas de brujas (incluyendo brujos y chamanes); la persecución de los judíos, gitanos, homosexuales y/o inmigrantes; o inquietantes fenómenos como o el bullyng (recuerden a Jokin, el chaval del Instituto Talaia que se suicidó en Fuenterrabía: “prefiero la paz eterna al infierno cotidiano”) o el mobbing. De El Proceso de  Kafka al Yo acuso de Zola. Del caso de Dolores Vázquez a las brujas de Salem…

Dolores Vázquez nadie le pidió perdón

Lo dicho, no vacunado, perro de paja, bienvenido a este aciago club: sabrás lo que es el odio de la chusma que te rodea. Y, por supuesto, sin razón y sin motivo y sin venir a cuento. En fin.

Documental El chivo de Pepa G. Ramos

LUYS COLETO: Los que no nos vacunemos seremos ferozmente discriminados: Israel como avanzadilla y modelo.

Posted in © LUYS COLETO Non Serviam with tags , , , on mayo 11, 2021 by César Bakken Tristán

Los que jamás nos hemos puesto – ni  nos pondremos – un puto bozal intuimos -sabemos- a la perfección de qué va el “pasaporte verde digital”. Sic. Tan bien diseñado por las genocidas élites desde hace tanto tiempo. No llevar el bozal significa perder todo: sin más. No aceptas el puto bozal y, salvo pasear por la calle, muerte civil. Y laboral. Final. Es, de momento, el salvoconducto del esclavo ciudadano del NOM. Ahora llega el siguiente, certificado covid: Israel, modelo a seguir.

Israel-coronavirus-vaccination-certificate el buen ciudadano

No vacunados: ciudadanos de segunda, de tercera, de cuarta…

Cada actor cumplió su papel. China, falso origen de inexistente virus. Usa trumpista, disidencia controlada. Israel, vacunación masiva. Y vemos, tan palmario, de qué va este nuevo paraíso covid. Apartheid para los no vacunados. Los vacunados israelíes con el matarratas transgénico de Pfizer-BioNTech “recuperan  la normalidad”. Se “facilita” la vida.

Los no-vacunados, entretanto, sin vida civil, bestialmente discriminados. Sin acceso a nada: hoteles, auditorios, salas de conciertos, instalaciones deportivas, interior de bares, restaurantes, salas de fiestas, transporte público, trabajo, ir al súper, hacer cualquier comprar. Y, así, el etcétera se irá estirando hasta el infinito. Nada podrás hacer si te niegas a chutarte el matarratas transgénico.

Los dos minutos de odio en la novela de Orwell

Consumación de la tiranía tecno-sanitaria

En Israel, y en el orbe del orbe, devendrá inexcusable e inequívoca patente para vivir la “nueva normalidad. Pasaporte covid, consumación de la tiranía tecnosanitaria. Base de datos de todo ciudadano del planeta. Fin de la privacidad. Acabose de la confidencialidad. 

Y recordemos, también, que quien controle esa base de datos, fastuoso Big Data (agregándose los millones de datos genéticos extraídos de las PCR y test de antígenos), y cualquier algoritmo que gobierne lo que se permite y lo que se niega, tendrá un control absolutamente totalitario sobre todos los aspectos de tu vida. Distópico y realísimo crédito social chino del buen o mal ciudadano, por ejemplo. Ains, pasearán nuestros rostros en los dos orwellianos minutos de odio.

Puta mierda de control y discriminación

Una humanidad que se dirige hacia el abismo

En el ínterin, muchos no vacunados irán pasando paulatinamente por el aro. Algunos no lo haremos jamás. Y, otra vez, fin de nuestras vidas en sociedad. Y sabiendo que tenemos razón. Y más cordura, decencia y amor por la libertad que una humanidad que se está encaminando, sin prisa pero sin pausa, hacia el matadero transhumano

…Y les dejo con sus jueguecitos y “simulaciones pandémicas”. Sic. “Nos pilló de sorpresa todo esto”. Te despollas con tal gentuza mentirosa. Y a luchar contra ellos sin descanso. No queda otra. En fin.