Archivo para Rafael López

RAFAEL LÓPEZ: Mascarilla, multa u hospital.

Posted in RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , , , on noviembre 17, 2020 by César Bakken Tristán

Así reza un anuncio del Ayuntamiento de la ciudad donde resido. 

Creo conveniente realizar un análisis más profundo del anuncio de marras, su significado, su trascendencia, sus actores, etc.

Para empezar es necesario determinar que no es un anuncio informativo, un anuncio que informa es el que te detalla las actuaciones lúdicas que se van a desarrollar con motivo de las Fiestas patronales, o del increíble precio de tal producto o servicio. El anuncio de la vergüenza forma parte de una estrategia muy bien definida, y estructurada, para inocular, en la pastueña sociedad española, ese virus de la desinformación, la mentira, el adoctrinamiento y las más fúnebres manifestaciones de la ingeniería social globalista que están llevando a cabo estos malnacidos. 

Una vez clasificada la categoría del burdo panfleto, es conveniente “echar un vistazo” al actor de dicha tropelía. En este caso es uno de esos putrefactos ayuntamientos socialpodemitas, por desgracia, tan frecuentes en España y que no se sonroja por gastar el dinero de todos sus súbditos-vecinos en estas chorradas. No era la primera vez que malfurnen (malgastan) nuestro dinero, y dudo que vaya a ser la última, porque el ayuntamiento de mi ciudad es más feminista que las feministas, más LGTBI que “les” LGTBI, y más “kultural” y progue que cualquier otro ayuntamiento. Tan pronto publicitan que “para estar unidos, no estemos juntos” un oxímoron estúpido y lamentable; como te indican que salgas a comprar a los comercios del barrio y consumir en restaurantes y bares para determinar, acto seguido, que te debes quedar en casa en arresto domiciliario voluntario. La clásica empanada mental de quien no tiene ni puñetera idea de nada y cuyos miembros del Consistorio juntos no reúnen ni una célula gris activa (¿que se puede esperar de unos inútiles y de unos holgazanes?) . 

Y vayamos a la parte más escabrosa del asunto, que no es otra que la aplicación de la fuerza coercitiva por parte de la policía local, principalmente, aunque las fuerzas de seguridad del estado están al quite por si acaso. Porque veinte o treinta concejales poco mal podrían hacer enfrentándose, a pecho descubierto, con los súbditos que no lleven mascarilla. Incluso sería deseable que tuvieran ese gesto, así se les podría explicar, perfectamente, en que consiste una perfecta democracia, esa a la que continuamente recurren, y sobre la verdad del virus chino y cuáles son las medidas de protección efectivas y eficientes, la primera de las cuales sería darles una patada en el tafanario y mandarlos a Plutón. 

Esas sabandijas consistoriales simplemente se limitan a ordenar a sus sicarios uniformados que ejecuten sus desquiciadas órdenes. Éstos, sumisos y complacientes, las llevan a cabo en un frenesí represor sin antecedentes en mi memoria, y eso que hace más de once lustros que vengo “haciendo el capullo” (es sinónimo de pagar impuestos) a ayuntamientos como en el que resido actualmente, para luego tener que sufrir el acoso, el hostigamiento y las multas de unos tiparracos sin alma, ni dignidad que alegando el cumplimiento del deber, y chorradas parecidas zahieren a los súbditos-vecinos que dicen defender y proteger. 

Pero si todo lo expuesto indigna a todo bien nacido y pone los pelos como escarpias al más paciente de los hombres, resulta que la parte más siniestra de todo este asunto viene de gentes sin voluntad, alienados y delirantes súbditos-vecinos que asumen sin pestañear todas las mentiras y patrañas de los malgobiernos municipal, autonómico y nacional, y que con torva mirada, cuando no con un exabrupto, te afean no llevar mascarilla o llevarla inadecuadamente. 

¿Quieren una buena noticia?, como muy bien dice el “tirano” amo de este blog “menos mal que somos mortales” 

CINE. Rafael López recomienda: “Historias de la radio”

Posted in CINE crítica y reflexiones, RAFAEL LÓPEZ opina with tags , , on noviembre 15, 2020 by César Bakken Tristán

Esta semana recomiendo una estupenda película española del año 1955, “Historias de la radio”. La trama pivota a través de la frenética actividad de una emisora de radio en la que se van integrando tres intrahistorias independientes entre sí pero interrelacionadas a través del hilo conductor que suponen los distintos programas de la radio de aquella época. 

Las tres historias tienen autonomía propia dentro de la película y, desde mi punto de vista, configuran lo mejor del film. La primera trata sobre unos investigadores y su patente,  la segunda sobre un aspirante a ladrón cuyo delito es frustrado por la divina providencia y la tercera sobre un niño que necesita una cirugía en el extranjero y de la forma en que sus vecinos tratarán de ayudarle. Todas ellas tienen una potente carga emotiva, e incluyen algunos toques de humor, realmente notables, para “aliviar” la tensión emocional. 

Aparecen, también, dos medias historias que tratan sobre el locutor ambicioso y su compañera de trabajo que está enamorada de él, y la de dos hombres de cierta edad que viven en una pensión y hacen juntos ejercicio por la mañana con la radio (me resulta entrañable esa relación). 

El director de la película es José Luis Sáenz de Heredia. Respecto al elenco de actores, estamos hablando de casi todo lo mejor de la época que era mucho: José Orjas, Pepe Isbert, Tony Leblanc, Juan Calvo, José Luis Ozores, Francisco Rabal, Margarita Andrey, Juanjo Menendez, Angel de Andrés, Alberto Romea, Pedro Porcel, etc.

Las historias se van hilvanando con partes que nos muestran las rutinas de los programas de radio de entonces, con entrevistas y canciones. En mi opinión, esas actuaciones musicales y entrevistas son la parte más floja y me dejan un poco frío porque ralentizan el ritmo general de la cinta, por lo demás solvente. 

Como suelo hacer, les recomendaré una escena de la película (tiene muy buenas y los diálogos, también, son de primer nivel): es en la tercera historia, la del niño enfermo. 

Pepe Isbert

Resulta que acude el cabo de la Guardia Civil a la casa del maestro para proponerle un plan para ganar dinero en un programa de la radio y completar la cantidad necesaria para llevar al niño al extranjero. Al maestro, inicialmente, le parece una idea ridícula y se niega, indicándole que confiaba que no se lo habría dicho a nadie, a lo que le contesta el Guardia que no, que sólo se lo había comentado al cura (que resulta ser la persona menos discreta de todo el pueblo). Al instante aparece el cura y saluda a los presentes diciendo :

– Santas y buenas 

(imagínense el desenlace, y disfruten de ese amable delirio de escena) 

A quien no la conozca le animo al visionado de esta película y a emocionarse con historias sencillas y llenas de humanidad, y a quien ya la conozca, y la tenga a su disposición, es una excelente opción para disfrutar en casa durante sus 95 minutos de duración. Es una película muy recomendable para verla en Familia, incluso aunque los niños sean muy pequeños. 

Como muy bien dice ese “tirano”, amo de este blog ¡Que buen cine se hacía en tiempos de Franco! 

Por cierto, diez años después, el mismo director se enfango en una pseudoactualizacion de esta película que se tituló “Historias de la televisión”, que mantenía la misma estructura de tres intrahistorias, en este caso, con el hilo conductor de la televisión. Una película absolutamente desaconsejable (más le hubiese válido al director haberse estado quieto). Todas estas revisiones, y secuelas/precuelas deberían estar prohibidas so pena de la hoguera tanto para las obras como para sus artífices. Con los dedos de una mano se pueden indicar las que están a la altura, o mejoran, el nivel del original. 

P.D. Por favor, no imiten a los protagonistas de la pensión que cenan escabeche. 

Para el “blandengue” personal que somos ahora, una dieta así nos llevaría directamente al camposanto (eso sí felices). 

RAFAEL LÓPEZ entrevista a César Bakken Tristán

Posted in RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on noviembre 13, 2020 by César Bakken Tristán
César Bakken Tristán atacado por una pinza.

César Bakken, una entrevista necesaria

Me genera un cierto desasosiego “perder mi virginidad” como entrevistador, a nivel público, con el “tirano” amo de este blog, ese Autor “maldito” para algunos, César Bakken. Pero como el interés tiene pies, y gracias a la contingente colaboración del entrevistado, acometo la hercúlea labor de entrevistar al entrevistador que se las sabe todas. 

En primer lugar advierto al entrevistado que no hay nada peor que un novato para hacer algo bien, por lo que si considera alguna pregunta excesivamente personal, dispone de discrecionalidad para no responderla. 

Don César, ¿en que medida el lenguaje, que a veces utiliza, es una coraza? 

En ninguna medida. Es mi manera de entender la comunicación verbal. Sé que mucha gente lo ve como coraza o como arma arrojadiza. Para nada lo es. Eso sí, sirve para ambos asuntos, porque el autor de las palabras no es el dueño de su destino final, esto es: su interpretación. Me gusta la relación: emisor/receptor/ mensaje.  Pero sólo adecuo mi mensaje cuando sé que el receptor es muy corto de entendederas. Cuando presumo que no lo es, hablo cagándome en todo, por supuesto, o con sutiles recursos literarios.

Por lo que he leído de usted, tengo la sensación de que es una de esas personas amiga de sus amigos y enemiga de sus enemigos. Es relativamente frecuente que individuos que formaban parte del primer grupo acaben en el segundo, pero ¿ha habido alguna persona, en su vida, que habiendo “nacido” en el segundo grupo la considere ahora su amiga? 

Jamás he sido tan desconsiderado como para tratar de amigo a un loable enemigo. Sería un insulto para él y para mí, pues nadie puede ser tan imbécil como para hacer de un enemigo un amigo.

¿Que es para usted el amor? 

Depende de a quién o a qué. Para lo primero, el amor es un ser vivo, y como tal muy difícil de mantener, porque es cosa de 2 que están siempre influidos por alguien más, y ya sabemos que 2 son compañías y 3 son multitud.  Para lo segundo, el amor es igual de voluble, pues todo depende del ser humano, que es un ser impredecible. En cualquier caso, el amor siempre será Roma escrito al revés.

Usted ha acuñado el término “Espena” como idóneo sustituto de España. De las siete virtudes teologales ¿cual, o cuales (no citar a más de dos), cree más necesarias en la deprimente sociedad “espenola” actual? 

Cómo ácrata no debe darse validez a mi opinión sobres esas virtudes que me dice, pero como agnóstico (muy importante la a, ojo, no es con ge líquida lo mío) sí puedo afrontar su pregunta. Para responderle he tenido que mirar cuales son esas 7 virtudes, pues jamás me han interesado esos asuntos que, por ejemplo, también domina nuestro querido amigo Luys Coleto.

6 de las 7 virtudes me parecen inherentes a todo ser humano, sin necesidad de que sean indicadas, ni mucho menos obligadas, por nadie. Esto indica el grado de maldad innata del ser humano. La virtud que no veo como tal es la castidad.  Pero en referencia a Espena, las dos virtudes necesarias son la paciencia y la castidad… pero para erradicarlas, es decir: follando más y mejor se arreglan muchas cosas y con la ira (como legítima defensa, tan olvidada ya) ni le digo.

He leído cosas suyas criticando la mediocridad y vulgaridad de la sociedad actual. Por otro lado estamos sometidos a las tropelías de unos malgobernantes que nos imponen unas políticas sectarias, liberticidas y de ingeniería social. ¿Si atisba alguna esperanza, indíqueme cuál, o cuáles? 

No atisbo esperanza alguna a este respecto. Si acaso, y muy cogida por hilos, que caiga un enorme meteorito que destruya la Tierra. Como sé que eso no es fácil, asumo que la única esperanza es ser todo lo individualista que se pueda, huir de lo colectivo. Sólo la unión sincera de intereses desinteresados (oxímoron necesario) puede llevarnos a la felicidad, porque unión –auque sea la más mínima – hemos de tener; si no fuera así ni existiríamos: los nenes no vienen de París.

¿Cuál es el sentido de su vida? 

El olfato. Porque una de mis taras físicas que no me matan pero que no me dejan vivir es no poder respirar (a penas) por la nariz. Por eso mi tullido cuerpo ha hiperdesarrollado mi sentido del olfato. Lo poquito que entra por ahí queda arraigado.

Si respondo al sentido al que, sin duda, se refiere su pregunta, es ser epicúreo sin joder el derecho a serlo de nadie que no me joda el mío… una pescadilla que para que no siga mordiéndose la cola, hay que freírla y comérsela. Entonces, por fin, puedo decirle que el sentido de mi vida es no hacer jamás algo que no quiera hacer (por supuesto con la excepción que toda regla necesita para ser confirmada).

Desde hace tres o cuatro lustros la publicidad es una basura. La prohibición de realizarla sobre el tabaco y el alcohol creo que influyó notoriamente en dicha pérdida de calidad. Usted que es un muy buen conocedor de los medios audiovisuales, respóndame: ¿es que sólo se puede hacer buena publicidad de las cosas “malas”?

Tuve una novia publicista, de alto rango. Si no me casé con ella imagine la opinión que tengo de la publicidad: es lo peor que le puede pasar a una sociedad. Lo malo no es lo que la publicidad anuncia, sino la necesidad que ésta crea en el ser humano de que consuma algo, tanto bueno como malo. Cuando mediatizan nuestra libertad de elección, dejamos de ser personas  y no tornamos sujetos de mercado. De la propaganda política y el adoctrinamiento social que ejerce la publicidad no hablo, pues entiendo su pregunta sólo en el ámbito comercial.

Esta pregunta me ha recordado que tengo pendiente un ensayo sobre mi relación con Laura Navas (la publicista a la que bajé, innumerables veces, las bragas). Este ensayo será toda una lección de humanismo. Pero será algo peligroso de leer, pues a esta tiparraca “la mandé” al sicólogo cuando corté con ella (me dijo que necesitó ir a un puto loquero saca cuartos). No es fácil afrontar con sensatez la vida real, y yo soy cum laude en eso.

Como en todos los regímenes dictatoriales y comunistas, el malgobierno de España uno más de ellos, está imponiendo una limitación total de la libertad de expresión, la cual puede alcanzar a su blog, uno de los más combativos en contra del adoctrinamiento y el pensamiento único, ¿va a quedar algún resquicio para la libertad de expresión? 

“A España no la va a conocer ni la madre que la parió” Creo que esto, que lo dijo un comunista vicepresidente de nuestro país, responde a su pregunta. Por si hace falta un poco más de sal, su apellido es Guerra, o sea, que imagine usted lo que tenemos y lo que nos espera en Espena.

En algunos de sus artículos se dirige a sus lectores con la expresión “queridos niños”. ¿La utiliza en el sentido de un buen Padre de Familia que trata de enseñar nuevos conocimientos a su prole, o como alguien que se considera con un nivel intelectual superior al de sus lectores? 

No la uso en ninguno de esos 2 sentidos. Primero porque si hay algo que sé que jamás querré ser es padre. Segundo porque no sé quienes son mis lectores y a los pocos que conozco les atribuyo una gran categoría intelectual. Uso esa expresión para apuntillar la estupidez colosal que es tener que escribir artículos sobre asuntos que no deberían existir en una sociedad que no estuviera dirigida por gente infantilizada. No crea usted que hay diferencia mental alguna entre el mayor genocida de la historia y cualquier nene que mata soldaditos de plástico. Cuando escribo de cosas serias no uso “queridos niños”.

 Si no es indiscreción ¿Qué lleva en el colgante del cuello? 

Ese colgante ya no lo llevo, por desgracia, salvo en fotos antiguas. Ahora pende de un objeto, en la casa de mis caseros. Lo llevé más de una década, sin quitármelo jamás (salvo para que me arreglaran la cuerda de donde pende), pero su materia acabó sucumbiendo al paso de los años y se descolgó de mí, que no de mi vida.

Es un amuleto, un gigri traído de Senegal. Eso me dijo quien me lo regaló, en el siglo pasado ojo. Fue una amante llamada Arabela y el gigri se lo trajo su hija, tras visitar a su padre que vivía en Senegal. Esta mujer me lo regaló “para que te de suerte y protección en tus viajes” (sic). De una manera u otra, cuando la vida me llevó al país original del colgante, los negratas que sabían de esto me dijeron que era “un gigri muy poderoso”. No lo dudo…. pero sé que el poder está en mí, porque muchos años antes de ir a Senegal, vi exactamente más de 100 gigris como el mío (conforme el original, que no es el que se ve en las fotos de este blog) en un puesto ambulante de la Puerta del Sol, o sea, que es un objeto mercantilizado más. Iba ese día con una china que estaba muy buena (cosa no habitual para nuestros gustos occidentales), amiga de una amiga, a la que hice de Cicerone y hablando en inglés, cosa que odio. Algo tan globalizado no puede ser trigo limpio “per sé”, sino que la virtud de todos los objetos reside en su buen uso, y cuando no son objetos para usar, es el significado que cada cual les dé.

A continuación, y a modo de un pequeño perfil personal, le realizaré diez preguntas solicitando la mayor concisión en sus respuestas:

1. Una virtud 

Cojones.

2. Un personaje histórico 

Mi madre.

3. Una comida 

La cocinada por mí.

4. Una bebida 

Agua (sobre todo como base de las alcohólicas).

5. Un sueño confesable 

No vivir más de 100 años.

6. Una canción u obra musical 

Turandot.

7. Una película 

Doctor Zhivago (aclaro que no he querido leer la novela).

8. Algo que quiera hacer o que le gustaría que ocurriese 

Vivir

9. Un artista 

Yo

10. Un recuerdo especial 

Los cientos de besos que le di a mi madre cuando se murió en mis brazos, en la soledad de su dormitorio de un piso obrero en Leganés.

Muchísimas gracias Don César por dedicarme su tiempo y confío que está sencilla entrevista coadyuve a un mejor conocimiento de usted, por parte de sus lectores. 

Gracias a usted.