Archivo de tabaquismo

ARTÍCULO: ¿Por qué no se prohíbe el tabaco?

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , on junio 21, 2021 by César Bakken Tristán

Queridos niños, cuando yo tenía vuestra edad los adultos, esos seres (en su inmensa mayoría) nauseabundos nos daban cigarrillos de chocolate, exactamente igual que los de verdad y de las mismas marcas. Y los nenes “fumábamos” como los adultos, pero sólo jodiéndonos la salud por el exceso de azúcar, fomentado sobremanera con el “alimento de los campeones” (mi vídeo sobre el Cola-ko, aquí) y los refrescos, encima, carbonatados.  Pero me centro en la mayor causa de muertes “inducidas”, es decir: no generadas por enfermedades humanas inherentes a nuestra condición mortal o por actividades industriales y consumo de productos indispensables para la vida humana. EL PUTO TABACO.

La principal razón obvia de que no se prohíba y encima se fomente su consumo (ahora de manera publicitaria más indirecta, ya no como lo de los cigarros para nenes, todos los actores y personajes infantiles fumando, hacer creer a los hombres que “eran más hombres” si fumaban y a las mujeres que “eran más mujeres, con el accésit de libertad feminista y empoderamento” si fumaban) es el puto dinero. OBVIO. Negocio redondo para la industria tabacalera y para los Estado que trincan ingentes cantidades de pasta en impuestos.

Pero luego hay otras muchas razones como FARMAFIA que vende miles de productos asociados a las enfermedades que provoca el tabaco. Los matasanos, que tienen clientes por doquier gracias al tabaquismo (los pacientes no existen, estos hijos de puta funcionarios de bata blanca en su mayoría – pues hasta los galenos privados trabajan en el sector público – nos ven como clientes y por eso nos necesitan enfermos, y qué mejor que el tabaco para esto. La puta tele y los putos publicistas, que se forran con los anuncios de tabaco, aunque desde hace años por lo menos se lo tienen que currar más, porque ahora suele ser publicidad indirecta o subliminal (que es ilegalísima y por eso se usa tanto… ¡ay! ese MK Ultra…).

Y hay otro factor que suele pasar desapercibido para el vulgo, porque el vulgo es gilipollas: el factor socializador. Es decir: “vamos a echar un cigarrito”. Nada como crear un nexo de unión entre borregos para que el rebaño sea dócil y uniforme a más no poder. Y luego está el asunto del control social al enfermo por tabaquismo, ya que el poder psicológico del tabaco es brutal y muchos “mejoran su vida, se relajan, piensan, ríen y etc.” gracias al cigarro, y si se lo quitas se montaría la III Guerra Mundial.

En resumen: que el producto más nocivo para el ser humano es el más permitido. Pero llegar al nivel que ya he comentado en este BLOG, de estar por encima de LA MAYOR PANDEMÍA DE LA HISTORIA… esas miras no las tenían ni tabaqueras ni Estados, ni matasanos ni farmafiaceúticos hasta hace año y medio… Ya imagino a los políticos que firmaron la ley por la cual los estancos eran lugares esenciales durante el confinamiento y luego exención para el uso de bozal a los fumadores… me los imagino diciendo: “¡joder, nos estamos pasando con estas normas, nos van a cortar los cojones y el pueblo va a darse cuenta de la PLANdemia y de que les queremos siempre enfermos!” ¡Pero qué va!  La insondable estupidez del vulgo se ha encargado de que los enfermos de tabaquismo sean covidiotas y se bajen el bozal sólo para fumar… ¿No querías café?, pues toma 2 tazas.

La mezcla entre tabaquismo y congojavirus ha parido un nuevo ser humano: el gilipollas absoluto, el siervo irredento del NOM. Porque hasta hace año y medio, cualquier fumador solía reconocer que el tabaco es malo, pero que a él le sienta bien, que “mi abuelo fumó 3 paquetes al día durante más de 80 años y ni tosía” y etc. de gilipolleces. Pero ahora han descubierto que tienen ventajas y súper poderes sobre los demás, pues al ser fumadores gozan de privilegios sociales y una clara supremacía sobre sus semejantes ¡les pueden echar el nocivo humo en la geta y, encima, disfrutar de ventajas ciudadanas! Sobre la barbaridad que nos hacen a los no fumadores, recomiendo este vídeo breve mío. Cebar a los animales para luego tener más kilos que comernos y a los peces para pescarlos fácilmente… una broma comparado con lo que les hacen a los fumadores. La putada es que cuando cebas a un pavo, los gorriones no sufren las consecuencias… ¿pero qué pasa con los fumadores pasivos? No sólo morimos y tenemos graves problemas de salud por culpa de los fumadores… sino que fomentamos toda esta aberración con nuestros impuestos. ¡Somos esclavos de los siervos del NOM! a-c-o-j-o-n-a-n-t-e.

Sois una especie animal muy imbécil y muy psicópata, humanos. Perdido en un monte desconocido, de noche, con tormenta, sin alimentos, agua ni luz… me siento 1.001 veces más seguro que en cualquier ciudad o pueblo grande del mundo, malditos extraviados mentales y criminales, que es lo que sois. Tenéis menos conocimiento que el que asó la manteca, pero muchísimo menos, fumadores.

INTERESANTE VÍDEO ME ENVÍA MI AMIGO LUYS COLETO, A COLACIÓN DE LA MAFIA TABAQUERA Y, POR AÑADIDO, ESTATAL Y LOS MATASANOS QUE SE VENDEN COMO PUTAS A CUALQUIERA QUE ATENTE CONTRA LA SALUD… PERO LES PAGUE POR OCULTARLO:

ARTÍCULO: «Congojavirus: huelga general forzosa y llena de humo de tabaco»

Posted in ARTÍCULO-INSULTO with tags , , , on marzo 14, 2020 by César Bakken Tristán

Pese a ser un complot mundial para crear una brutal crisis económica global y generar un, todavía más (aunque parezca imposible), control de la población a través del miedo y el analfabetismo, me remito SÓLO a Espena, que no es poco:

 

Pedro Sandez ha decretado el estado de alarma por el congojavirus, apoyándose en el informe de la OMS que decretó el estado de pandemia, una más en su haber. A ver… yo declaro el estado de paranoia y paradoja Ad hoc, es decir, con el fin de tenernos aún más controlados en base al miedo infundado e inoculado a una población que echa carreras consigo misma para ver si es más analfabeta o más psicópata, y que es tan torpe que, pese a quedarse sin resuello en el esfuerzo; siempre queda segunda en la carrera.

No redundaré con mi artículo anterior (“Congojavirus (y la solución)”), ni con obviedades que todos conocéis, y me remito únicamente al hecho de que el Gobierno comunista de Espena nos acaba de implantar una dictadura colosal, todavía sin muertos por represión… ya que en estos 44 años han moldeado una sociedad sumisa que ya ni sabe defenderse, y por lo tanto no es necesario que sea reprimida con violencia física. ¿Y por qué no sabemos defendernos? Pues porque la queja es patrimonio de la izquierda y sus asalariados burgueses, para alcanzar cotas de aún más poder (poder tenían hasta en el Franquismo, y con Primo de Rivera y Alfonso XIII), y la queja es el paso previo a la defensa. Ahora que vuelven a estar en el poder absoluto y absolutista, ya no hay motivo alguno de queja, y todo contestatario será tildado de reaccionario fascista y subyugado en todos los niveles de su vida, sobre todo moralmente.

Pero si la paranoia es algo complejo de demostrar, la paradoja es un libro abierto a todos. Me centro en ella. Esta dictadura totalitarista la provoca un virus que ataca, primigeniamente, al aparato respiratorio y puede ser mortal en casos muy extremos, de ahí la justificación del control social brutal y de la destrucción de la economía espenola. Pero esta restricción de movimientos, este cierre laboral, esta huelga general forzosa, esta cuarentena sin enfermedad, no afecta a los estancos, al tabaco. O sea, Sandez ve la paja del congojavirus en ojo ajeno y no la viga del tabaco en su propio ojo. Esto no se puede pasar por alto, y al que lo pase hay que darle el alto y un par de soplamocos, pese al riesgo de contagio de congojavirus. En Espena el tabaco mata al año, directamente, a más de 50 mil fumadores, e indirectamente a un número indeterminado de miles de fumadores pasivos. Defiendo, y fomento si puedo, el derecho de cada cual a envenenarse como quiera sin afectar a la salud de nadie. Pero decretar esta alarma, y darle bula a los estancos, es de una hipocresía tan colosal que no merece más comentarios, aunque sí una reflexión: ¿hasta cuándo vamos a seguir soportando el ultraje a nuestro intelecto? ¡Ni siquiera en estados de alarma, originados por un virus que ataca al sistema respiratorio se cuestiona el tabaco y, encima, se le protege, se le blinda y se le conceden privilegios sonrojantes para cualquier mente activa!

Ayer un hijo de puta me echó el humo de su cigarro, en la calle. Bajo el cigarro tenía una mascarilla –puesta en la barbilla por motivos obvios–, y frente al cigarro mi rostro perplejo, tantas veces ajado por el humo de los cretinos que extienden su enfermedad con los no fumadores, de la edad y condición física que sea. ¿Se puede ser más mezquino? Lo normal sería haberle escupido en la cara (la tos es leve y el estornudo no se puede provocar) para igualar su falta de civismo. Digo escupir y no hostiar, porque creo que a un imbécil con mascarilla le derrota más eso que un KO por impacto.

¿Qué sociedad tenemos, que está llena de gente que protege su aparato respiratorio, cigarro en boca? Una sociedad con un gobierno que obvia las decenas de miles de muertes al año por el tabaco, y los cientos de miles de enfermos que crea, pero que pone el Estado patas arriba, arruinando nuestra libertad y nuestra economía, por un simple virus filogripal que no supone más peligro que el resto de gripes y enfermedades respiratorias mortales, cuyas víctimas son ninguneadas y que, entre unas y otras, rondan los 30 mil fallecidos al año.

Que vuestro raciocinio aporte el resto de líneas que no voy a escribir en este artículo.