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Cine. RAFAEL LÓPEZ: “Tierra sin pan (Las Hurdes)”.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina, CINE crítica y reflexiones with tags , on junio 11, 2021 by César Bakken Tristán

Les presento esta semana un hueso duro de rosigar, que, para más inri, ni siquiera es una película, es el documental de don Luis Buñuel, “Tierra sin pan”. Esta obra, del año 1933, generó tal polémica que el gobierno de la República prohibió su exhibición por la mala imagen que daba de España. Antes de eso ya obligó a que Ramón Acin, un artista oscense, conocido anarquista y amigo de Buñuel que había financiado el proyecto, fuese retirado de los rótulos de la cinta en su calidad de Productor. 

Hace poco, una película de dibujos animados (aunque también introduce algunas imágenes del documental original) que ganó el Goya (no se en que categoría), titulada “Buñuel en el laberinto de las tortugas” realizaba una aproximación bastante correcta a lo que fue aquel rodaje. Personalmente, creo que es el complemento perfecto para este documental, que lo visionen antes, o después, ya es asunto suyo, en mi caso fue primero el documental, hace ya mucho tiempo, y hará cosa de un año la película de dibujos en cuestión. 

Me he decidido por incluir está ‘rara avis’ en mi cita cinematográfica de los viernes, porque quería tratar el tema de la censura y la libertad de expresión, y de como, esta pútrida “democracia” se ha convertido, desde hace bastantes lustros, en un feroz régimen censor que ha aplicado, y está aplicando, con singular saña, una sibilina, y mediática, represión contra toda opinión crítica hacia nuestros malgobernantes, los dogmas globalistas y el sistema partitocrático, corrompido hasta las trancas, que padecemos. Pero no contentos con esas felonías se dedican, impúdicamente a un revisionismo malintencionado, maniqueo y falaz del periodo desde la segunda República hasta la muerte de Franco, discurso asumido, integra y vergonzosamente, por ese “homérico” partido de centro-centrado bueno para nada (PP).

Pero no quiero seguir con esta cuestión de la censura sin antes cerrar, debidamente, las cuestiones técnicas, y formales, de la obra recomendada. El documental muestra algunas costumbres populares y, especialmente, las durisimas condiciones de vida de los hurdanos. Buñuel utilizó algunos “atajos” para que el documental fuera más impactante, así que no se le empacho que se le disparase a una cabra para rodar como se despeñaba “casualmente”, o inmovilizar a un burro para que no pudiera escapar a la ira de unas abejas azuzadas. Aunque este documental era mudo en origen, le agregaron, a los dos años, una voz de fondo (siempre he oído voz en “off”, pero que nos aclare don César, esta cuestión técnica, que para eso sabe de esto, aunque se le de fatal el inglés) (*) en francés, para su exhibición allí (aunque al poco también lo censuraron en el país vecino del norte). El enlace que les propongo cuenta con la voz de Francisco Rabal, en un montaje ya muy posterior (creo que de los sesenta), y en español. 

El documental viene a tener una duración de media hora, el de la peli de dibujos creo que duraba algo más de una hora, aunque, desafortunadamente, no les puedo facilitar un enlace para su visionado. Lo que si les voy a ofrecer, como material complementario, es un capítulo de una serie de programas “divulgativos”, que hicieron hace cosa de cuatro, o cinco, lustros, emitidos por Televisión Española, y cuyo hilo argumental era la censura en el cine. En concreto, es el capítulo sobre la censura en la República. 

Recuerdo cuando vi el episodio de marras, por entonces el escenario, y fauna, políticas me resultaban hasta tal punto ajenas, que no hice mayormente caso de semejante muestra de adoctrinamiento, y sectarismo. Sin embargo, el destino, o vete tú a saber porque, ha propiciado que buscando nuevos materiales, con los que “entretenerles” los viernes, me topara con este material televisivo luciferino. La tendenciosidad, de la casi totalidad, de los tipejos que aparecen resulta repugnante, pero los diálogos de la narradora son especialmente “brillantes”. Quiero solicitarles su colaboración contingente para que descubran, ustedes mismos, el severo deterioro moral, histórico y ético que se ha producido en España cuando se llegan a producir, y emitir con una divulgación enorme, este tipo de cosas, haciéndolas pasar por trabajos serios y rigurosos. Son sólo unos veintitantos minutos, pero que ilustran perfectamente la mendacidad, e hipocresía, de la cadena privada del malgobierno de turno, que, allanándose a las verdades “oficiales”, ha ido degenerando hasta asumir las liberticidas, y criminales, leyes socialcomunistas de memoria “histérica y memocrática”. Visionar este “material de deshecho” creo que es una de las mejores píldoras para inmunizarnos contra el totalitarismo liberticida que nos zahiere despiadadamente. 

Creo que, estos capítulos, ya se hicieron en tiempos de Aznar, pero ¿qué se puede esperar de un carnuzo que escupió sobre el legado del 18 de julio, arrodillándose sin pudor, ni rubor, a las siniestras tesis socialcomunistas?. Da igual, su antecesor, ese canoso socialista “bueno y moderado” que va dando charlas, a diestro y siniestro, y fija la ortodoxia de lo que es bueno para España ha sido igual de malo, o ‘pior’. 

No exagero cuando les digo que no he conocido a nadie con la capacidad de admitir la libertad de expresión en su estadio, más descarnado y brutal, de manifestar lo que se quiera, y cómo se quiera, que don César y don Luys. Ese carácter suyo va íntimamente ligado a la ausencia de censura, y eso es algo que yo no comparto, pero que respeto por su coherencia personal. Pero si existe un nexo de unión, entre los tres, es la falta de hipocresía, que va mucho más allá de la concordancia entre lo que se dice (o escribe) y lo que se piensa, y que consiste en una característica personal realmente sobresaliente, en el caso de Luys y César, porque, en el “cuerpo a cuerpo”, son tal cual escriben los artículos, pero en una versión muy mejorada, en todo. Por el contrario, en las “distancias cortas”, (aunque sean telefónicas, o por correo electrónico) yo suelo opacar la imagen que el personal suele proyectar de mi. Esa naturalidad y sencillez de César y Luys han sido las principales culpables de que, un antagonista como yo, haya sido abducido, y forme parte de la maldita tripulación que naufraga en ésta balsa libérrima.

Resulta reconfortante tratar a dos tipos con esa calidad humana porque vivimos tiempos tenebrosos en los que se constata, a diario, como personajillos de todo pelaje, “dignísimas” personalidades que “fijan el orden del cosmos” y tiparracos de saldo, proyectan una imagen pública buenísta, y políticamente correcta, para luego descubrir, que en su “intimidad”, son unos patanes deslenguados, unos hipócritas maleducados o unos soeces arrabaleros, indignos para mantener el más mínimo trato. 

Tal vez los lectores de este artículo piensen, legítimamente, que habita un censor en ciernes en mí, pero, sin renunciar al cargo, creo que es algo un poco más complejo. Por simplificarlo, afirmo que la libertad de expresión no es un “bien supremo” en sí misma, y que cuando entra en colisión con otros aspectos, individualmente, tan importantes, o más, debe ser, digamos, atenuada. Pero quiero recalcar que, siempre, debe ser un proceso individual, fruto del análisis y los principios etico-morales de cada quien, y que lo que es inadmisible es una censura interesada, corrompida, sistematizada, y colectivizada. Otra cuestión a tener en cuenta es la finísima línea que separa la libertad de expresión de las ofensas, y las injurias, tan fina es la línea que se lleva pisoteando, por una grey de malnacidos, desde hace muchos lustros. 

Uno de los aspectos que don César me ha resaltado siempre, ha sido la perversa, coercitiva y perniciosa, influencia que ejerce el interés (principalmente económico, o más bien lucrativo) en esto de la libertad de expresión, y tengo que reconocer que tiene muchísima razón, aunque eso no me desaliente en mi impenitente anhelo de cobrar unos euricos, por mi colaboración en este “mendicante” blog de notables efectos apotropaicos.

En España se censura a lo bestia, y desde los más humildes niveles hasta las entidades, y organizaciones, más complejas. Nos vendieron, triunfantes, la burra ciega de los  conceptos “democrático”, “progresista”, “libertad de expresión”, etc., pero, a pesar de esa infame, e implacable, campaña mediática, la verdad, con infinita dificultad, va abriéndose paso entre quienes no comulgamos con esas ruedas de molino del sectarismo, las “verdades oficiales” y el adoctrinamiento, más burdos. Además de mis “malditos” hay algunos, y muy buenos, historiadores que llevan haciendo una gran labor al respecto, mi preferido es el gran don Fernando Paz, pero también otros, como Pedro Fernández Barbadillo, o Pio Moa, ponen luz ante tanto desatino mediático. 

No lo digo como una queja, sino como un hecho, a mi me han censurado (¡nunca aquí, por supuesto!) y, si se “preocupan” de un don Nadie, como yo, qué cosas no harán. Resulta vomitivo que, hasta los Cuerpos de Seguridad del Estado, “minimicen la desafección hacia el gobierno” como dijo, públicamente, uno de sus emasculados jefes, al principio de la plandemia, haciendo el caldo gordo, en calidad de burdos sicarios liberticidas, al psicópata monclovita y sus criminales secuaces. 

En fin, les dejo paso al material audiovisual y confío que este artículo provoque interesantes comentarios que lo complementen, y mejoren (que de eso se trata). Antes de terminar recomendar, vehementemente, este blog, por las estupendas aportaciones de mis Compañeros que conforman un escudo protector, de primer nivel, contra el sectarismo del mensaje único y de la censura más siniestra. 

https://m.youtube.com/watch?v= qO86FO1bs6g

https://m.youtube.com/watch?v= OmaavE-Bveo

P.D.: ¡Viva Franco! 

(*) Don Rafael, igual los petimetres audiovisuales actuales desacreditan esta explicación que me ha pedido, y aunque no se la debía, se la voy a pagar; del mismo modo que los matasanos actuales dicen que la gripe de toda la vida, y los catarros, son la peor pandemia de la historia (en esto hay que añadir que sí han causado muchos muertos por su falso virus –pues la COVID sí existe y es la mezcla de gerontocidio, desatención médica de población no anciana, asesinato con respiradores pulmonares cuando el problema era la hipoxia y múltiples trombos inducidos por la 5G y, ahora, por sus putas vacunas).

Voz en OFF sí es lo que dices que hizo Paco Rabal, pues es toda locución (término radiofónico y televisivo primo hermano de la voz en OFF) hecha sobre una obra audiovisual terminada, es decir: hablar por encima de imágenes y sonidos que ya no se van a cambiar. Luego está la VO (Voice Over- voz sobre – digo yo que significará esa jerigonza) que es una voz que no sale de la boca de ningún actor, sino que suena “por ahí”. Realmente, para mí esto es también un off, pero digamos que se la VO se integra siempre en la narrativa, mientras que la vos en OFF puedes no tener nada que ver con la narrativa y ser un mero comentario de cualquier gilipollas, superpuesto a cualquier obra audiovisual.

Es como la distinción entre música exógena y endógena, es decir: la que suena fuera de la acción de la trama (suele ser la BSO) y la que suena dentro de la trama (que no siempre es parte de la BSO).

Pero a mí no me hagas caso, que a parte de estar loco, estoy repudiado en el mundo cultural espenol y, por lo tanto, lo que yo diga no tiene valor alguno y lo que diga, por ejemplo, el intelectual maricón rojo de J.J. Vázquez, sí (le digo “maricón rojo” porqué el mismo se denominó así a él y a su programa de de la puta tele). Si por mi fuera le hubiera dicho “puto trucha comunista pijuarro” pero… ¿quién soy yo para decir nada de alguien que gana millones de euros al año –buena parte, si no toda – derivada de dinero público? Yo que gano CERO euros al año.